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Analítica Research - Foros y entrevistas...
Foro Petrolero
Perspectivas petroleras: ¿Se podrá evitar un descenso importante de los precios del petróleo?

Lunes, 19 de junio de 2000

Analítica Research (AR)

Ministro de Energía y Minas de Venezuela y Presidente de la OPEP,Doctor Alí Rodríguez Araque (ARA)

AR. Ministro, en esta entrevista desearíamos tocar cuatro temas. En primer lugar la incidencia de las decisiones de la OPEP en Venezuela, en segundo lugar las perspectivas petroleras venezolanas tanto en el corto como en el mediano plazo, en tercer lugar la viabilidad del sistema de banda para los precios del petróleo y por último desearíamos conocer algunos de los elementos centrales que orientan la política petrolera.

ARA. En relación con el primer problema planteado, relativo a las decisiones de la OPEP y su incidencia en Venezuela, se podrían hacer algunos comentarios. Un primer aspecto a considerar es: las decisiones tomadas, ¿cuándo? Porque si se refiere a las decisiones tomadas cuando se asumió en Venezuela una nueva administración o las decisiones de la última reunión, estas se toman en momentos y circunstancias distintas y en consecuencia sus efectos son diferentes. Me gustaría más precisión en la pregunta.

AR. Básicamente las de marzo.

ARA. Las de marzo de este año... Antes de responder la pregunta es bueno considerar cuáles eran la situación y los problemas planteados para este año que condicionaron la decisión tomada. La decisión de marzo de este año fue una consecuencia, podríamos decir directa, de lo que se resolvió en mayo y septiembre del año pasado. Como ustedes lo saben, para marzo de 1999 se había generado una situación crítica por la caída sistemática del precio del petróleo, en el caso venezolano el precio de la cesta de exportación había pasado ya a unos 7.53 dólares por barril. Como es conocido, la cesta venezolana está integrada aproximadamente por un 40% de productos y un 60% de crudos, lo cual quiere decir que el barril de crudo estaba considerablemente por debajo de lo que era el valor promedio de la cesta. La situación para el país era verdaderamente crítica, como para la mayoría de los países integrantes de la OPEP. Una situación que los abogados llamarían de “estado de necesidad”, por lo que había que tomar medidas muy drásticas en ese momento, que se tradujeron en un recorte de 125 mil barriles diarios para el caso de Venezuela y cada cual recortó los porcentajes de participación en la distribución que se hace de la producción para cada uno de los países integrantes de la Organización. El resultado de este recorte, que se sumaba al recorte anterior, combinado con una recuperación de la economía del Sureste Asiático y sobre todo, con el fuerte crecimiento de la economía norteamericana, que se acercó a los siete puntos porcentuales en el último trimestre del año pasado, tuvo como consecuencia lo que ya se conoce: fuerte incremento en los precios de petróleo, que en el caso del West Texas Intermidate (WTI), en varios momentos llegó a pasar el precio de los treinta dólares por barril.

Ya en septiembre del año pasado la OPEP había considerado nuestra proposición de incorporar lo que llamamos un mecanismo de bandas de precios. No fue aprobada la idea en ese momento, no había madurado suficientemente ni la idea ni la situación, y sin embargo, si se acordó trabajar en el diseño de un mecanismo para avanzar en lo que era y es un objetivo explícito de la OPEP, esto es la estabilización del mercado. Objetivo que por cierto forma parte de la Resolución 1.1 de la OPEP. Allí se establece que la organización trabajará por la estabilización de los mercados petroleros, aplicando entre otros instrumentos el control de producción. Como el control de producción en algunos casos ha provocado efectos distintos, pues a eso nosotros hemos agregado la idea de la banda de precios, a la cual me referiré con mayor extensión más adelante.

Para culminar el primer tema, ya para este año se observó un fuerte repunte de precios, tomando en cuenta que el punto de partida fue el Acuerdo de La Haya, del 11 y 12 de marzo del año pasado. Frente a un panorama que amenazaba de nuevo con volver a lo que ha sido el rasgo más resaltante del mercado petrolero mundial, sobre todo desde el año 1973 hacia acá, de fuertes oscilaciones del mercado, de alta volatilidad en los precios y de consecuencias negativas y recurrentes, tanto para el sector de los consumidores como al de los productores, la OPEP se orientó no sólo a buscar correcciones coyunturales a los bajos precios del petróleo sino a una política que intentara estabilizar el mercado para un período más prolongado. De manera que la experiencia ha demostrado que no basta con decisiones continuas y sólo de carácter coyuntural, con reuniones continuas y específicas para tomar en uno u otro caso la decisión de incrementar o recortar producción como mecanismo correctivo de esas fuertes fluctuaciones en el mercado. Se requería una decisión de mayor alcance.

