Caracas, Miércoles, 23 de abril de 2014

Sección: Sociedad

ENVIAR A UN AMIGO  |  ENVIAR AL DIRECTOR

El Parque del Este

Rafael Díaz Casanova

Sábado, 5 de junio de 2010

Conocimos los espacios que hoy ocupa el Parque del Este cuando éramos principiantes de alumnos de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Católica Andrés Bello. Mil novecientos cincuenta y siete. La nación había adquirido, por métodos apropiados, la propiedad de la Hacienda San José que había pertenecido a la familia del cirujano Fermín Díaz. Sus descendientes todavía viven en el ángulo noreste de la antigua propiedad.

Era una hacienda donde se cultivaban caña de azúcar y café. Naturalmente, para llenar esas funciones estaba dotada de una vegetación importante y ella estaba habitada por una fauna numerosa.

El régimen militar que entonces oprimía la nación, a través del Ministerio de Fomento, decidió acometer el proyecto que pensaba dedicar dichos espacios al establecimiento de una Feria Exposición que contribuyera al solaz esparcimiento de los ciudadanos de la capital de la República. Al año siguiente, el proyecto, que ya tomaba algunas formas, quedó trunco y abandonado. Con el vuelo de la “Vaca Sagrada” se esfumaron esas posibilidades. Ibrahim Velutini era quien presidía el proyecto y Alejandro Pietri era el arquitecto que dirigía, desde los intereses de la República, el desarrollo que se adelantaba.

Luego viene la feliz realización del parque más importante que diseñó ese genio brasileño de la arquitectura y el paisajismo, Roberto Burle Marx,quien ya trabajaba en la idea inicial. Para ello tuvo el concurso de importantes arquitectos y paisajistas radicados en Venezuela, Fernando Tábora y John Godfrey Stoddart, que junto con Carlos Guinand, contribuyen a darle vida a esa maravilla. Fue inaugurado por Rómulo Betancourt en enero de 1961.

Hoy el Parque del Este es un reflejo del país. Sus instalaciones están muy deterioradas y descuidadas. Sus jardines y flora poco atendidos, sus habitantes, maravillosa fauna, recibe mínimos cuidados y sus visitantes, que somos muchos, disfrutamos de esa mezquina atención que nos convierte en pacientes y críticos.

Cuando la temporada es de sequía, los árboles languidecen; cuando es de lluvias, todo se inunda. Sus sistemas de riego están en estado grave. La relación entre los trabajadores y sus resultados tangibles es deficiente.

Hace muy pocos años se instalaron aparatos que conformaron un sistema de ingreso y egreso que, teóricamente, servía para tener un control del acceso y salida de los usuarios y de certificar los dineros que por concepto de entradas se recaudaba. Hoy, ante la desidia de unos equipos dañados e inoperantes, dicha recaudación debe pertenecer a la de botines que nadie sabe ni su monto ni sus beneficiarios.

Las instalaciones sanitarias que distribuidas estratégicamente conforman espacios bien diseñados para el descanso y la atención de necesidades fisiológicas, no soportarían la inspección de ningún ente supervisor que se precie de tal. Las piezas sanitarias están dañadas, muchas rotas, manchadas por el óxido que transporta y genera un agua mal tratada, la grifería no funciona y los olores que se respiran solo tienen un nombre, berrinche.

Sus caminerías, que hace pocos años fueron reparadas, están llenas de desperfectos y heridas que las hacen hasta inconvenientes para sus usuarios, más el cenit se alcanza en el insulto que se representa en unas obras que solo tuvieron como intención la de hacer desaparecer el homenaje al Descubridor de América, Cristóbal Colón, desde hace dos años se constituye en desagradable e inaceptable afrenta en el cuerpo del maravilloso parque. La basura, conformada por lo que desechan sus visitantes y la recolección de los restos de la vegetación, se apila de manera absurda y no se procesa ni de dispone adecuadamente.

Quienes frecuentamos sus instalaciones pagamos por su uso, en consecuencia y sin que esto sea solo un derecho de quienes lo hacemos, exigimos a las autoridades que tiene y no ejercen adecuadamente sus funciones, que se avoquen a cumplir con las obligaciones que sus cargos les asignan. Tienen la responsabilidad de cuidar y operar un espacio que es privilegio de la ciudad y admiración de quienes lo apreciamos.

Caracas, junio 2 de 2010.

rafael862@yahoo.com

ANALITICA.COM no se hace responsable por las declaraciones y conceptos emitidos en los artículos de opinión publicados en nuestro sitio Web, los cuales son de la exclusiva responsabilidad de sus autores


Mundo


 
CorteIDH verá caso de negación de Justicia a víctimas de la dictadura chilena

CorteIDH verá caso de negación de Justicia a víctimas de la dictadura chilena

 
UE afirma que las elecciones en Siria ignoran las bases de la democracia

UE afirma que las elecciones en Siria ignoran las bases de la democracia

 
Iglesia católica dice que Vargas Llosa se cree

Iglesia católica dice que Vargas Llosa se cree "guardián de conciencia de otros"

 


Política


 
Los estudiantes

Los estudiantes

 
Las autocracias no dialogan, pero…

Las autocracias no dialogan, pero…

 
Siempre hay un final

Siempre hay un final

 

blog comments powered by Disqus

 

Columnista:

 

Rafael Díaz Casanova

Ver perfil
Ver artículos


Sobre Autor