Paticipantes en el Foro:
El objetivo del presente foro es discutir el tema del comportamiento económico, social y político de Venezuela desde la perspectiva de la dependencia petrolera, y la posibilidad de que el actual auge petrolero y los cambios políticos-institucionales en marcha, acentúen rasgos negativos típicos de los llamados Petro-Estados.
El concepto de Petro-Estado es utilizado por Terry Lynn Karl (“The Paradox of Plenty. Oil booms and Petro-States, 1997) para explicar por qué un conjunto de países altamente dependiente de las exportaciones petroleras, fundamentalmente los países de la OPEP, tienen un pobre desempeño económico y social.
El argumento central de esta autora podría sintetizarse de la manera siguiente: La dependencia petrolera y la debilidad institucional histórica de estos países han determinado un rol preponderante del Estado en la economía en estos países, el cual por lo general es propietario del recurso natural y realiza las tareas de producción en el sector petrolero. Así mismo, los derechos de propiedad no estarían definidos con suficiente claridad, con una frontera borrosa entre el Estado y el sector privado.
Las características del petróleo como commodity en el mercado internacional, hacen que estos países, a través del Estado, perciban ingresos extraordinarios que pueden considerarse renta de carácter monopolístico, sujetos a volatilidad importante, que torna vulnerable estos países a los shocks que se producen en el sector petrolero. Esto hace que los Estados de estos países tengan la característica de Estados rentistas que favorecen la actividad redistributiva no productiva.
Los ingresos fiscales del Estado son altamente dependientes del ingreso externo petrolero. A su vez, el hecho de que los ingresos fiscales no dependen básicamente de la economía interna, y la forma como se gasta y distribuye un ingreso que no tiene “costo” interno, crea incentivos que influyen en forma determinante sobre la organización institucional y política, modelando las preferencias con relación a las políticas públicas, estimulando la discrecionalidad, la ampliación de la jurisdicción del Estado, el aumento el poder político concentrado y el comportamiento de búsqueda de renta. En conclusión, la base económica, la estructura institucional y las preferencias debilitan en forma importante la eficiencia de largo plazo para asignar los recursos, conduciendo a un desempeño económico pobre.
La base conceptual de estos argumentos son similares a las tesis institucionalistas de D. North (Institutions, Institutional Change and Economic Performance, 1990), y en cierta manera sería una “aplicación” de la teoría al caso de los países que dependen en forma fundamental de la exportación petrolera.
Desde otra perspectiva intelectual, por ejemplo el Marxismo, existirían argumentos para suponer que en los países altamente dependiente de las exportaciones petroleras, puede conformarse una organización institucional y política peculiar. Recuérdese el famoso Prólogo a la Contribución a la crítica de la economía política, donde Marxpostula la dependencia de la “superestructura jurídica y política a la que corresponden determinadas formas de conciencia social”; de la “estructura económica”.
Existe abundante literatura, tanto económica como de economía política, a favor o en contra de este tipo de tesis. Por ejemplo, la tesis de la Enfermedad Holandesa, o la tesis del “Petróleo como maldición”; y estudios contrarios a estas tesis, que intentan mostrar que los países subdesarrollados dependiente de las exportaciones petroleras no tienen un comportamiento diferente al conjunto de países subdesarrollados.
La idea central del foro sería discutir la pertinencia para el caso venezolano de estos argumentos, y si realmente existen los peligros de quienes sostienen una prognosis negativa sobre los países altamente dependiente de las exportaciones petroleras.