El espaldarazo recibido el martes en Caracas por el candidato peruano Ollanta Humala de parte del mandatario venezolano, Hugo Chávez, y del electo presidente boliviano, Evo Morales, generó un remezón en el mundo político en Lima donde se estima que el encuentro formalizó una troika nacionalista andina.
Humala, un ex militar que con su discurso nacionalista se ha posicionado como uno de los candidatos más serios de una campaña electoral sin liderazgos muy definidos aún, sorprendió con su aparición al lado de Chávez y de Morales.
Para la mayoría de dirigentes políticos y analistas por fin se confirmó lo que era un secreto a voces hasta el martes: que Chávez apadrina la aspiración de Humala de convertirse el próximo 9 de abril en presidente del Perú.
''Ha quedado demostrado que Ollanta Humala se ha desplazado a la izquierda. Las figuras de Chávez y Morales son importantes en la región, tienen seguidores. Con esta movida Humala ha ganado puntos'', estimó el analista Alberto Adriadzen.
Para el internacionalista Farid Kajatt, ''lo peculiar es que Humala ni siquiera era percibido como un hombre de izquierda. Este acercamiento con Chávez contradice la nueva imagen que quería proyectar'' de político ortodoxo.
De una manera más global, para el analista Ricardo Soberón, en América Latina ''el tablero de ajedrez regional está modificándose'' con una ''izquierdización'' que atribuye a un vacío en los últimos años de la política exterior de Estados Unidos en la región.
''Entre el 2000 y el 2005 el centro de atención para el Departamento de Estado fue el conflicto en Colombia, y a partir de ahora va a evidenciarse un cambio en el sentido de que las posibilidades de expansión del bolivarianismo va a ser un elemento central en la política exterior de Estados Unidos'', estimó Soberón.
''Uno explica esta conformación de un nuevo eje (Venezuela-Perú-Bolivia), que viene a cubrir un vacío de política exterior (de Estados Unidos) que ha estado produciéndose en esta parte del continente'', agregó.
''El régimen de Hugo Chávez no necesariamente tiene claro conocimiento de los procesos sociales que se dan en los Andes. El Perú, lamentablemente, ha caído en un proyecto político (de Humala) del cual tenemos algunas referencias pero no tenemos claridad de lo que le propone al país'', añadió.
Para el analista Augusto Alvarez, la imagen de Humala junto a Chávez define el perfil de su candidatura.
Ese perfil es de ''enfrentamiento abierto a Estados Unidos, posición adversa a un manejo económico sustentado en el mercado y la construcción amañada de una plataforma política destinada a eliminar la oposición y controlar los canales de televisión'', consideró.
Según Alvarez, puede resultar provechoso para Humala asociar su imagen con Chávez y Morales pues ellos ``tienen un discurso nacionalista, antiimperialista y anti-Estados Unidos que hoy se ha puesto de moda en varios países de la región, con el auspicio del polémico presidente venezolano''.
Lourdes Flores, la candidata de la derecha peruana que lidera las encuestas, reaccionó señalando: ``Los peruanos debemos ser conscientes de lo peligrosas que pueden ser algunas alianzas, que lo único que nos traerán será retroceso, menos empleo y más pobreza''.
Más categórico, el ex ministro del Interior, Fernando Rospigliosi/ dijo que Humala ``ha desenmascarado cuál será su verdadera política, que es la que aplicó Chávez en Venezuela, es decir, una dictadura que concentrará todos los poderes, y el desarrollo de una política populista y estatista''.
El martes, el presidente Chávez señaló en Caracas que, ``ahora, con Evo Morales y Ollanta Humala vemos el resurgimiento indígena de estos años''.
No obstante, el vicepresidente electo de Bolivia