Analítica Research (AR)
Dr. Alberto Quirós Corradi (AQC)
Experto Petrolero. Ex presidente de Maraven filial de PDVSA
AR. Queríamos conversar con usted sobre tres puntos. La evaluación de la Cumbre de la OPEP que se celebró en Caracas y sus perspectivas, especialmente la evolución de los precios del petróleo, en segundo lugar, ¿cuál sería en su criterio la política petrolera que debería aplicar la OPEP y Venezuela? Y el tercer punto sería, ¿qué hacer con los ingresos petroleros, especialmente en la coyuntura del boom?
AQC. Sobre la Cumbre, soy razonablemente optimista en cuanto a sus resultados, y más que a sus resultados, en cuanto a todo el proceso que llevó a la celebración de la Cumbre. Pienso que haber logrado para Caracas la sede de una Cumbre que no se celebraba desde hace 25 años (sólo había habido una en la historia de la OPEP) representa, sin duda, una buena dosis de reconocimiento y de respeto por Venezuela y por la gestión que en materia petrolera ha hecho este gobierno y su Ministro Alí Rodríguez, ante los ojos de los demás miembros de la OPEP. De manera que hay una sensación, por los otros miembros de la organización, de reconocimiento a la gestión nacional. Eso tiene importancia si nosotros creemos que la OPEP sigue teniendo vigencia en el mundo actual.
En cuanto a los resultados concretos de la reunión se podría comparar la Resolución de Argelia de 1975 con la Declaración de Caracas de 2000 y concluir, quizás un tanto apresuradamente, que prácticamente son la misma cosa. En una reunión reciente celebrada en Fedecámaras, donde fue el Ministro Alí Rodríguez y el Secretario General de la OPEP Luckman, motivado por esta preocupación le pregunté a Luckman, en qué se diferenció esta reunión de la otra, en cuanto a las conclusiones y qué hay en esas conclusiones que le permitan a uno pensar que la OPEP reconoce que el año 2000 no es el año 1975.
Luckman me contestó con bastante precisión. Lo primero que estableció fue que la diferencia estaba justamente en el telón de fondo contra el cual se celebraba la actual reunión. En Argelia estábamos en un estado de conflicto con los países consumidores y ahora estamos en una situación donde los países consumidores, por primera vez, tienen coincidencias con los países productores. Los países consumidores han dado demostraciones visibles de querer reunirse a dialogar con la OPEP, pero no como mero formalismo, sino en un diálogo que parece realmente reconocer que la OPEP es una fuerza con la cual hay que lidiar y que por lo tanto se puede tratar a la OPEP de igual a igual. Eso, a lo mejor no es una situación creada por la OPEP, aunque algunas acciones, como la de recortar la producción han precipitado la actual situación. En todo caso, cualesquiera que fueran las razones, es un hecho, de acuerdo con Luckman, que existe una disposición de los países consumidores, que son casi todos del mundo industrializado, a conversar con la OPEP. Ese es el primer punto. Eso no tiene mucho que ver con la Declaración de Caracas, pero sí tiene que ver con lo que es una nueva circunstancia.
La Declaración de Caracas y la Globalización.
En la Declaración de Caracas hay dos elementos que sí son distintos a la Resolución de Argelia. El primero tiene que ver con la conservación ambiental. Hay un reconocimiento por parte de la OPEP de que eso, ahora, debe ser tema de discusión. Sutilmente se deja deslizar la posición del Tercer Mundo, que fue muy elocuentemente expresada en Kyoto, sobre todo por países como la India. Esa posición postula que, todos somos responsables por el deterioro ambiental, pero hay unos más responsables que otros, y por lo tanto, el costo de atajar este deterioro y reparar lo que se ha hecho, no puede ser dividido en partes iguales entre el mundo del desarrollo y del subdesarrollo. En otras palabras, el subdesarrollo está de acuerdo con que hay que hacer algo, está de acuerdo en pagar una cuota parte, pero estima que la mayor porción del costo lo deberían asumir los países desarrollados, que son los grandes responsables de lo que ha sucedido a la fecha. Este aspecto está en la Declaración de Caracas, y no estaba en la Resolución de Argelia.