Finalmente, se aceptó no solamente la idea de incrementar producción en 1.7 millones de barriles diarios, como es bien conocido, sino que también se aprobó introducir lo que se llamó en esta última reunión un sistema de rango de precios, ya conocido: si el precio se eleva por encima de los 28 dólares por barril, se incrementa producción en 500 mil barriles diarios, si cae por debajo de los 22 dólares, en 20 días continuos de mercado, se recortan 500 mil barriles diarios.

AR. ¿Estos precios se refieren a la cesta OPEP?.

ARA. Sí, al precio de la cesta OPEP.

AR. ¿Cómo han incidido esas decisiones en Venezuela?

ARA. Estas decisiones tienen un doble efecto, el primero que es el más visible, es el de mejorar el ingreso petrolero, en lo cual se ha obtenido un éxito indudable y muy importante. Mejora además el flujo de caja de PDVSA. Ya hoy se puede decir, el año pasado para febrero, ese flujo era negativo. La situación de la empresa el año pasado fue verdaderamente crítica, lo cual obligó al Ejecutivo Nacional aprobar el endeudamiento por tres mil millones de dólares para atender el déficit de la empresa. Afortunadamente, el endeudamiento fue mucho menos, mil cien millones, toda vez que mejoró el flujo de caja como consecuencia del incremento de los precios. Esa es la cara positiva. Para este año el endeudamiento de PDVSA es prácticamente nulo, salvo para refinanciamiento, pero el endeudamiento neto es casi nulo. Habrá el endeudamiento por corrección de problemas que dejaron las anteriores administraciones y que podrían formar parte de otra conversación.

Entonces ese es el aspecto positivo. También tuvo sus aspectos negativos, en la caída del PIB del año 99 por la contracción de las actividades con un impacto -aunque moderado- en los niveles de desempleo. Desde luego, toda la política de corte de producción conduce a reducción de algunas inversiones, no de todas las inversiones. Aquí se entra en juego una política que han planteado algunos, en ciertos momentos sobre los potenciales de producción de PDVSA. Y aquí vale una breve consideración. Se mantiene el potencial de producción dentro de una política correcta, como una correlación con la situación de los mercados y con su posible desenvolvimiento. Porque los potenciales de producción, que no están en esa correlación, representan un peso muerto para la empresa; inciden en los costos de producción de la empresa. Por supuesto, hay que tener siempre una suerte de colchón. Normalmente, del potencial de producción se utiliza alrededor de 85% de ese potencial. Pasar por encima del mismo puede producir agotamiento prematuro del yacimiento.

Pero el caso es que, en la medida que haya un mercado restringido, hay que cuidar siempre que haya una correlación apropiada entre la producción utilizada y la capacidad de producción. Por lo demás, nunca se conoce exactamente cuál es el potencial de producción en la industria si no se ponen en producción todos los pozos a plena capacidad por un tiempo determinado. Con los medios técnicos disponibles para definirlo, el potencial de producción se mantiene en una cifra satisfactoria de 3.563.000 barriles diarios.

AR. Algunos analistas sostienen que se perdieron en los últimos dos años bastante más de trescientos mil barriles de potencial.

ARA. Bueno, que lo demuestren esos analistas. Esas son cifras que no se manejan con seriedad. Ciertamente al caer el ingreso de la empresa, como ocurrió en 1998, cae la inversión, incluyendo el mantenimiento de los pozos y la exploración para nuevos descubrimientos. En tales condiciones ocurre, inevitablemente cierta caída de potencial. Pero, insisto, la cuestión radica en si podemos o no responder a los requerimientos del mercado. La respuesta es afirmativa, no sólo para el incremento de los 125.000 barriles acordados en la última reunión, sino para los que son previsibles en el futuro próximo.

AR. ¿Y cuánto fue la reducción del potencial?

