Entrevista exclusiva al presidente de Venezuela, Hugo Chávez Frías

Tengo un reto en la Cumbre Iberoamericana de La Habana
porque ahí se oirá la voz del pueblo venezolano
o La importancia de América Latina y el Caribe en el proyecto de Constituyente Bolivariana
o Los cinco ejes de equilibrio en la estrategia política del Presidente y sus colaboradores
o La Venezuela del futuro en el eje Apure-Orinoco o Soberanía y Cultura

Texto y fotos de Marta Rojas --del diario Granma--

Un juego estelar de pelota, en el que el cubano Lazo fue el lanzador estrella en Winnipeg; los libros que más ama; la lectura de un fragmento de La Tempestad de Shakespeare, y la alusión a "ese flaco que en aquel momento pasaba montado en un burro mientras Herodes escribía a Roma diciendo que por aquí no estaba pasando nada", fue el comienzo de una conversación amena con el presidente de Venezuela, Hugo Chávez en uno de los corredores interiores que rodean el patio -jardín de exuberantes árboles. Una fuente borboteante en el medio nos sugiere un símbolo, el agua, de las grandes riquezas del país sudamericano.

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez Frías, con el proyecto de la Constitución Bolivariana entre las manos, nos habla de la Venezuela del futuro en La Casona.
El flaco sobre el burro, es Jesús. Ya lo explicará Hugo Chávez con la moraleja política que encarna la imagen que ha evocado más de una vez. Se la escuchamos cuando habló a los constituyentistas.

Hemos llegado, el colega Luis Suardíaz y yo, poco antes de las nueve de la mañana en compañía del doctor Domingo Miliani, distinguido intelectual venezolano, director de la Fundación Casa de Estudios Latinoamericanos "Rómulo Gallegos", y en la antesala del despacho de La Casona hemos visto a las personalidades que van arribando a esa hora a la residencia del Jefe de Estado donde aun cuando es día de asueto de fin de semana se celebra un Consejo de Ministros. "Chávez trabaja todo el tiempo, duerme poco, lee y juega pelota, eso quería ser él cuando muchacho, un pelotero de las Grandes Ligas, es un individuo que siempre está sereno", es lo que nos habían adelantado. La amabilidad con que nos recibe y la afabilidad con que nos trata, teniendo en su agenda asuntos de primer orden nacional e internacional, confirman ese extremo: es una personalidad muy serena, un hombre seguro de sí mismo. Está sentado en una butaca, frente a una pequeña mesa hay varios libros y un lápiz Mongol con goma de borrar; en el sofá a su izquierda la señora Marisabel Rodríguez de Chávez quien también nos espera, pero ella no podrá complacer mi petición de una entrevista esa mañana: él la excusa.

"Ahorita" (el ahora de nosotros), tiene que ir a la Asamblea Constituyente.

Ella la aplaza para horas de la tarde, pero la Asamblea extendería la sesión sabatina.

La Asamblea Constituyente Bolivariana es el plato fuerte de la política venezolana desde su instauración y lo será por algún tiempo en Caracas, y todo el país.

No hay tiempo que perder, la bienvenida del Presidente que en esos días cumplió 45 años de edad y le digo de un tirón todas las preguntas que tengo para él. Se refieren fundamentalmente a dos temas, uno es lo que él y su equipo identifican como los ejes de equilibrio o polos en que se asienta la estrategia de la revolución pacífica que se propone echar adelante para ganarles la partida a los males arraigados en la rica Venezuela. El autor intelectual, en este caso es Simón Bolívar.

El las responderá cronológicamente pero yo las escribiré de otro modo, empezando por la Cumbre Iberoamericana de La Habana.

-¿Cómo será la voz de Venezuela en la Cumbre de La Habana, qué dirá esa voz?- inquirimos.

La respuesta vendrá de inmediato, con un gesto simpático y, repito, sereno, eso distingue a Hugo Chávez, la serenidad y la energía. Su voz es fuerte, convincente.