El segundo elemento es el "Punto seis" de la Declaración. Básicamente, lo que dice es que la OPEP reconoce que vivimos en un mundo diferente y que hay fenómenos como la globalización que se deben tomar en cuenta. Yo creo que es la primera vez en la historia que la OPEP reconoce que hay una globalización y que esa globalización puede ser una oportunidad. Creo que esto es sumamente importante y me temo que la mayoría de los analistas, incluyendo a los propios miembros de la OPEP, no han destacado suficientemente la importancia de esto. Este enfoque puede tener un efecto sobre la futura estrategia de la OPEP, que puede resultar en cambios hasta de 180 grados.
Si la OPEP reconoce que la globalización puede constituir una ventana de oportunidad, el panorama petrolero puede ser muy diferente. Si hay algún bien en el mundo que no ha estado sujeto a las leyes de la oferta y la demanda, ha sido el petróleo. Si este sector se abriera y no se permitiera, tanto por parte de los consumidores como por parte de la OPEP, introducir presiones y decisiones artificiales que intentan manipular la oferta y la demanda, los países miembros de la OPEP, tendrían la gran ventaja, por ser los productores de menor costo, de poder colocar en los mercados internacionales su petróleo, en forma preferencial. (antes de que se vendiera el petróleo más costoso).
El mundo del desarrollo tiene dos barreras al libre comercio petrolero. La primera es una barrera "psicológica", la cual es importante: depender del petróleo extranjero es un riesgo muy serio y por lo tanto, país que tenga petróleo lo va a producir, no importa el costo, así el petróleo importado sea más barato. Eso va contra la globalización. La segunda barrera está constituida por medidas más concretas, como los impuestos al consumo que claramente están orientados a disminuir ese consumo. Conclusión: tanto la OPEP como los países consumidores toman medidas artificiales, para proteger lo que consideran sus intereses.
Yo diría que esos son los aspectos novedosos de la Declaración de Caracas. No son desdeñables y creo que son muy importantes. Los demás aspectos son cuestiones de énfasis que de alguna u otra forma se habían manifestado en el pasado, pero que ahora adquieren mayor relevancia dada la situación de ese telón de fondo que mencionaba Luckman.
Con relación a la globalización, creo que vale la pena hacer un comentario. Si bien el 28 de septiembre cuando se leyó el Comunicado y por los dos o tres días siguientes hubo gran optimismo, el debate Gore y Bush le puso un poco la aplanadora a ese entusiasmo. Ambos dijeron claramente que USA tiene que reducir su dependencia en el petróleo importado, para no exponerse a las manipulaciones de las empresas petroleras y de la OPEP. Aquí existe una paradoja: los países de la OPEP, que son los que se supone están en desacuerdo con las leyes del mercado, son los que en su Declaración reconocen que el mundo ha cambiado, que hay que moverse en una dirección diferente y que hay que reconocer fenómenos como los de la globalización. Mientras que en el país más importante, o por lo menos la economía más importante del mundo, los dos candidatos a Presidente tienen el mismo mensaje de la post-guerra: Es mala la dependencia petrolera porque no se puede confiar en los suplidores. Pareciera que la globalización sólo es confiable y positiva para los bienes que ellos exportan. Los bienes que importan y que producen otros afectan el interés nacional. De manera que ese mensaje claro que dieron Bush y Gore, obliga a la OPEP, no a repensar su estrategia, porque yo creo que su estrategia es la correcta, pero por lo menos a sentarse a analizar qué medidas, qué lobbies, qué actitudes, qué acciones tiene que tomar para ver en qué forma pueden contrarrestar esta visión y este mensaje tan importante y tan en contra de la apertura y del diálogo que han dado estos dos candidatos presidenciales.