ARA. Nunca se ha sabido. Es difícil decir exactamente cuál es el potencial de producción porque nunca se han puesto todos los yacimientos en plena producción. Y, en todo caso, ningún país ni empresa alguna esta difundiendo estos datos.

AR. La caída del producto petrolero del año pasado fue, en las estimaciones del Banco Central, de 6,8%. Entonces, si se redujo el potencial de producción, en sintonía con la producción, posiblemente la reducción fue importante.

ARA. Yo insisto en lo siguiente, eso al final es una discusión bizantina. El problema concreto, terrenal, es si Venezuela está en capacidad de responder a nuevas demandas del incremento de producción o no. Esa es la pregunta que hay que hacerse. Venezuela no solamente respondió al incremento de 125 mil barriles de producción acordado en marzo, sino que está lista para responder a un nuevo incremento en la producción.

AR. Información que ha salido por la prensa supone que los once países que forman la OPEP aumentaron su producción alrededor del 7% y Venezuela en sólo 4,7%, es decir, Venezuela estaría, según esta información, fuera del promedio global.

ARA. Esa afirmación roza la estupidez o bien la mala intención, porque el incremento de la producción de Venezuela fue lo que acordó Venezuela recortar el año pasado, y ello se aplicó a los distintos países de la OPEP. En el acuerdo de ahora, de marzo de este año, se acordó que Venezuela aumentase los 125 mil barriles diarios que había recortado y cada cual incrementó lo que recortó el año pasado. Venezuela recortó 125 mil barriles diarios el año pasado y aumento 125 mil barriles diarios este año. Si lo comparan con acuerdos anteriores debo decirte lo siguiente: en la pasada administración Venezuela fue la que se comprometió en mayor proporción a recortar producción, 16 y tanto por ciento, y el año pasado Venezuela fue la que menos se comprometió. En febrero del 98 se cortaron 1.245.000 barriles diarios, de los cuales Venezuela cortó 200.000 b/d. En Junio del mismo año, se cortaron 1.355.000 b/d ; Venezuela contribuyó con un corte de 350.000 b/d. En total, 655.000 b/d. Nosotros cortamos 125.000 b/d de un corte total de 1.716.000 b/d.

Si todos hubiésemos incorporado el total de barriles cortados entre el 98 y el 99, hubiésemos tenido que incrementar la producción en ¡4.011.000 barriles diarios!. ¿Qué hubiese pasado con los precios? Si deseas más detalles, te entrego la relación detallada, país por país, de los distintos acuerdos. (En el Cuadro 1 están las cifras de respaldo).

OPEP: Acuerdos de Producción, 1998-1999
Países PB(2/98) Ac(1/98) Ct(3/98) Ac(3/98) Ct(6/98) Ct(3-6/98) Ac(6/98)   Ct(3/99) Ct(3/98 - 3/99) Ac(3/99)
Argelia 868 909 50 818 30 80 788   57 137 731
Indonesia 1380 1456 70 1310 30 100 1280   93 193 1187
Irán 3623 3942 140 3483 165 305 3620 * 264 569 3359
Kuwait 2205 2190 125 2080 100 225 1980   144 369 1836
Libia 1453 1522 80 1373 50 130 1323   96 226 1227
Nigeria 2258 2042 125 2133 100 225 2033   148 373 1855
Qatar 700 414 30 670 30 60 640   47 107 593
Arabia Saudita 8748 8761 300 8448 425 725 8023   585 1310 7438
E. A. U 2382 2366 125 2257 100 225 2157   157 382 2000
Venezuela 3370 2583 200 3170 325 525 2845   125 650 2720
Total 26987 26185 1245 25742 1355 2600 24689   1716 4316 22946
Irak 1666 1314   1613     2100        
Total OPEP 28653 27499 1245 27355 1355 2600 26789   1716 4316 22946

* Cortes de Irán asumen nueva producción de referencia de 3620 MBD

PB = Producción Base

Ac = Acuerdo

Ct = Cortes de Producción

Fuente: PIW, Argus, Reuters, Platt's, Mees, Petrostrategies

Si incrementáramos todos lo que habíamos recortado a lo largo de los últimos dos recortes, el mercado petrolero ahorita estaría inundado de petróleo y no sé dónde estaría el precio del barril. Por eso te insisto: esa afirmación o roza la estupidez o es una afirmación de mala intención.

AR. Es una información periodística y de agencias internacionales.

