Una industria petrolera transformada

Alan Viergutz

La industria energética ha sufrido cambios drásticos en la última década. Su transformación ha sido impulsada por los aumentos en la producción petrolera (y las reservas mundiales de hidrocarburos) consecuencia de una revolución tecnológica que logró bajar los costos a niveles imprevistos. El mercadeo de la mayoría de los crudos y productos refinados a través de los grandes "traders" convirtió al petróleo en un genero de consumo más junto con otros que se venden a futuro en los "commodity markets". Como consecuencia, la OPEP perdió vigencia paulatinamente. No porque no tuviera funciones importantes que ejercer en un mercado tan importante para el desarrollo de la economía mundial sino porque se aferró a una visión obsoleta.

Tal como hubiese podido proyectar cualquier estudiante de primer año de economía, la ley de oferta y demanda forzó los precios hacia abajo. El colapso del 86 y la caída del 98 fueron consecuencias obvias de una abundancia mundial de crudos que taso la capacidad de almacenamiento mundial. Sin embargo, todo proceso de esta índole llega a su punto de saturación. El costo de producción ha "tocado piso" y la tecnología no podrá aportar mucho más en ese sentido. Entretanto, sigue aumentando el consumo mundial en un promedio de 1.2MMBD (millones de barriles por día) llegando a superar los 2MMBD (96-97) de aumento por año dependiendo del crecimiento económico mundial. Desdichadamente para nosotros, según las últimas estadísticas de la AIE, el aumento en la demanda durante el año 1998 no superó los 500 mil barriles por día y se prevé una tasa de aumento similar en el año 1999. O sea que la caída de los precios de los crudos se debe, en gran parte, a la reducción del crecimiento promedio en casi un 70%! Afortunadamente, él último acuerdo de la OPEP mejoró los precios substancialmente … coyunturalmente. De esto, hablaremos en otra oportunidad.

Hoy día, el Mundo consume en energía primaria el equivalente a 185 MMBD. Esto se puede desagregar en 75 MMBD de crudos/productos, 41MMBDPE (millones de barriles por día de petróleo equivalente) de gas natural, 50 MMBDPE de carbón y 19 MMBDPE de energía renovable (nuclear, solar, viento, etc.). Los hidrocarburos (salvo que se descubra alguna otra fuente -económicamente viable- como alternativa a los hidrocarburos) serán la única alternativa en el futuro previsible. Entonces, ¿por qué preocuparnos? El futuro nos indica que nos esperan tiempos de abundancia. Si el consumo mundial aumenta por 1.5% anual el mundo requerirá 220 MMBD para el año 2010. Es casi seguro que los hidrocarburos mantendrán una porción del mercado superior al 60% de la demanda mundial. Si la población mundial sigue aumentando a la rata actual, tendremos 7.2 Millardos de habitantes para el año 2015. Entonces, ¿podemos descansar tranquilos?

Estudiemos esta tesis en más detalle. Obviamente, persiste la necesidad de reestructurar nuestro gobierno, reorientar la economía del país para alejarnos del modelo rentista petrolero y reducir nuestra dependencia sobre este modelo mono productor. Las razones para lograr estos objetivos son múltiples y han sido bien promocionadas en el tiempo. Sin embargo, hay otros aspectos que valen la pena analizar con cuidado. El petróleo seguirá siendo una fuente de ingreso importante para el país y un factor que facilitará el cambio propuesto. Entonces, ¿que amenazas "estructurales" deben preocuparnos? Primero, aunque la situación por la cual atraviesa el mercado petrolero es coyuntural, parece existir consenso en que tendremos precios bajos por, a lo menos, cinco años más. Los analistas proyectan que los productores independientes llegarán a su producción máxima de 50 MMBD en el 2002 y que, de ese momento en adelante, irán disminuyendo su producción y perdiendo mercado. Segundo, existen otros factores que pueden influir sobre la recuperación del mercado petrolero. Nos referimos a dos parámetros que están estrechamente ligados: el movimiento ambientalista mundial y el castigo fiscal a productos considerados no- ambientalmente sanos.

