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Sección: Global y Social
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El descubrimiento de América y el mito del paraíso terrenal y del hombre salvaje: génesis del totalitarismo y recuperación de la infancia feliz
Ramón Rivas Aguilar
Miércoles, 14 de octubre de 2009
A: Luis Manuel Cuevas Explorador de ese jardín Que picotea a la humanidad Desde hace diez mil años
Cristóbal Colón, “El Quijote de los Océanos”, contempló con deleite la inocente mirada del hombre salvaje. En el año de 1498, navegando por la Riberas del Orinoco tuvo la sensación de olfatear las rutas del paraíso; esa bella imagen que cautivó a los poetas antiguos y los mitos universales relataron con entusiasmo y nostalgia. El navegante genovés estampó en su diario la descripción del hombre salvaje y del paraíso terrenal y su repercusión significativa en el espíritu revolucionario del mundo moderno. El bueno de Rousseau combatió el capitalismo y la propiedad privada como responsables de los males de la sociedad moderna, La ciudad y el dinero corrompen y destruyen la tradición rural, bucólica y telúrica. Por lo tanto, había que eliminar el capitalismo e iniciar una vuelta a la naturaleza para alcanzar el mito del buen salvaje y su goce en el jardín de los dioses. Los teóricos del socialismo y el comunismo perfeccionaron esa quimera y le dieron una nueva perspectiva teórica y política para encauzar a la sociedad hacia la felicidad total.
El siglo pasado planetario, fue el siglo en el cual las revoluciones socialistas y comunistas se plantearon la destrucción del capitalismo y la necesidad de crear los cimientos políticos y éticos para promover el sueño de todo revolucionario: disfrutar de un jardín y así alcanzar la dicha eterna. El afán por edificar el paraíso mediante la muerte del capitalismo provocó una tragedia histórica en el plantea tierra. El holocausto y los campos de concentración revelaron la naturaleza cruel y monstruosa de esas creencias en manos de unos intolerantes enemigos de la vida, del hombre, de la dignidad humana. El deseo de ser libre en millones de hombres estremeció las bases del totalitarismo y su caída repentina y sorpresiva.
El derrumbe del Muro de Berlín y la desintegración de la Unión Soviética fue el inicio del fin del mito del hombre salvaje y de la quimera celestial y el renacimiento de la democracia y de libre mercado a lo largo y ancho del planeta Tierra. El engranaje totalitario y su aparato policial, militar, cultural e ideológico se esfumaron en segundos sin un disparo. Se impuso el espíritu del hombre libre contra el totalitarismo y su afán por ahogar la dignidad humana con el supuesto mito del hombre salvaje y de su hermoso bosque. No obstante, en los nuevos tiempos algunos fantasiosos islámicos están contentos por volver al edén en los desiertos del continente asiático. Su misión es la de extirpar el capitalismo y devolverle a la humanidad el regreso a la infancia perdida por el mudar del tiempo.
En América Latina, el mito del buen salvaje y su paraíso llamó la atención entre los poetas, novelistas y revolucionarios. Fue el Che Guevara quien mejor encarnó ese símbolo en su célebre tesis del hombre nuevo. Fue uno de los líderes más importantes de la Revolución Cubana e intentó la construcción del hombre nuevo en la isla caribeña, fracasando rotunda y totalmente. El gobierno bolivariano y revolucionario, presidido por el Comandante Hugo Chávez Frías, ha hecho esfuerzos gigantescos para persuadir a los venezolanos de las bondades del mito del hombre salvaje, del hombre nuevo y del grato perfume que se desprende del mar de la felicidad. Ironía de la historia. Atacan ferozmente al descubridor de América y no dejan de otear el mito de hombre salvaje que asomó gratamente el navegante en su diario. Estamos en presencia de un proceso de estatización y colectivización de la vida material y cultural del país sin que se asome por allí el edén. Cuando se lee con detenimiento la Ley de fomento y desarrollo de la Economía Popular (Gaceta Oficial Nº 5890, 31 de julio de 2008), no cabe la menor duda, que allí están las bases formales, culturales y tribales para planificar la conquista del mito del hombre salvaje en su paraíso terrenal. En esa Ley no hay en su contenido ningún rasgo similar al fenómeno mercantil. Se describe una sociedad económica basada en el trueque y la reciprocidad solidaria como en los viejos tiempos.
El mito del buen salvaje y del paraíso terrenal que describiera Cristóbal Colón en su diario, revelaron los fundamentos de la ideología totalitaria con consecuencias nefastas en el destino de la historia moderna y contemporánea universal. Los historiadores del futuro tienen la responsabilidad de desenmascarar esa falacia histórica que causara tantos estragos materiales y espirituales a la humanidad en el siglo pasado. Es un mito incompatible con la naturaleza humana. Así lo percibió el filósofo alemán Inmanuel Kant, quien afirmó que una supuesta edad de oro sólo existe en los imaginarios de quienes no les importa la libertad como el camino que dignifica y fortalece la existencia humana en un mundo libre. Esos fanáticos Acarician la idea de convertir al hombre en un esclavo al servicio de un estado total y de un partido único, olfateando el viejo legado que relatara el navegante genovés, en las riberas del Orinoco, cuando precipitó su mirada y develó aquel hombre desnudo contemplando su reino celestial.
En fin, Cristóbal Colón estaba desenterrando aquel mundo feliz que disfrutara en su infancia y que los revolucionarios racionalizaron con unas ideologías que incitaron a las muchedumbres con la idea de demoler el capitalismo y así rescatar esa infancia feliz bajo la tutela del estado totalitario. La recuperación de esa infancia feliz, produjo la barbarie y la crueldad de unos regimenes políticos que se abocaron a extirpar el derecho a ser hombre y convertirlo en una bestia pastando en cuatro patas al servicio de una representación simbólica y abstracta, y de una casta disfrutando de los bienes materiales y culturales a costa del lema célebre que enunciara un anarquista francés: LA PROPIEDAD ES UN ROBO. El Poeta y novelista francés Flaubert (1852) reveló en su fantasía ese Estado según:
“los socialistas, ¿No es una especie de dilatado monstruo que absorbiera en él toda acción individual, toda personalidad, todo pensamiento y que dirigiera todo he hiciera todo? Una tiranía sacerdotal se haya en el fondo de esos corazones estrechos: Hay que ordenarlo todo, rehacerlo todo, reconstituirlo sobre otras bases”.
rmnrivas@yahoo.com
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