ARA. Por eso, pero es que lo que sale por la prensa lo dicen algunos, algunos analistas, precisamente, de los que más comprometieron recortes de producción el año 1998.

AR. Una pregunta con respecto al aumento de los 1,7 millones de barriles diarios por parte de la OPEP, sobre lo cual aparentemente no existe suficiente claridad en el público. ¿El aumento es adicional a lo que ya estaba produciendo la OPEP, tomando en cuenta el incumplimiento de cuotas o acuerdos, o es sobre la base del nivel de producción del acuerdo anterior?.

ARA. El acuerdo fue, tomando como base el nivel de producción marzo del año pasado. Efectivamente, ya nosotros registramos que había una violación considerable de los acuerdos para marzo, que se estaban cumpliendo apenas en un 65%, después de haber llegado el año pasado al 92% de cumplimiento, lo cual quiere decir que más de uno había caído en la tentación de aumentar producción para tomar ganancias extraordinarias. El incremento neto según nuestro estudio realmente fue de 500 mil barriles diarios.

AR. Adicionales a los que se estaban produciendo en marzo de este año.

ARA. Y ahora estamos en un 85% de cumplimiento, no 1.7 sino en 2.1. Con relación a las informaciones de agencias como la AIE, hay que tomar en cuenta que todas las informaciones hay que procesarlas.

Volviendo a la primera pregunta, a ver si la terminamos. No hay dudas de que las decisiones de la OPEP han tenido una incidencia altamente positiva para Venezuela, la pregunta elemental que hay que hacerse es: ¿qué habría ocurrido con la economía venezolana en el 1999-2000 de no haberse tomado esas decisiones, de no haberse mejorado como se mejoró el precio de la cesta petrolera venezolana? El año pasado tuvimos un promedio de 16.07 dólares por barril cuando en el más optimista de los cálculos que se habían hecho el año anterior para estimar el presupuesto nacional se había calculado en 11.5 dólares el barril y había caído el promedio a 8 dólares. Nosotros habíamos reestimado el presupuesto a nueve dólares, lo cual implicó un recorte de un billón de bolívares en el presupuesto nacional. La situación para el año pasado era de verdad crítica. La política petrolera contribuyó de manera decisiva a atenuar la situación y este año la situación petrolera va a ser mejor aún que la del año pasado. En la economía a veces hay paradojas, recortamos para incrementar; si no hubiésemos recortado el año pasado no se hubiesen creado las condiciones que tenemos este año para incrementar producción.

¿Cuál es el cuadro que se plantea para este año en el mercado petrolero? Y aquí volvemos a la primera pregunta. Por el lado de la demanda se estima que va a haber un incremento que puede llegar a 2.5 millones de barriles diarios; para finales de año se estima que se haya incrementado en tres millones de barriles diarios en el último semestre. Eso permitió incrementar producción y a pesar de los incrementos de producción, tanto los oficiales como los no oficiales, todavía los precios se han mantenido dentro de la banda 22-28 dólares, en los últimos días ha estado desbordando los 28 dólares, de manera que los niveles de precios siguen siendo satisfactorios. Eso está determinado por el buen desempeño de la economía mundial y sobre todo, en este trimestre, por un fenómeno que ocurrió el año pasado, que el incremento de los precios redujo significativamente la actividad de refinación, porque bajaron los márgenes en refinación y eso provocó un fuerte drenaje de inventarios que es donde miran siempre los especuladores: cómo están los inventarios para prever si compran o venden contratos. Recuérdate que en años anteriores la compra y venta de contratos hubo días en que llegó a 80 mil contratos. Entonces, la aplicación de la banda ha sido también un factor moderador de la actividad de los especuladores en el mercado, lo cual no quiere decir que hayan sido sacados o que dejen de tener una presencia. También está influyendo el problema de las gasolinas en el mercado de los Estados Unidos.

AR. Si por ejemplo vemos el mercado de futuros (Nymex), el WTI para diciembre del 2000 tiene un precio aproximado de 27 dólares por barril, aproximadamente. Típicamente la cesta nacional ha estado entre dos dólares cincuenta a tres dólares por debajo del WTI….

ARA. Tres dólares.< p>

AR. ¿Eso quiere decir que nosotros tendríamos un precio promedio de exportaciones de alrededor de 25 dólares o más por barril para este año?

