Todos los octubres se inicia un capítulo de la mayor rivalidad en el béisbol venezolano entre los Leones del Caracas y los Navegantes del Magallanes. Para muchos fanáticos de la pelota profesional, la temporada realmente comienza cuando se enfrentan los eternos rivales. Ellos son capaces de paralizar el país beisbolero por el sabor, la garra y el entusiasmo que se vive dentro y fuera del terreno de juego.
En este comienzo de temporada, aparentemente, Magallanes no cree en nadie, teniendo así una combinación perfecta entre el pitcheo y el bateo, clave en los triunfos de los turcos. A la hora de pitchar, los turcos han sido los mejores, en cambio el Caracas no ha tenido un buen arranque, y aunque es uno de los equipos con mejor promedio ofensivo, le ha faltado conjuntar el bateo con el pitcheo para llevarse las victorias. El manager Manny Acta puede darse el lujo de tener jugadores valiosos en los primeros, los intermedios y en los últimos puestos del line up, con el veloz primer bate Chad Meyers, buena dosis de poder con Dusty Allen y Morgan Ensberg, además de los siempre productivos Wilfredo Romero, Jairo Ramos y el “Beto” Méndez.
Los principales problemas del pitcheo caraquista se presentan a la hora de salvar los desafíos ante la poca efectividad de Travis Ware, obligando al estratega a colocar a Joan López como cerrador. Por otra parte, el manager del Magallanes, el afortunado Reagan, recordado por los aficionados leoninos, no puede dejar de enorgullecerse por el desempeño en la presente campaña, aunque quizás la fortuna lo ha acompañado en varias ocasiones. Los Navegantes siguen contando con el oportunismo y la versatilidad del primer bate Endy Chávez, novato del año, y la experiencia de tres grandes ligas como Clemente Álvarez, Raúl Chávez y Robert Machado. La importación presenta altibajos con Mark Sagmoen como el primer candidato a dejar el país, Wes Helms y Toby Rumfield que batean un día y en el otro desaparecen.
En realidad, solo queda esperar a ver si el Caracas, con Mark DeRosa y sus compañeros, despierta y comienza a ganar; por el “otro bando”, de seguir así, será muy difícil que el Magallanes no vaya a la final del Campeonato de Béisbol Profesional de esta temporada.