Editorial
Política
Economía y Petroleo
Internacionales
Global y Social
Arte y Cultura
Venezuela en la prensa internacional
Síntesis de Noticias
Bitblioteca
Analítica Premium
Mujer Analítica
Zona Empresarial
Zona Light
Links recomendados

 

Educación

Inteligencias múltiples y desarrollo social
José R. Gómez Oriol

 
Miércoles, 21 de marzo de 2001

Hoy en día la física moderna nos ha demostrado y particularmente después de Albert Einstein, que toda Materia es Energía y toda Energía es Materia (E=m*C2), lo que implica que nuestros sistemas sensitivos y de percepción son afectados por vibraciones u ondas de diversas frecuencias, velocidades y amplitud, lo que a su vez es luego interpretado por nuestro cerebro; por otra parte, Roger Sperry, premio Nobel de Medicina 1981, descubre la importancia del hemisferio derecho del Neocortex como estructura fundamental de la inteligencia humana, su rol es tan vital como el del Neocortex izquierdo aunque funciona diferente como veremos luego. Finalmente Paul MacLean, exdirector del laboratorio de comportamiento y de la evolución del cerebro del Instituto Nacional de Salud Mental de Bethesda, Maryland, USA, plantea que el cerebro humano se compone de tres estructuras diferenciadas: El sistema Neocortical o Neocortex compuesto de dos lóbulos (izquierdo y derecho); el sistema Límbico situado debajo de lo anterior y el sistema Básico o R (Reptil), situado a su vez debajo del Límbico.

Las investigaciones indican que el Lóbulo o Hemisferio izquierdo del Neocortex es la estructura cerebral o como se diría en lenguaje cibernético “el hardware” en donde están las conexiones y programas para procesar la capacidad Racional, Analítica y Secuencial de la inteligencia humana. Por otra parte el Lóbulo derecho del Neocortex es la estructura cerebral que permite la capacidad Asociativa, Espacial Visual, Temporal Visual ó Visión, Auditiva e Intuitiva de la inteligencia humana.

Es esta compleja estructura Neocortical, la que nos diferencia del reino animal, lo cual en su dinámico proceso de cambio y evolución en el hombre, se ha densificado y ha alcanzado el peso suficiente y con las interconexiones necesarias en nuestro género, para permitir la comunicación a través de un lenguaje racional, el cual a su vez va más allá, permitiendo la poesía, la música y la transmisión del sentimiento a través de la voz u ondas sonoras.

Debajo de este sistema Neocortical que apenas usamos en un 10%, lo que indica un potencial desaprovechado enorme, pero por otra parte representa una esperanza en el crecimiento humano, se encuentra un complejo sistema de tejidos diferenciados en donde se destacan: El Tálamo, el Hipotálamo y la región Septal reguladores del afecto, de las hormonas y químicos (reguladores del placer y dolor) y de la actividad sexual respectivamente, los Bulbos Olfatorios reguladores de la respiración y de la emoción, la Amígdala asociada a la agresión oral y el Hipocampo en donde está la memoria y particularmente el recuerdo de largo plazo de esta. A este complejo sistema se le ha denominado como Límbico y es el encargado de manejar nuestro cuerpo emocional y las inteligencias relacionadas con este, como lo son la Afectiva, los Estados de Animo y la Motivación y finalmente con sus químicos y hormonas y su conexión con el sistema Nervioso Autónomo tiene que ver con el funcionamiento de todos los órganos del cuerpo.

Hoy en día en Psicología y Medicina, es reconocida la importancia del Límbico y de la Inteligencia Emocional (EQ) y es aceptada al mismo nivel de la Inteligencia Racional y Asociativa (IQ) lo que se mide en ambos casos, siendo factor clave en la selección de personal de las principales empresas del mundo y fundamento de la estabilidad psíquica y en general regulador de nuestra salud; como sabemos los estados de ánimo y el estrés están directamente vinculados con esta última.

Finalmente, debajo de este sistema Límbico tenemos la estructura cerebral más primitiva y simple del ser humano conformada por el Tallo Cerebral y la Columna Vertebral, el cual está presente en toda la cadena evolutiva animal desde los Reptiles, por lo que se le ha denominado sistema Básico o Reptil (R). Allí están concentradas las inteligencias primitivas o instintuales, destacándose la Básica (movernos hacia separarnos, imitar, inhibirnos), la de los Patrones (huellas que condicionan el comportamiento) y la de los Parámetros o Valores (ritmo, rutinas y rituales de vida).

Cerca de 100.000.000 (cien millones) de impulsos atacan al cerebro humano por segundo llegando al Tallo Cerebral, ellos penetran a través del sistema Reticular Activador de este último cerebro y permean hacia las estructuras superiores antes vistas (Límbico y Neocortex), las cuales procesan y actúan relativamente con la interpretación de estos impulsos y la función que les corresponde. El punto de conexión está en el llamado Ganglio Basal que se forma alrededor del Tallo Cerebral y del sistema Reticular Activador y aunque uno crea que puede controlar sus acciones y reacciones, hay que contar con la participación de este Ganglio; es decir que sin la participación del sistema Básico o R no podemos actuar, ni movernos y mucho menos cambiar.