ARA. Hasta el momento (mayo) tenemos un promedio de 24,52 dólares por barril. A mí no me gusta hacer pronósticos de precios, yo hago lo que tengo que hacer en cada momento, o buscamos hacer, porque no soy yo, es la OPEP. Pero manteniendo la banda de precios uno puede promediarla en el año y elaborar un estimado tentativo, nunca de verdad exacto, porque sobre esta materia la gente ha cometido unos cuantos errores en el pasado y no quiero repetirlos.

AR. Me parece muy positivo. Sin embargo, mi punto es que posiblemente, al menos en el corto plazo, la perspectiva más probable es que los ingresos por exportaciones petroleras de Venezuela sean mayores de los que hasta ahora (mayo) se han estimado.

ARA. Ya hoy uno puede sacar una conclusión, puede adelantar una conclusión: serán mayores que los del año pasado. Ahora, ¿cuánto? No sé. A menos que por supuesto, y ese es un problema del que hay que cuidarse, aparezca un imponderable con relación al cual uno nunca está totalmente protegido que incida y cambie completamente el cuadro.

AR. Hay estimaciones que suponen que estos ingresos superarán en bastante más del 50%, en términos nominales, los ingresos por exportaciones petroleras del año pasado.

ARA. Sé que las exportaciones serán mayores. Ahora, cuánto, no me atrevo a decirlo. Cuando tenga los chivos en el corral te digo: tengo tanto, valen tanto. En conclusión, las decisiones de la OPEP que comentamos han tenido una incidencia positiva, sin duda alguna, altamente positiva, tomando en consideración la situación concreta en que se encontraba la economía nacional y hacia dónde iba despeñándose, como dije anteriormente.

La segunda pregunta: perspectivas petroleras venezolanas en el corto y mediano plazo. La de corto ya está respondida. En el mediano y largo plazo, están muy vinculadas a lo que es la perspectiva de los hidrocarburos fósiles como fuente energética, sobre eso hay mucha discusión y si están ocurriendo fenómenos, que no son especulativos, que son reales. Lo que se observa en el mercado es cada vez mayor retirada del fuel oil como fuente generadora de electricidad, en sustitución por gas. Las hidro-energías en este momento han llegado casi a una fase de plena utilización. Las innovaciones tecnológicas que se aplicaron en los setenta lograron reducir significativamente el coeficiente energético, esto es la relación entre cantidad de energía por cada unidad del producto mundial y luego, la cantidad de energía proveniente de hidrocarburos fósiles por cada unidad que se produzca. Eso, en la transición de los setenta a los ochenta tuvo un cambio exponencial, no recuerdo exactamente la relación, pero era de cinco a uno, y llegó a 0,75 a 1, fue sumamente eficaz la estrategia que trazó la Agencia Internacional de Energía para reducir el consumo de energía proveniente del petróleo. Esas son experiencias que se han vivido en el pasado, que es bueno tener siempre presente, porque por supuesto, hay una tendencia mundial, en primer lugar, a optimizar el uso de energía, y para eso hay distintas estrategias que nosotros mismos debemos aplicar internamente, y la sustitución de unas energías por otras. Es una búsqueda incesante, de manera que ciertamente, en el largo plazo puede haber cambios significativos, en la suerte del Petróleo como proveedor de energía. Por eso hay que pensar en otras fuentes de aprovisionamiento de la economía nacional, pero también de los múltiples usos que tienen los hidrocarburos, por eso hay que pensar en políticas de industrialización, las grandes orientaciones estratégicas que hemos trazado en el sector de los hidrocarburos en Venezuela. Creo que más allá, hacer precisiones en el mediano y largo plazo es bastante comprometedor.

AR. En la misma línea que usted ha mencionado, hay quienes piensan que sería muy conveniente un desarrollo aguas abajo del petróleo. Como buena parte de nuestras reservas son de crudos pesados y extra-pesados, entonces nos convendría mucho poder localizar en el país un proceso de refinación para este tipo de crudo, pero para ello es importante cambiar el esquema impositivo. ¿Cuál es su opinión?.

ARA. Yo particularmente estoy convencido, profundamente convencido, que hay que hacer un cambio en el régimen fiscal petrolero. Primero, porque el desarrollo de la fiscalización, del mecanismo de fiscalización en Venezuela es bastante malo, para no decir nulo. Una de las cosas que hay que hacer después de la creación del Seniat es mejorar la fiscalización. El Seniat terminó contaminado con los problemas que han caracterizado la Administración Pública venezolana desde hace muchos años, ahora ya tenemos un nuevo proceso de reestructuración del Seniat.