La OPEP puede seguir teniendo un papel protagónico en la industria de los hidrocarburos… si sabe transformarse. Efectivamente, los países miembros deben impulsar una nueva estrategia de grupo y alejarse de su función tradicional de defensa de los precios. Esta estrategia tuvo su momento cuando la OPEP producía una mayoría de los crudos a nivel mundial. Hoy día, se ha hecho evidente que continuar con esa misma "visión" sólo le abre mercado a los productores independientes a detrimento de la OPEP. Como organización, la OPEP sigue con un monopolio de aproximadamente 80% de las reservas mundiales. Vaticinar la muerte de la organización es, por lo tanto, un error. Un cálculo matemático elemental demuestra que los países de la OPEP tienen un futuro promisorio… a menos que incentivos fiscales y medidas ambientalistas mal concebidas vayan a introducir cambios estructurales al mercado. Este debe ser la función de la OPEP. Proteger la viabilidad de los hidrocarburos, promover más el uso de éstos en el mercado y combatir el movimiento mundial ambientalista que busca reducir esta alternativa como energía primaria a su mínima expresión. Defensa de mercado y desarrollo de la demanda a largo plazo asegurara que superemos la coyuntura actual. El mundo globalizado eliminó esa línea obvia entre productores independientes y la OPEP. Muchos de esos mismos productores independientes tienen intereses importantes en los países OPEP. La OPEP debe usar su peso específico para convencer y, si necesario, presionar a los independientes para que colaboren con el "ordenamiento" del mercado.

Un análisis de la porción de mercado de la OPEP nos demuestra que la organización aporta el 37% de la producción mundial pero contribuye un 47% de las exportaciones y controla un 57% de los crudos comercializados. Las exportaciones netas de los países no OPEP se mantienen en los 13 MMBD. Su gran debilidad reside en que suministra únicamente el 17% de los productos refinados, testimonio contundente de como los países industrializados han reservado este valor agregado para sus economías… junto con los impuestos extraordinarios que le quedan al fisco, como demostramos más arriba. Reversar esta tendencia y aumentar su participación en el mercado de productos refinados es otro objetivo que debe trazarse. En conclusión, la OPEP debe redefinir su estrategia y reorientar su papel como importante suplidor de Hidrocarburos… que sigue siendo. Un balance inteligente entre defensa de mercado y defensa de precios, una labor de promoción del uso de los hidrocarburos, una actividad de moderador -ordenador de la producción incluyendo los productores independientes- son todas actividades compatibles con la nueva OPEP.

Venezuela, dentro de este escenario mundial, Venezuela estrena un nuevo gobierno. El Ministerio de Energía y Minas se encuentra en el proceso de definir su política energética y establecer las nuevas "reglas de juego". Como pieza fundamental del nuevo programa, se destaca el objetivo de incrementar la participación del sector privado nacional en las operaciones del sector. Como consecuencia obvia de esta premisa, se busca también maximizar el valor agregado nacional en la transformación y proceso de los hidrocarburos. Veremos, por lo tanto, un cambio de paradigma en la industria petroquímica y los planes para la utilización del gas. Sobre este ultimo, Domingo Marsicobetre, VP funcional de Gas de PDVSA ha promocionado efectivamente los cambios propuestos. Podemos anticipar relaciones más estrechas con la OPEP a fin de lograr una colaboración efectiva en el ordenamiento del mercado. Los resultados ya se han visto con la recuperación importante de los precios de los hidrocarburos durante los últimos dos meses. La nueva ley de hidrocarburos que el MEM espera presentar brevemente al Congreso de la República será la punta de lanza de un esfuerzo importante de reestructuración legal … y operativa. Dentro de este esfuerzo, debe recalcarse un nuevo esquema fiscal que vendrá a sustituir el actual.

El propósito fundamental de este nuevo instrumento legal se orienta a definir claramente la base legal para la industria de los hidrocarburos sustituyendo la "mezcolanza y contradicción "que presentan la multiplicidad de leyes vigentes. Cualquier esfuerzo de transformación y de reordenamiento del sector siempre causa cierta confusión y angustia. Estamos abandonando esquemas viejos para lanzarnos con una nueva plataforma operativa y legal. Lo desconocido siempre causa cierta ansiedad … y angustia. Sin embargo, nos debe quedar claro que no podemos formar parte de un mundo globalizado, con mercados abiertos si seguimos usando leyes obsoletas que fueron diseñadas específicamente para mantener el sector cerrado a la participación privada. Esperemos que la nueva política ayude a consolidar un sector que se ha visto golpeado por el colapso de los precios …

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