Programa de transformación económica de 100 días

Alejandro J. Sucre

A continuación expongo las reformas económicas y políticas que harán reactivar la economía y modernizar los partidos políticos venezolanos enlos primeros 100 días de gobierno. Aplicar las medidas que expongo a través de una ley habilitante es suficiente para sacar al país adelante y enfrentar las crisis de balanza de pagos y de déficit fiscal.

Medidas para reactivar económica

  • Atacar a los monopolios creando las condiciones y normativas necesariaspara abrir nuevos espacios a la competencia en todos los sectores de laeconomía nacional. Esto significa que para abaratar los costos de servicios telefónicos, eléctricos y de infraestructura hay que abrir todoslos sectores del país a la competencia nacional e internacional.

  • Reducir la inflación evitando legalmente que la devaluación se utilicecomo ingreso fiscal. Esta simple medida por si sóla evitará la inflación y las recurrentes devaluaciones y alzas desproporcionadas en las tasas de interés que hemos vivido en los últimos tiempos. De mantener esta medida en el tiempo, el sector financiero y bancario se fortalecerá y permitirá que el financiamiento de corto plazo hoy se vaya ampliando con nuevos plazos hasta que se extienda hacia el largo plazo. Sólo esta disciplina monetaria hará autónomo al Banco Central y obligará al estado a organizarse y a utilizar sus recursos más eficientemente.
  • Poner ejecución de las reformas educativas y de salud en manos de los usuarios, las comunidades, los maestros y médicos. Esto lo lograremos creando competencia en esos sectores por la vía de dirigir el gasto fiscal más hacia los usuarios que hacia el financiamiento de las nóminas de los gremios. Basta de comisiones tripartitas que ejecuten reformas a cuenta gotas.
  • Aumentar la productividad de los activos del estado y reducir el servicio de la deuda pública por la vía de abrir espacios de inversión y gerencia privada en activos normalmente reservados al estado.... playas, hoteles,empresas corporativas, refinerías de PDVSA, energía, petroquímica, bienes raíces, tierras agrícolas, minas, reservas forestales, infraestructura educativa y de salud y que como hemos dicho han sido sub-utilizados en manos del estado. Esto se deberá hacer usando innovadoras metodologías (vouchers y canje de deuda or activos) que garanticen rapidez y transparencia para poner bajo la iniciativa privada y al servicio de los ciudadanos los activos mal aprovechados por el estado venezolano. Esta política reducirá sustancialmente los pasivos del estado.
  • Estimular la creación de fondos de inversión en el capital social de las empresas de manera de proveer a la pequeña y mediana industria con mecanismos de financiamiento no tradicionales que apuntalen el patrimonio y la inversión y así evitar que muchos negocios liderizados por promotores, que tengan una sólida formación empresarial y buenas ideas, dejen deprosperar por falta de poseer estados financieros con suficiente capacidad crediticia.

Reformas políticas

  • Exigir por ley que el financiamiento estatal de los partidos políticos debe estar condicionado a que la elección de sus autoridades principales sean elegidas democráticamente por las bases de cada partido.
  • Igualmente, el financiamiento por parte del estado a los partidos políticos también estará condicionado a que los partidos políticos elijan sus candidatos a gobernadores, alcaldes y diputados y senadores al Congreso Nacional, democráticamente y tomando como base de electores a los miembros del partido inscritos en cada circunscripción electoral.

Estas medidas obligarán a la generación de competencia, meritocracia interna en las cúpulas partidistas. y a su vez estimulará un poblamiento más orgánico del territorio nacional.

Ni Gran Viraje, Ni Agenda Venezuela ni proteccionismo....estos programas crean marginales

Venezuela no puede hacer crecer su economía haciendo lo que ha hecho en el pasado. Aumentar los impuestos o la recaudación fiscal y de aranceles para cerrar el déficit fiscal generará más recesión. Igualmente, endeudar al estado para paliar crisis cambiarias y de déficit fiscal no puede servir ya que genera subsidios indirectos a las importaciones y a los especuladores cambiarios, lo que trae más desempleo. Tampoco funciona aumentar el precio de la gasolina, privatizar empresas del estado con fines fiscalistas y transferirlas como monopolios al sector privado sin una participación profunda de la sociedad: sólo produce más marginalidad. Utilizar la devaluación como ingreso fiscal exacerbará la inflación y hará imposible la autonomía del BCV. Finalmente, tomar medidas proteccionistas, controlar el tipo de cambio, los precios y las tasas de interés como se hizo en los años ochenta y en 1994 nos volverán a generar las crisis cambiarias y bancarias de abril de 1996 y de febrero de 1989. Se requieren nuevos paradigmas.