Esperamos que esta vez esto se convierta en un organismo eficaz, pero lo cierto es que pasará mucho tiempo para lograr este objetivo. Esto no es solamente un problema técnico, es un problema cultural de la sociedad venezolana, donde todos esos mecanismos de distribución de rentas en el pasado, la abundancia de rentas del pasado, hacían que el problema para el Estado no fuera como cubrir sus gastos, el problema era cómo distribuir el ingreso. Ahora como se ha ido invirtiendo, eso llevará un tiempo, de modo que lo determinante será el sistema de valores de la sociedad venezolana, la comprensión de los ciudadanos de que hay que contribuir con los gastos de la Administración Pública y la respuesta de una administración pública eficaz que le retorna al contribuyente en calidad de servicios, de prestaciones, sus contribuciones. Así como ha ocurrido con cambios culturales en las sociedades, que llevan un cierto tiempo. De manera que en lo inmediato, en el sector petrolero, hay que establecer un mecanismo que incremente aguas arriba las contribuciones, donde es más fácil captar las contribuciones, y aminoren significativamente las contribuciones aguas abajo. Vale decir, mayor pago de regalías, menor pago de impuestos sobre la renta, que por un lado permita que los contribuyentes que actúan aguas arriba y aguas abajo paguen al final del día lo mismo pero que aguas abajo se faciliten actividades industriales como es el caso de la refinación. Es absurdo que aquí en Venezuela la actividad de refinación pague 67%, mientras que en el exterior paga máximo 34%. Eso le resta enormemente competitividad a la generación de productos, al espacio de la actividad industrial dentro del país, que es uno de los problemas que en la agenda tenemos para los tiempos próximos.

AR. ¿Cuándo se podrían hacer esos anuncios? ¿Sería para el próximo período legislativo?

ARA. Es probable. Actualmente estamos empeñados en resolver problemas inmediatos, urgentes. Un cambio de la fiscalidad petrolera requiere un estudio muy detenido, muy consistente, no podemos improvisar, pero sí tenemos la idea de hacerlo.

AR. Tomemos el punto de los precios del petróleo y el mecanismo de la banda como instrumento para evitar oscilaciones demasiado bruscas. Las idea de la banda es la de un control flexible de precios, un mecanismo de estabilidad pero con flexibilidad. Para controlar precios, aunque sea en forma flexible, debe existir un elemento que permita controlarlos, el cual pareciera ser el volumen de exportación de crudos en el mercado internacional, o una parte del mismo, por ejemplo el volumen de exportación de la OPEP. Aproximadamente la OPEP es un 35% de la oferta mundial, y al mismo tiempo es donde están los yacimientos más importantes de petróleo. Entonces, el mecanismo, ¿cómo funcionaría? ¿Habría un acuerdo internacional de todos los productores para si los precios se desvían, se salen de la banda, tomar las disposiciones de correctivos automáticas en términos de volúmenes, o sería un mecanismo que sólo se refiere a la OPEP? Otra pregunta, ¿cuál sería el mecanismo de corrección?

ARA. La respuesta tiene varios componentes. El primero ¿cómo surge la idea de la banda de precios? Preocupados por la volatilidad de los precios hicimos un estudio de la serie estadística desde los años setenta hasta el año pasado. ¿Qué nos indicó el desenvolvimiento del mercado? Grandes oscilaciones, fuertes incrementos en los setenta, recuerdas que en el mercado llegó a cotizarse el barril a 41 dólares para luego caer en el 86 cayó a seis dólares la cesta venezolana. Luego vinieron nuevas subidas, nuevas caídas, como la que ocurrió en el 96-97, para luego el derrumbe del 98 y comienzos del 99. Pero al trazar los gráficos de ese movimiento nos dimos cuenta que había una tendencia, de acuerdo al mercado, a colocar los precios en una banda que podríamos llamar ancha. Racionalizando esa indicación del mercado era posible avanzar progresivamente hacia una reducción de la banda. Por cierto, que la idea fue proclamada hasta por el propio presidente Clinton recientemente. Estaba hablando de una banda: “30 dólares el barril es muy alto, diez dólares el barril es muy bajo”, porque diez dólares traería serias consecuencias para la propia producción norteamericana. Lo que está demostrando la vida es que la idea de las bandas sería conveniente, no sólo para los productores sino también para consumidores. Si el precio del petróleo comienza a caer de 14 dólares por barril tendrían que cerrar miles de pozos en los Estados Unidos. Con la caída del 98-99 cerraron 136 mil pozos, despidieron alrededor de 36 mil personas y ya, en la crisis de los ochenta, tuvieron que despedir, no recuerdo bien, alrededor de ciento cincuenta mil personas, en consecuencia, al principal consumidor tampoco le conviene que caigan demasiado los precios del petróleo y también le conviene la banda de precios.