Precios vs. Producción ¿cuál es la estrategia?
AR. Una pregunta. La OPEP es un cártel, posiblemente el suplidor "líder" en un mercado oligopólico. Si se supone que este es un oligopólio tipo Stalkelberg, ¿No convendría a la OPEP aumentar la producción como mecanismo disuasivo a la entrada de nuevos jugadores? ¿No estaría en el interés de este cártel precios más bajos que los actuales?
AQC. Esa no solamente es una magnífica pregunta sino que es la pregunta que ha acosado a los países miembros de la OPEP desde su fundación. El debate continuo entre si conviene más una buena posición en el mercado -lo cual significa producir los volúmenes mayores que se pueda aprovechando el bajo costo de producción que ya mencionamos- o si mediante las prácticas restrictivas de producción se mejoran los precios y por lo tanto se optimizan los ingresos. Al final de cuentas, los ingresos son el resultado de multiplicar precios por volumen y no en todos los casos un mejor precio resulta en un mayor ingreso y viceversa. Esa es la disyuntiva, usted que tiene inclinación por la econometría y le gustan las abstracciones teóricas, de repente puede sacar alguna curva donde esté el punto de indiferencia. Yo, en una forma arbitraria y poco técnica, he estimado que alrededor de un precio de doce dólares el barril en adelante es preferible volumen que precio y de doce dólares el barril para abajo, es preferible precio que volumen. Reconozco que esta estimación no es científica, pero tiene que haber un punto donde trade off entre volumen y precios funcionen diferentes direcciones (por lo menos para Venezuela).
Ahora, lo que hay que reconocer también, y es lo que hace difícil ser exageradamente optimista con el resultado de la Cumbre, es que los países miembros de la OPEP no son homogéneos. Y no me refiero sólo a la política y a la religión, sino que no son homogéneos en cuanto a la disponibilidad y a la cantidad de los recursos naturales que tienen. Existen los países árabes del Golfo, Irán y Venezuela. Esos son los que tienen grandes reservas, lo cual les permite visualizar un futuro de largo plazo, que estará condicionado en su duración por el tipo de acciones que tomen. En la medida que unos altos precios estimulen la búsqueda de alternativas y/o de conservación energética, en esa medida el horizonte se acerca y por lo tanto se corre el riesgo de que esas reservas se queden allí: las "piedras" de Yamani.
Pero existen otros países que tienen escasas reservas y que en el mejor de los casos tienen un horizonte a la vista, después del cual no van a ser importantes desde el punto de vista de la exportación de sus recursos petroleros. A esos países les conviene precios altos porque tienen que intentar liquidar al mejor precio posible lo poco que les queda. A ellos no les importa que el horizonte se acorte, pues no tienen un horizonte largo. Esa contradicción entre estos dos tipos de países produce tensiones.
Ahora, lo que verdaderamente podría sorprender es por qué algunos de los países que tienen el horizonte lejano, se portan a veces como si lo tuvieran cerca. Entre ellos Irán, Irak y Venezuela ocasionalmente, sobre todo en los últimos meses. Y esa es la parte que es difícil de entender porque no tiene lógica, a menos que sea una lógica de muy corto plazo. En ese caso la aritmética de multiplicar en el muy corto plazo, precio por volúmenes no es indicativo de una buena estrategia, aunque el resultado sea muy bueno en el momento. El momento, es la visión cortoplacista que se impone sobre la estrategia de más largo plazo. Y de eso, debemos acusar a la OPEP. Eso es otra de las razones por la cual la Cumbre fue exitosa porque por los últimos años la OPEP no ha discutido y no ha reaccionado sino ante la coyuntura: subo producción-bajo producción, subo los precios- bajo los precios. En esta Cumbre se discutieron los temas que ya hemos comentado, que son verdaderamente los insumos estratégicos que van a ayudar a diseñar un curso de acción. Pienso que siempre van a haber dos razones por las cuales la lógica que planteas no se ve con toda claridad. Una es la disponibilidad de los recursos de los actores y otra son las presiones fiscales del corto plazo.