-¡Ah! -exclama-, en la Cumbre Iberoamericana de La Habana estará la voz del pueblo venezolano y no la voz de un Presidente o de un grupo político, no la de Hugo Chávez, sino la voz de la nación. Es un reto. Yo tengo ahí, en la Cumbre, un reto un verdadero reto.

Entonces Hugo Chávez recuerda una anécdota. El hecho ocurrió en la República Dominicana, no trata de disimular el elogio que satisfizo el resultado:

-Terminaba de pronunciar mi discurso en el que digo que los jefes de estado andamos de Cumbre en Cumbre y los pueblos de abismo en abismo, eso le gustó mucho a Fidel y me felicitó, lo celebró mucho; recuerdo que él estaba feliz al oír la frase que me salió allí, que no la tenía preparada, me salió del corazón, pues los jefes de Estado tenemos que ir a las cumbres, es nuestro deber pero con la voz de un pueblo, con la voz de los desposeídos de Venezuela, en mi caso, de los hombres y mujeres de buena voluntad de mi país; allí debe llegar la voz del pueblo de Bolívar, de la Venezuela bolivariana.

-La Cumbre Iberoamericana de noviembre en La Habana será una ocasión especial, por lo especial que son nuestras relaciones con el pueblo cubano y con Fidel, con el viejo yo le llamó así, con cariño, el viejo; será especial para desde allá potenciar esa voz que es la de Martí, la de Bolívar, la del pueblo de Bolívar carà, el mismo clamor de justicia, de libertad, de paz, de respeto a los pueblos de por acá que ellos tenían, de Jesús ¿por qué no? Hay quien no ve.

Sigue argumentando el hecho y dice que algo semejante pasó hace casi medio siglo en Cuba, cuando el asalto al Moncada y que hay quienes no son capaces de ver los acontecimientos, ni sus anuncios y que ese fue el caso que describe Renán, cuando estaba pasando ese flaco -Jesús-- por el camino, frente al balcón del palacio de Herodes y éste escribe que por allí no está pasando nada, que no pasa nada y empezaba lo que es la Era Cristiana.

LOS CINCO EJES DE EQUILIBRIO

¿Qué son los cinco ejes de equilibrio? "Ejes o polos de equilibrio", he oído esa frase y la he leído con frecuencia, con referencia al Polo Patriótico.- Es mi pregunta.

-Bueno, Marta, mira, nosotros estamos en la búsqueda de ese punto desde hace mucho tiempo, un punto de equilibrio para Venezuela y para América Latina y el Caribe. Bolívar hablaba en Angostura en 1819 de que había que buscar un punto de equilibrio, eso se interpreta de sus palabras, equilibrio social, étnico, político, en aquel tiempo y muchos años después estamos en una mutación mundial. Debemos encontrar un equilibrio entre tanta perturbación.

-Y eso es lo que buscamos nosotros desde hace tiempo en este pensar y pensar cómo refundar a Venezuela, a una nueva república, un nuevo estado, un nuevo país. Eso lo pensábamos en abstracción porque las revoluciones se desatan sin planificarlas verdaderamente, surgen sin que nadie las planifique, hay muchos ejemplos: en Francia cuando le cortaron la cabeza al rey nadie pensaba en lo que iba a suceder después, o cómo se iban a desarrollar las cosas paso a paso. Esa planificación no existe en esta materia. Cuando el pueblo de Caracas se fue a las calles (el Caracazo) a saquear y los soldados disparaban contra él, contra mujeres y niños inclusive, ellos no sabían que como consecuencia de esa situación vendría después una revolución, porque esto es lo que está pasando en Venezuela ahorita.

