Durante la Asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) que se celebra en Casa de Campo, La Romana, Republica Dominicana, interpelaron a los medios de comunicación venezolanos, y, ante la pregunta de que si en Venezuela se está pasando por un proceso de CUBANIZACION, ellos concluyen, que sería un obstáculo, y por lo tanto, no lo permitirían, ¡Alabado sea Dios!
El Presidente de la Republica Dominicana, Ing., Agrónomo Hipólito Mejía, se opone a que le pongan limites a la libertad de prensa y dice que alaba a la prensa en su búsqueda de la verdad y en su aporte a la solución de los problemas nacionales; una prensa libre comprometida con el desarrollo, que ayude al gobierno y al sector privado en la consecución del aumento de la productividad en interés de las grandes mayorías.
Sí a la verdad. Sí a la información. Sí al aporte de la prensa en la elaboración de las ideas que podamos aplicar con miras al desarrollo.
Esto contrasta definitivamente con la noticia de que el Presidente Chávez, dice que es un crimen de “traición a la patria” pronunciarse en forma crítica de su persona y de su gobierno: a cualquier venezolano, en el extranjero que opine adversamente sobre su persona o su gestión se le perseguirá por “traición a la patria” ¿Dónde queda la libertad de expresión?
El Presidente Chávez no puede inhibir a los venezolanos a desembarazarnos de una libertad que tanto nos ha costado.
Además, la CUBANIZACION nadie la quiere, como revelan las encuestas.
La CUBANIZACION es un Anacronismo: Entonces, Ud. Presidente Chávez es Jurásico; algo así como los dinosaurios, que ya no existen, ya no se estilan.
Abra los ojos, llévese de la observación empírica. Para algo le habrá servicio a la Humanidad las pasadas experiencias. Vuélquese hacia la libertad; no hacia el Cesarismo democrático. No a los nazis. No al comunismo.
Déjese de experimentos que no, nos han servido de nada – que solo han traído desgracias. Comience por leer el “Manual del Perfecto Idiota Latinoamericano” y actúe sin complejos. Así se llama el libro.
“Hipólito Mejía: La prensa tiene un mecanismo de autorregulación pues se juega su credibilidad”