AR. Existe mucha información contradictoria sobre nuestro sector petrolero. Un primer elemento se refiere a los costos de producción y un segundo elemento a los niveles de producción. ¿Cuáles son las cifras duras de costos y cual sería la política óptima para Venezuela?
AQC. Las cifras duras varían bastante, de acuerdo con el tipo de petróleo que se va a producir. Si es un petróleo liviano, mediano, pesado convencional o el extra pesado de la Faja mucho menos convencional. En realidad el problema del petróleo de la Faja no es tanto el costo de producción per se, es el problema de que en su estado natural no se puede hacer mayor cosa con él. Hay que agregarle un costo de conversión, que es otro costo duro, que cuando lo sumas al de producción obtienes una cifra que está por encima de tres o cuatro dólares por barril. Lo que indica que el costo de producción no es lo más importante. Además, ese costo depende de muchos factores y las cifras pueden ser engañosas. Depende del tipo de contabilidad que se lleve, qué elementos consideres como capital y cuáles no, cómo se maneja la depreciación y la amortización. En fin, diría lo siguiente: en el Plan, estructurado bajo la administración de Luis Giusti, el punto de equilibrio por debajo del cual algunas de las inversiones, las más costosas del plan, empezaban a ser ya no tan atractivas era un precio de 12 dólares por barril. El precio de equilibrio en el Plan del nuevo gobierno es 15$ por barril.
¿Qué es lo que ha sucedido en cuanto a la estrategia de mayor producción? No hay ninguna duda, y volvemos a lo del largo horizonte, que a países como Venezuela, Arabia Saudita y los otros del Golfo, con altas reservas, les conviene tener una buena participación en el mercado, a precios razonables, y por el mayor tiempo posible. Ello por todas las razones que hemos esbozado. Para disuadir ahorro energético y la emergencia de nuevos productores.
Hay una tesis que plantea que hemos perdido posición en el mercado, y que debemos irnos de la OPEP. Arabia Saudita nos está manipulando y nos está ganando la carrera. Pero, ¿cómo no nos va a manipular, si produce ocho y nueve millones de barriles diarios y el costo de producción es en promedio la mitad del nuestro? Como tú dices, es el "líder". Y no olvides que, cada vez que nosotros aumentamos un barril de producción después de cierto nivel, ese barril es pesado o extra pesado, es el caro, porque ya los demás los produjimos. El barril marginal nuestro, es en buena medida un barril relativamente costoso de producir. El barril marginal o incremental de Arabia Saudita es indiferente. ¿Qué pasaría si nos fuéramos de la OPEP y dijéramos:" defendamos nuestro mercado natural sea como sea e incrementemos bruscamente la producción"? ¿Los árabes se van a quedar cruzados de brazos? ¿Y si los árabes responden: "queremos también ese mercado y estamos dispuestos a una guerra de precios"? No hay razones políticas muy fuertes para que Estados Unidos prefiera un suplidor frente al otro, porque sus intereses en el Golfo también pesan. ¿Qué hacemos si Arabia Saudita decide incrementar su producción en dos millones de barriles diarios? ¿Es esa acaso la exportación total nuestra? En ese entorno uno no va a competir por vía la del pleito ni por la vía de retar al "líder" sino por la vía de los acuerdos convenientes a todos.
AR. ¿La idea sería no retar al "líder", específicamente a Arabia Saudita?