La banda de precios es un mecanismo que busca la estabilidad y eso es bueno para productores y consumidores. Este en un mecanismo, que depende y dependerá por mucho tiempo de la disciplina de los productores, del cumplimiento del compromiso de los productores. Si hay indisciplina todo se va al piso o por lo menos se perturba, puede aún seguir funcionando pero con fuertes perturbaciones y la resta eficacia al propósito que busca la banda. En la medida en que la banda se vaya desarrollando progresivamente, incluso puede irse ajustando, se están creando las condiciones para el famoso diálogo productores y consumidores y para que por primera vez ese famoso diálogo vaya más allá de los simples discursos y llegue a acuerdos concretos. Yo personalmente creo que en los setenta la OPEP cometió un grave error, pensó que los árboles llegarían al cielo, recortó drásticamente la producción, se dispararon los precios, pero después vino la respuesta de los consumidores, de la conformación en el 74, de la Agencia Internacional de Energía que trazó unas estrategias ya conocidas que fueron bastante eficaces para su tiempo. Todo está indicando que está llegando el momento en el cual tiene que haber acuerdos entre productores y consumidores que busquen la estabilidad de los mercados.

AR. ¿Y en los distintos grupos de productores también, OPEP y no-OPEP?

ARA. Por supuesto, claro, tiene que haber acuerdos. El problema es si nos conviene o no nos conviene a productores y consumidores la estabilidad del mercado. Ese es el punto donde se cruzan todos los caminos.



AR. La última pregunta. Existe abundante literatura económica acerca el rendimiento óptimo de recursos no renovables, y por lo general esta aconseja (desde el punto de vista inter-generacional, desde la perspectiva de largo plazo) que no es conveniente gastar todo el ingreso que puede arrojar la explotación del recurso en el año corriente, sino que es conveniente ahorrar en forma de activos financieros el valor del stock o parte del mismo, de manera que cuando se agote el recurso se tendría una riqueza que puede ser utilizada por la población que hoy es considerada como parte de las generaciones futuras. Esa idea ha sido aplicada en países petroleros de distintas maneras, unos lo han aplicado con más éxito que otros. Por ejemplo Noruega tiene un Fondo de Estabilización Macroeconómica, pero que no es nada más para estabilidad, sino que está pensado también como un Fondo de Ahorros, con el cual piensan financiar parte de las pensiones de las generaciones futuras. En Venezuela, ha tomado fuerza el Fondo de Estabilización Macroeconómico (FIEM). Sin embargo hay analistas que suponen que este tipo de fondo de estabilización es insuficiente, que el problema no es sólo la estabilización del corto plazo sino que existe además el problema de largo plazo, y que un Fondo de Ahorros podría ayudar a reducir los efectos de la llamada “Enfermedad Holandesa” y a mejorar el manejo de activos y pasivos. ¿Cuál es su opinión con relación a este tipo de problema?