El lóbulo derecho del Neocortex, es el procesador del mundo de vibraciones finas superiores que viajan a alta frecuencia y que son percibidas normalmente por los sentidos básicos, pero no procesadas por nosotros, pues hemos vivido desde el Paradigma Cartesiano unos 400 años de dominación de la racionalidad Neocortical izquierda, en donde solo aceptamos como cierto como decía Renato DeCartes, aquello que es claro y distingo en nuestras mentes y agregando del empirismo, podemos comprobar en el laboratorio. La Duda Metódica, base de nuestro sistema de análisis experimental y científico moderno, nos ha modulado como seres racionales y nos ha separado de realidades tan ciertas como las percibidas por los antiguos y actuales chamanes, por los místicos de todas las religiones y por los visionarios de todas las épocas.

Ya Blas Pascal contemporáneo a Descartes hablaba de una razón fina, capaz de percibir estas verdades de las vibraciones superiores; hoy sabemos también que los estados de ánimo y de angustia entorpecen nuestra posibilidad de quietud, por ejemplo la falta de ciertos neurotransmisores y endorfinas como la zerotonina nos llevan al insomnio. Solo en el silencio y en la tranquilidad de nuestro ser, encontraremos las huellas del creador y percibiremos la vibración divina en lo más profundo de nuestro corazón. Que difícil es esto último en estos tiempos modernos.

Visto esta breve descripción del cerebro y de sus múltiples inteligencias asociadas, deseo pasar al planteamiento sobre desarrollo social a la luz de este conocimiento.

Para que exista un verdadero desarrollo social, el hombre tiene que buscar ante todo el desarrollo humano, esto es, el desarrollo de su potencialidad tanto técnica y material como espiritual, es decir no solo debe buscar conocimientos que le resuelvan el como mejorar las condiciones de vida, sino sabiduría para elevar la calidad de esta.

En Venezuela como en muchos países Latinoamericanos, tenemos grandes problemas sociales que nos aquejan, producto en parte de nuestras raíces culturales y circunstancias, pero yo diría que principalmente, producto de patrones colectivos, que están gravados en el Reptil de los venezolanos.

Pocos venezolanos practican una visión de largo plazo, y por ello como país minero que somos, buscamos la fortuna a corto plazo y si es posible de un día para otro. Este valor aunado con la dependencia al paternalismo Estatal y el caudillismo o dependencia al líder, crean una situación harta conocida y estudiada, que genera ciclos repetitivos en nuestra historia.

La tesis entonces a confrontar con el conocimiento de las inteligencias múltiples, es ver como resolver estos ciclos repetitivos, que no nos permiten salir del llamado subdesarrollo.

El paradigma Cartesiano Racionalista, el cual ha conducido principalmente los destinos del pensamiento occidental en estos últimos 400 años de historia, está llegando a su fin en esta era de profundos cambios. Los científicos y particularmente los físicos cuánticos como F. Capra o G. Sukov actualmente y los fundadores como M. Plank, Openhaimer, Eisemberg, Eisntein entre otros, opinan que la realidad de la energía, que es la verdadera realidad, dista mucho de la separatividad Cartesiana. En otras palabras el todo no es posible conocerlo a partir del estudio de sus partes y de las relaciones entre estas.

El pensamiento sistémico, base del desarrollo cibernético y de la inteligencia artifical, lo que nos ha llevado a este desarrollo en las comunicaciones y a la interconectividad, nos adentra dentro del paradigma holístico, el cual reza, que para conocer a las partes hay que partir del todo; en otras palabras hay que utilizar todas las inteligencias como si fueran una sola y no sesgarnos con la racional o con la pasional o con la de los patrones para comprender la realidad.

Esta inteligencia que permite ver la atemporalidad y la visión del espacio como un todo, tiene que ver con el lóbulo derecho del neocortex, pero es importante hacer notar al efecto de este escrito, que no se deben suprimir las potencialidades de todo el conjunto, pues en el fondo el desgloce que hemos hecho para poder entender los conceptos de las múltiples inteligencias es Cartesiano y el cerebro humano funciona como una totalidad.

Con esto quiero decir, que para poder entender el proceso de desarrollo y aplacar los valores que crean ciclos repetitivos negativos en nuestra historia, hay que ver el contexto de Venezuela como un todo, pero para analizarlo hay que ir a las partes pues es la forma en que tradicionalmente hemos sido educados y entendemos.

Las partes somos los venezolanos y nuestro sentir colectivo hace que estos valores antes mencionados, no sean deslindables del todo sino con apoyo y en base a un proceso de cambio que parte del yo lo necesito (racional neocortex izquierdo), al yo lo visualizo (neocortex derecho), al yo quiero (límbico), hasta llegar al yo puedo (reptil).

Ahora bién como se dijo al principio, sin el Reptil, no es posible movernos ni cambiar, por lo que para transformar a Venezuela hay que partir del yo puedo y esto solo es posible con apoyo. El cómo implementar esto será objeto del análisis sistémico del problema en otra entrega futura.

jgomez@telcel.net.ve

 

 

 
Home Contáctenos Regístrese ¿Quiénes Somos? Foros Chat Bitácora
 


Copyright © 1999 - 2006 por Analítica Consulting 1996. Reservados todos los derechos.
Analítica Consulting 1996 no se hace responsable por el contenido publicado de fuentes externas.