AQC. ¿Con qué? Ese es el pleito de un peso pluma peleando con Mike Tyson. Creo que la política óptima es de acomodo dentro de la OPEP, de buscar aumentar nuestra producción dentro de precios razonables y acuerdos colectivos. Yo siempre les recuerdo a mis interlocutores, que tienen esta posición extrema de alzar sin ningún acuerdo la producción, algunas realidades pasadas. Hubo un momento en que Arabia Saudita, en estas crisis energéticas que han habido en el pasado, cerró cinco millones de barriles diarios. ¿Qué hubiera pasado en ese momento si nosotros hubiéramos adoptado la política extrema y decimos: "Arabia Saudita cerró cinco millones pero nosotros vamos a seguir produciendo y aumentando porque nuestro mercado natural son los americanos"? ¿Hubiera seguido Arabia Saudita cerrando cinco millones de barriles? Yo lo dudo. Estas cosas hay que verlas en un contexto global.
La unidad de la OPEP es difícil por las razones ya discutidas, a las cuales hay que agregarle razones de conveniencia geopolítica. Sin embargo ha durado cuarenta años. No será perfecta pero es manejable. ¿Cuál ha sido mi tesis de los últimos veinticinco años? ¿Debe quedarse Venezuela en la OPEP? Y mi respuesta siempre es la misma: mientras el costo de quedarnos sea menor que el costo de irnos, debemos quedarnos.
Otro ingrediente sobre tu pregunta tiene de nuevo que ver con el corto, el mediano y largo plazo. Cuando nos reunimos en Ryad, México, Arabia Saudita y Venezuela en 1998 no había otra solución que recortar producción, porque el precio era excesivamente bajo, aunque esa decisión no tenía por qué afectar la política de inversiones en el mantenimiento de la capacidad de producción de esos países. Venezuela cayó en esa trampa. Los otros no.
AR. Creo que se recortaron quinientos mil barriles diarios.
AQC. En dos tandas, porque ya el precio era de siete-ocho dólares por barril. Nosotros producíamos barriles marginales cuyo costo era de 8$ por barril, dentro del costo promedio de cuatro dólares por barril. Entonces, nosotros corríamos el riesgo de tener que cerrar producción marginal a juro por tener algunos costos más altos que los precios. No había más remedio. Pero cuidado, era un cierre inevitable por la coyuntura. En ese momento, y así lo reconoció el mismo gobierno de Caldera, que era el expansivo, había que recortar. Ellos fueron los que decidieron que había que recortar quinientos mil barriles diarios, porque en ese momento no se podía hacer otra cosa. Pero era una respuesta a la coyuntura, porque también dijimos en esa reunión: nosotros no vamos a discutir estrategias de mediano y largo plazo en materia de inversiones y desarrollo de potenciales de producción, eso no está sobre la mesa. Lo que está sobre ella es la forma del recorte de coyuntura. ¿Qué pasó? Y ahí está la diferencia entre Arabia Saudita y Venezuela. ¿Qué hicimos los dos actores? Arabia Saudita mantuvo su potencial, cerró producción pero mantuvo su colchón. Nosotros no invertimos porque nosotros, como ya dije, adoptamos la estrategia conservadora, en la cual se dijo: no voy a desarrollar potencial hasta que no crea que lo puedo producir y vender de inmediato.
Pero el dinamismo del mercado puede ser muy violento. Si no hay un colchón desarrollado, cuando se produce el alza de los precios te agarra sin potencial de producción y pierdes mercado. Los árabes nos dieron la lección de lo concreto, no de lo teórico, por la poca sofisticación de nuestra política petrolera. La capacidad del "swing producer" es clave en este juego. Ahora tienes petróleo de treinta dólares y estás amarrado a tres millones de barriles porque no puedes producir un barril más. Claro, ahora estás invirtiendo y quieres invertir y quieres llegar, como dijo el anterior Presidente de PDVSA, a un potencial de cuatro millones de barriles diarios en diciembre. Y, ¿los taladros dónde están? ¿Todo el mundo no está viendo la misma película? Todo el mundo está viendo los treinta dólares. Esos taladros andan repartidos fuera del país y todo el mundo anda desesperado para ver la última gota que pueda sacar en este momento. Por eso es que yo regreso a las lecciones de la Cumbre y a la importancia en general del sector petrolero, de no reaccionar con tanta violencia y con tanta intensidad a las presiones del plazo inmediato. Eso fue lo que hizo Venezuela y lo está pagando.
