Nosotros profesionales de la comunicación social de Venezuela, condenamos las agresiones a nuestro ejercicio profesional dirigidas a debilitar a la libertad de expresión y en consecuencia a la democracia en nuestro país.
En los últimos tres años, numéricamente estos hechos ya superan las 300 agresiones, la mayoría de ellas elevadas a las instancias internacionales, se han profundizado en las ultimas dos semanas tanto en Caracas y en los medios de la provincia, entre los que citamos como los más graves los siguientes:
- La agresión perpetrada por efectivos de la Guardia Nacional
comandados por altos oficiales de la Fuerza Armada, contra los profesionales de los medios que se disponían a cubrir una marcha de la sociedad civil en Chuao, Caracas, el pasado 3 del presente mes.
- Las agresiones contra los reporteros y camarógrafos de medios nacionales y regionales, ocasionados por los círculos violentos afectos al oficialismo, ante la mirada cómplice de las autoridades nacionales.
- Las agresiones contra la estación de televisión Promar de Barquisimeto, Estado Lara, la televisora TVS y los diarios El Siglo y El Aragueño de Maracay, Estado Aragua, donde círculos violentos afectos al gobierno nacional, irrumpieron en forma salvaje a las instalaciones ocasionando cuantiosos daños a bienes de esas empresas.
- Y por último los hechos perpetrados anoche en forma simultanea en las más importantes plantas televisoras y estaciones de radio nacionales y regionales, entre las que se destacan el vandalismo contra las televisoras Globovision de Maracaibo, Estado Zulia y TRT en el Estado Táchira, a las que dañaron instalaciones y costosos equipos.
Lo más insólito e inaceptable, es la evidencia publica y notoria de la participación activa de representante de los entes gubernamentales responsables de salvaguardar la integridad física y moral de los habitantes y los bienes del país, como son los efectivos de la Guardia Nacional.
Igualmente es cuestionable la dudosa participación de diputados de la república y funcionarios públicos, en los hechos antes citados, pero lo mas repudiable es la actuación del Ministro del Interior y Justicia
, Diosdado Cabello, quien anunció esos delitos justificando una supuesta manifestación popular, sin nombrar por reiterativa y ampliamente difundida la incitación constante a la violencia del primer mandatario nacional.
También queremos repudiar las agresiones de algunos sectores de la sociedad civil, contra la periodista Zaida Pereira de la Televisora del Estado
, medio secuestrado por el oficialismo para su proselitismo político.
Igualmente condenamos cualquier agresión contra comunicadores y los medios de comunicación del Estado, cuya programación ha sido desvirtuada a favor de una sola tendencia política.
Como comunicadores sociales entendemos la dificultad que tienen los corresponsales internacionales para la comprensión de la actual realidad política venezolana. Por eso vemos con alta preocupación que una cobertura parcial pudiese afectar la percepción de la comunidad internacional sobre la realidad de los acontecimientos que sufre nuestra patria, a causa de un gobierno democráticamente electo, pero que se ha deslegitimado en el ejercicio del poder y que ya no responde a los intereses comunes de la población.
Francisco Bautista (kico)
Mary Montes
Ibeyise Pacheco
Adolfo Herrera
Aquilino Jose Mata
Roberto Giusti
Nelson Bocaranda
Miriam Freilich
Cesar Miguel Rondón
Eva Guitierrez
Salvatore Lomonaco
Alfredo Sánchez
Laureano Márquez
Claudio Nazoa
Luis Vezga Godoy
Enza Carbone
Manuel Felipe Sierra
Julio César Pineda
Eduardo Orozco
Mariela Colmenares
Josue Fernández
Ibsen Martínez
Raul Lotitto
Marisol Fuentes
Silvia Alegrett
Zaida Montesinos
Nelly de la Cruz
Raquel Ramírez
Patricia Rodríguez Orozco
Serenella Rosas
Arlette Danglades
Hugo Diaz Milano
Faby Rey
Manuel Graterol
Amelia Pérez Tovar
Gloria Cuenca
Clarisa Medina
Jenny Silva
Victor Avilán
Marisol Decarli
Raul Llovera
Rosa Mireya Marcano
Elizabeth Eduardo
Tomas Páez
Carlos Roa
siguen firmas…