ARA. Mira, yo digo que ese Fondo que ha establecido Noruega, también en Alaska existe algo parecido, fue una excelente idea. Parte de los recursos que dispone el país en un momento de determinado, se ahorran y se crean fondos para cubrir principalmente los fondos de vejez, fondos de pensiones. En el caso venezolano hay que ir mucho más allá de eso. El caso venezolano, a diferencia de Noruega que es una economía eminentemente productiva donde también existe captura de renta internacional; el primer paso que hay que dar es avanzar hacia una economía productiva, utilizando como primera palanca de impulsión al petróleo a fin de generar o ayudar a generar una economía productiva, porque es una realidad, es en el sector energético del país es donde existen grandes ventajas comparativas. Ahora, no se puede pensar en una economía productiva, sin un enérgico proceso de formación de capital nacional, estamos pensando en economía productiva en términos nacionales, para poder tener una correcta inserción en estos procesos de integración mundial. Y como tú bien lo sabes, el capital tiene sus caras: la cara física y la cara humana. En cuanto a lo primero implica, de verdad, dar ese paso que ha sido un Leivmotiv en la apertura petrolera, que no se realizó: “integrar a la sociedad venezolana en la actividad petrolera”. El problema es como aprobar una materia de arrastre que tenemos desde la nacionalización, cuando se nacionalizó Mito Juan, Petrolera Las Mercedes y Talón de Venezuela. Esos embriones de capital nacional fueron esterilizados. Entonces hasta tanto no se apruebe esa materia de arrastre, que tiene prelación, difícilmente se aprovechará toda la potencialidad de este sector para impulsar una economía productiva. Porque no basta con PDVSA, hay que incorporar al capital productivo nacional para que con el esfuerzo de todos tener una economía productiva. El primer paso que dio Venezuela para esa economía productiva fue la nacionalización, porque a partir de ella PDVSA asumió todo lo que antes hacían las corporaciones extranjeras, pero hasta allí: el resto de la sociedad quedó marginada de ese proceso. ¿Cómo explicar esa ironía, de que un país con menor tradición petrolera como Argentina tenga una exitosa Pérez Compán, que invierte y participa en Venezuela y no haya todavía ni siquiera un consorcio venezolano que pudiera hacer lo que hace Pérez Compán? Ese es un problema a resolver y es en el que está empeñado la actual administración.

Correlativamente con eso, que es el aspecto central, porque puede enmarcar en signos distintivos el proceso de desarrollo, están otros aspectos como la creación de fondos para la inversión en la actividad petrolera. Y pienso, por ejemplo, que afinando esta política pueden funcionar perfectamente los fondos de pensiones aplicados a aquellas actividades petroleras que están en fase productiva, donde es más segura, más rápida y más alta rentabilidad de fondos. Para este tipo de actividades se puede usar el ahorro nacional, de todos, de los trabajadores, en fin, ahorro nacional aplicado a ese propósito. Incluso estamos promoviendo encuentros entre la Cámara Petrolera y la Asociación Bancaria Nacional, porque el otro problema que tenemos es que esta economía ha venido funcionando o mal funcionando desarticulados unos sectores de otros. Incluso no hay integración intra- sectorial. Hace ya varios meses estamos trabajando con el sector eléctrico, y esto es en verdad un rompecabezas donde todas las piezas están sueltas. Hay que darle coherencia, hay que articular todos esos sectores que están dispersos para poder avanzar en esa dirección.

Y el otro componente tiene que ver con la cara humana: todo lo que tiene que ver con una verdadera revolución en la educación, la ciencia y la tecnología. Tiene que haber, una vez definidos los grandes objetivos estratégicos que están cada vez más precisos, una estrategia educativa, científica y tecnológica como un todo, en un organismo que apunte en la dirección de una economía productiva, porque tampoco existe economía productiva sin sociedad productiva.

AR. ¿Existen programas concretos para articular la actividad petrolera y el resto del país siguiendo los lineamientos que Ud. ha expuesto?

ARA. Todavía es difícil hablar de programas concretos. Hay líneas que se van desarrollando progresivamente, porque del lado de los empresarios e inversionistas públicos venezolanos está ese fenómeno que te acabo de señalar. Hay que crear las condiciones para que eso pueda ocurrir. Más allá incluso de empresarios e inversionistas, en general de ahorristas venezolanos.

El Ministro venezolano y Presidente de la OPEP, Dr. Alí Rodríguez Araque, expone extensamente sobre tres temas claves de la política petrolera. En primer lugar, la política de control de producción que instrumentó la OPEP y Venezuela en esta administración, y las incidencias positivas de esta política habría tenido. En segundo lugar, las perspectivas favorables para que funcione el mecanismo de la banda de precios petroleros como mecanismo estabilizador de los precios, lo cual convendría tanto a productores como a consumidores. Por último, aspectos novedosos en la política petrolera venezolana: el desarrollo “aguas abajo” del sector, cambios en la fiscalidad petrolera, la posibilidad de un Fondo de Ahorro, y la importancia de desarrollar un sector petrolero nacional.
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