-Después de desatada una revolución, los hombres y mujeres que nos damos cuenta que es una revolución ya podemos planificar cómo montarnos sobre esa ola y cómo maniobrar La Tempestad, por eso cuando nos saludamos hablé de La Tempestad de Shakespeare: el capitán llamando a los marineros y al contramaestre, a medianoche; viene la tempestad: "rápido, valientes, arrear las redes". Luego el capitán le da la cara al viento y dice: "Ahora, Tempestad, sopla, haz lo que quieras Tempestad..." Estamos ahora maniobrando en la tempestad, tenemos que maniobrar con la acción. En ese esfuerzo fuimos dándole forma, durante varios años, desde antes de la prisión a esas ideas porque sabíamos que venía una rebelión después que ese pueblo se lanzó a las calles. Venía una rebelión cívico-militar, no había otro camino y nos pusimos, aceleradamente, a pensar en una salida y esa salida sería para nosotros la Constituyente. En eso estamos ahorita. Pero, claro, no teníamos el proyecto acabado ni mucho menos, entonces lo más importante para nosotros, en aquella época, años 1990, 1991... era el fusil y los objetivos militares y algunas lecturas: ensamblar ideas sobre la marcha, la carrera. Teníamos algunos documentos, como preparación previa, naturalmente, al Movimiento del 4 de febrero.

--Luego en la cárcel produjimos el primer documento que se llamó "Cómo salir del laberinto", inspirado en la frase Garciamarquina basada en "El General en su laberinto": "¡Dios mío, cómo salgo yo de este laberinto!"

Hugo Chávez subraya la frase con un gesto levantando sus brazos. Viste de sport, un pantalón oscuro, camisa a cuadros y un chaleco de lana tejido, color vino. Ha llovido en Caracas y la temperatura es muy fresca esta mañana. El tema no se abandona:

-Tomamos esa frase y la convertimos en un pequeño proyecto sobre cómo salir del laberinto; ya entonces estaba clara para nosotros, para mí y mis compañeros, la idea de la Constituyente como una salida y ya fuera de la prisión empezamos a diseñar los cinco polos de equilibrio.

EL EQUILIBRIO POLíTICO

¿Cuáles son, podría nombrarlos o al menos resumirlos, Presidente?

-El primero es el equilibrio político, cada uno de los cinco es una línea estratégica de acción, un eje, lo llamamos polo en referencia a una frase de Bolívar. Pero vamos a identificarlos como eje. Es una línea estratégica de acción, como si tu fueras, en una guerra, a tomar esa colina, la indica (no lejos está el Monte Avila, el cerro más bello de Caracas).

-Vas a tomar esa colina y divides el cuerpo en cinco ejes de ataque; el eje uno, dos, tres, cuatro y cinco. El eje uno es la política. Claro, todo eso tiene una concepción revolucionaria. No se trata de cartesianismo, que vamos a dividir la realidad en partes: yo arreglo esta, tú la otra... como trataron en vano de hacer aquí en Venezuela durante decenas de años. Hubo gente honesta, sin duda que hubo gente honesta, gente de buena fe que pretendieron aquí llevar a cabo reformas en el Estado, pero pasaron años en eso y no se dieron cuenta de que es un cáncer general el que invadió todo el cuerpo de la nación. Una revolución pacífica integral. La base filosófica de esos cinco ejes de equilibrio o líneas estratégicas, es la política. Las otras son: la social, la económica, la territorial y el equilibrio mundial.

Alguien muy grata interrumpe brevemente la entrevista: llega su pequeña hija de apenas dos años andando con pasos torpes propios de su edad, de la mano de la Primera Dama antes de salir hacia la Asamblea Constituyente. Casi simultáneamente traen el café. Hugo Chávez responde a los reclamos de su hija, dándole a saborear el café con la yema de su dedo.

-A ella le gusta el café que toma su papá -habla con la niña- le gusta y también que le dibuje un gato.- El Presidente toma el lápiz y le dibuja el gatico mostrándole y diciéndole con palabras las partes del felino para que la niña aprenda: los bigotes, la colita, los ojos.

La pequeña se retira muy contenta y se lleva el lápiz.

-Se llama Rosainés, Rosainés junto, como mi abuelita; le puse ese nombre por ella.

Chávez tiene costumbres de las más familiares y sanas del campesino llanero. Nació en un pueblo que se llama Sabaneta, en el estado de Barinas, muy cerca de la frontera con Portuguesa, más al norte. Barinas está al sur, pegado a Apure, una de las fronteras con Colombia. Los padres eran maestros rurales, muy pobres y él solo pudo ver el mar cuando era ya un joven cadete.