¿Qué quiero decir con todo esto al final? En mi criterio nosotros debemos tener una política de producción expansiva razonable, como lo pensaba Giusti y su equipo, y como lo está proponiendo también la actual dirección petrolera, una producción aproximada de seis millones de barriles diarios a los cuales podemos llegar en diez años con cierta comodidad. Eso pareciera sensato dentro del aumento esperado de la demanda. Creo que ese es el factor crítico. Pienso que se puede ser razonablemente expansivo y se puede al mismo tiempo reaccionar a la coyuntura .
La estabilidad del mercado petrolero y los Petro – Estados
AR. Aparentemente hay consenso en buscar la estabilidad de los precios del petróleo, pues donde no hay claridad es a qué nivel de precios hablamos y cuál sería el mecanismo que garantiza la estabilidad. La estabilidad está relacionada con el nivel. ¿Cuál es el nivel adecuado? ¿Qué hacer con el ingreso petrolero ligado al auge petrolero? Algunos analistas suponen que si el ingreso es muy alto y se gasta, se acentúa la Enfermedad Holandesa. ¿Cuál es su opinión?
AQC. Esto tiene dos elementos. El primer elemento es cuál es el rango de precios que sería estable, en el sentido de que no produjera reacciones virulentas por parte ni de productores ni de consumidores. Aquí tengo que decir de nuevo que ni los consumidores son un solo bloque ni los productores son un solo bloque y dentro de cada bloque hay diferentes precios que podían mantenerlos felices. Pienso que dentro de la OPEP, la banda actual, de 22 a 28 dólares por barril sería aceptable por todos los miembros porque acomoda las necesidades fiscales previstas por países como Arabia Saudita, que son más altas que las que nosotros esperabamos. Yo creo que podríamos transarnos hasta por menos de 22 dólares por barril, pero si nos dan 22 dólares, ¿por qué nos vamos a quejar? Las quejas vienen cuando es insuficiente el precio y, el rango acordado, por su parte, parece no ser insuficiente para los países productores de la OPEP.
Me gustaría referirme a los países consumidores. Yo creo que el señor Greenspan lo dijo bien claro desde el primer momento. Los actuales precios no afectan a nuestras economías o a las economías de los países más desarrollados, con la misma intensidad que las afectaba hace diez o quince años, y hay muchísimas razones para ello. La principal es que una unidad de crecimiento se genera ahora con menos energía que la que se generaba antes. Por tanto creo que el rango de la banda sería aceptable para los grandes consumidores. Ninguna economía importante va a quebrar ni va a desacelerarse en forma significativa por esa banda.
Sin embargo, si dirigimos la mirada a los países subdesarrollados, no productores de petróleo, ahí sí tenemos un problema. Si bien la OPEP y los grandes consumidores pueden vivir felizmente con la banda y no los afecta mucho los actuales precios, los países no desarrollados no pueden vivir con los precios actuales. La cuenta de importación es muy alta y el costo de la energía les puede crear problemas gigantescos. Entonces, si se hace la pregunta, ¿dónde está el precio estable que mantiene a todo el mundo feliz? No existe. Porque el precio estable que mantiene a todo el mundo feliz deja infeliz a los que siempre han sido infelices. Son los que nadie toma en cuenta cuando se toman las grandes decisiones mundiales.
¿Qué hacer? La OPEP ha tratado de crear un fondo de ayuda. El Presidente Chávez quiere ayudar a Honduras, a Cuba y a todo el mundo, pero eso es para la galería y no soluciona el problema, aunque pienso que los países productores del petróleo, dentro de algún esfuerzo colectivo global de ayuda a la pobreza, tendrían que aportar su cuota.