No creo conveniente vender acciones de PDVSA para pagar deudas del estado, ya que este proceso no lleva implícito una reforma sustancial y expedita de como opera el estado. La venta de acciones de PDVSA para pagar deudas más bien podría detener el proceso de reformas al generarle al estado más dinero a sus instituciones sin antes mejorar su productividad. El país no aguanta seguir con reformas a cuenta gota del estado y no puede quedar sin el chivo ni el mecate. Hay mecanismos mucho más exhaustivos y expeditos para mejorar la economía nacional como el que se propone aquí.

No se debe caer en el error de llevar a cabo las privatizaciones, las reformas educativas y de salud sin cambiar el modelo monopólico de implantación a que nos han acostumbrado las comisiones tripartitas, el FIV y Fogade. Esta metodología de reformas es lenta y leonina al actuar a espaldas de los intereses de los ciudadanos. Hay que cambiar los métodos de reformas para que sean ejercidas por los ciudadanos y no por cogollos que las entorpecen.

Ninguna reforma económica puede comenzar sino por aumentar la producción nacional Reformas en la seguridad social, en la justicia, educación y demás requieren de un país más productivo. Ello implica que cualquier ajuste debe comenzar por hacer más eficiente el estado venezolano. Hoy el estado venezolano tiene US$ 300 mil millones en activos y US$ 60 mil millones en pasivos. Por lo tanto, 1/5 de los activos del estado deben pasar a pagar deudas y el resto a manos de los ciudadanos para que aumenten la productividad del país y generemos más riquezas para todos.

Plan de 100 días

Esto implica los siguientes pasos: Primero, listar activos del estado como playas, hoteles, empresas (podría incluir PDVSA), energía, petroquímica, bienes raíces, tierras agrícolas, minas, reservas forestales, infraestructura educativa y de salud. Segundo, listar y clasificar acreedores del estado como los tenedores de bonos de deuda pública nacional (incluye bonos TEM y de deuda externa), así como prestaciones sociales de maestros, médicos y demás empleados públicos, contratistas y los ciudadanos. Tercero, combinando deudas y activos según ramo de interés de los acreedores entregar en dación en pago los colegios,universidades y hospitales a los maestros y médicos, las empresas del estado a los tenedores de deuda pública en estas. El saldo en exceso de activos sobre deudas (como las acciones de PDVSA, etc.) se entregarían posteriormente a los ciudadanos en acciones y éstas serían canjeables en las bolsas de valores del país, previa regulación de monopolios accionarios.

Beneficios de las propuestas para el próximo gobierno

Con sólo anunciar la propuesta que he venido haciendo, no habrá devaluación, se reactivarán las bolsas de valores del país, aumentará el empleo al reactivar activos moribundos, no habría inflación, ni que solicitar nuevos préstamos y se reducirían las deudas de la nación.

Adicionalmente, la entrega de bienes del estado a sus acreedores como dación en pago reduce el gasto fiscal y permite la autonomía al BancoCentral . No habría que aumentar impuestos, y haría que en pocos meses se ejecutaran las mejoras educativas, y en el sistema de salud introduciendo competitividad y espíritu empresarial en los gremios. En el caso de las escuelas y hospitales el gasto público cambiaría para ir a financiar a los usuarios (estudiantes y pacientes) y no a los gremios. Los usuarios seleccionarían las escuelas y hospitales que mejor les atiendan. Los a maestros y médicos como nuevos dueños de sus edificaciones, tendrían que mejorar los programas educativos y salud rápidamente para mejorar sus ingresos y no hacer huelga en el Congreso. Tampoco hay que esperar por comisiones tripartitas para ejecutar reformas sino que los mismos interesados las realizan día a día. También se rompe el monopolio del sector público sobre la educación, la salud y el resto de las industrias que ofrecen ventajas comparativas a Venezuela. Esto haría que Venezuela sí pueda competir en el mundo y se diferencia de pasados programas que solo introdujeron competencia sólo al sector privado guardando privilegios monopolicos al estamento político.

Alejandro Sucre es especialista en reestructuración de empresas. Posee Maestrías en Economía y de Negocios de las universidades de Chicago, IESA y Harvard. Colabora en El Universal, The Wall Street Journal y en AIPE (agencia que publica en 22 países latinoamericanos).


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