Con referencia al segundo tema, ¿qué hacemos con el ingreso petrolero? Tu me has oído a mí cualquier cantidad de veces decir, y lo voy a volver a decir aquí, que con este modelo Estado-sociedad-petróleo, no importa ni cuántos barriles producimos ni cómo intentamos gastar el ingreso petrolero. Simplemente el modelo no funciona y los resultados seguirán siendo ineficientes.
AR. ¿Es la estructura misma del Petro-Estado lo que no funciona?
AQC. Exactamente. Hay que romper el Petro-Estado. Hay que evitar la exageración de la Enfermedad Holandesa por la vía de distribuir los recursos para que no se concentren en un sólo sitio y que ese solo sitio, el Estado sea el único que tiene las opciones. Esta acción monopólica debe revertirse de manera que los recursos le lleguen directamente a los ciudadanos. Es, en mi criterio, la mejor solución, que puede parecer utópica pero que no lo es.
Si el escenario fuese uno distinto a la vía que sugiero, tendríamos que quedarnos con un manejo más ortodoxo de los recursos. Analicemos experiencias distintas en la administración de los recursos petroleros. Vamos a tomar a Noruega porque es un buen ejemplo.
En Noruega, todo el ingreso petrolero va a un pote y cuando se hace el presupuesto, lo que falta para cuadrar en el presupuesto es lo que se toma de ese pote, y ello con grandes restricciones legales y muchos cuestionamientos, porque el pote es más importante que el presupuesto (visión de largo plazo). ¿Qué hace Noruega con ese pote? Lo que hace todo el mundo con un fondo invertido juiciosamente, tenerlo para las contingencias y para financiar gastos cuando quizás no tengan el ingreso actual y para otros compromisos sociales, como las pensiones de vejez.
Desde el punto de vista operativo, prefiero el pote de Alaska. Es un fondo de inversiones propiedad de los habitantes de Alaska, quienes reciben todos los fines de año su cheque por dividendos y cuyo gran problema -como me lo dijo una senadora de Alaska que estuvo aquí hace como año y medio es- que tiene demasiado dinero y se hace difícil de administrar dentro de las opciones de inversión que ofrece Alaska.
Volviendo al caso de Noruega, su estructura económica global es muy diferente a la nuestra. Yo me hago la pregunta siguiente ¿es lógico que nosotros, endeudados como estamos en lo externo y en lo interno, sobre todo en lo interno, con una deuda costosa en términos de servicio, tomemos parte del ingreso petrolero y lo metamos en un fondo para ahorrar un dinero que nos genera menos intereses que los que nos causa el servicio de nuestra deuda?
AR. Un fondo de ahorro es para el manejo de activos netos. Los recursos de un fondo de ahorro se pueden utilizar para pagar pasivos. Los fondos de ahorro son para eso…
AQC. Es que el fondo de Noruega es intocable.
AR. Pero es que Noruega no tiene deuda.
AQC. Pero si tu utilizas los recursos para pagar los pasivos, te quedas sin recursos y sin fondo.
AR. Sin recursos en el fondo, pero eliminas pasivos.
AQC. Lo que quiero decir es que el concepto del fondo estático, como el de Noruega, aquí sería difícil de justificar, y si lo hacemos muy flexible, no va a funcionar como fondo. Tenemos un Fondo de Estabilización cuyo reglamento ni siquiera cumplimos.
Si estamos hablando de activos globales en un país, ¿por qué no hablamos de Petróleos de Venezuela? ¿Por qué no hablamos de las acciones de Petróleos de Venezuela? ¿Por qué no hablamos de un fondo mutual con algunas acciones de PDVSA que puede servir incluso hasta de colateral para préstamos? ¿Tú crees que sea inteligente, que un país que tiene una empresa -que se dice que vale en el orden de los cien mil millones de dólares que no tiene prácticamente deudas- tenga que pagar 16% y 15% por 500 millones de dólares que pide prestado? Eso no puede ser. Eso es simplemente dinero bajo el colchón y sacrificarse por un concepto ideológico que no tiene ni claridad ni mucho menos operatividad.
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