EL EQUILIBRIO SOCIAL

-Pongo el equilibrio social delante del económico en la relación que acabo de hacer por la importancia de cancelar la deuda social, eso va a costar Dios y ayuda. Es impresionante ver ese dolor en las calles, los niños con SIDA, sin brazos, las piernas partidas, es horrible lo que pasa en este país, es como el Infierno de Dante Alighiere, tuberculosos haciendo fogatas para calentarse. Hay quienes viven, los he visto, como Tarzán en los montes, no lejos de Caracas, no lejos de aquí. Elevar el nivel de vida de la población, la alimentación, la vivienda, la educación, la salud, la seguridad social, esos son los objetivos fundamentales, de la estrategia para lograr el equilibrio social, como para lograr el equilibrio político lo es la Constituyente bolivariana.

EL EQUILIBRIO ECONOMICO

El tercer eje o polo es la economía. Eso es esencial, pero la economía que nosotros tenemos, como concepción de ciencia, que es muy humana, una concepción para el ser humano, no debe ser la economía para ella misma y por ella misma, para complacencia de los macroeconomistas, para las tablas y los gráficos. No, la economía que queremos es un instrumento para el ser humano. Esa búsqueda, ese equilibrio económico lo vemos, por ejemplo, en el desarrollo tecnológico, pero no importando esquemas sino trabajando nosotros con nuestras mismas creencias y posibilidades y en el orden de la economía productiva. Lo más importante es diversificar la economía impulsando varias líneas, a su vez estratégicas: la agricultura, un nuevo concepto de desarrollo energético en el país. Yo pienso y creo firmemente que Venezuela, por sus potenciales, puede ser un epicentro del desarrollo energético del continente, hay aquí un potencial muy grande. Seguimos otros órdenes: la microempresa, la macroempresa, el turismo, aquí el turismo de la naturaleza puede ser excepcional; la infraestructura de viviendas, vías de comunicación por todas partes, por tierra, por mar, fluvial, por aire. Ese sería el equilibrio económico a grandes rasgos.

EL EQUILIBRIO TERRITORIAL

-Para nosotros lo territorial es básico. La cuarta línea o eje de equilibrio tiene que ver con lo territorial. La Constituyente tiene mucho trabajo en eso. Uno de los conceptos de lo territorial, en nuestro caso, es lo geopolítico, pero saliéndonos de esa idea de la geopolítica del imperialismo, eso no. Nosotros vemos la geopolítica como un arma pero hacia adentro del país, un arma científica del trabajo hacia adentro: una nueva visión del territorio venezolano. El desarrollo de un nuevo proyecto nacional en función de eje, desconcentrando las riquezas del país.

En su diálogo Hugo Chávez mira a los ojos del interlocutor y parece estar midiendo el rangode atención que prestamos a sus palabras y que sepamos cuán imbuido el mismo está de lo que dice. Me llama por mi nombre para subrayar más lo que dice y formula la frase interrogando:

-¿Tú sabes, Marta, que en Venezuela el 80 por ciento de los venezolanos estamos viviendo aquí en el centro?, y, mira, hay un inmenso país al sur, pero bien inmenso, abandonado; un país hermoso del que han escrito los novelistas (recordamos a Gallegos y Carpentier); sí, está ahí, tiene reservas de gas, de agua, grandes ríos, 10 millones de hectáreas forestales abandonadas; hierro, bauxita, oro, rocas fosfóricas, petróleo; bellezas incomparables, saltos de agua, vastos y profundos caminos fluviales, para no repetir ríos inmensos como el Orinoco. Este país que abandonamos durante siglos es una riqueza inmensa, prácticamente despoblado, fuera del centro.

-Nosotros tenemos un proyecto para desconcentrar el país. Para ir desarrollando el país hacia el sur, hacia el este, hacia el oeste y que haya un equilibrio territorial geopolítico hacia adentro de nosotros mismos.

-Te diré, mira, que hay un eje funcionando, está a la puerta, a la vista, nos hemos puesto a trabajar en él. Puede ser la Venezuela del futuro, es el desarrollo del eje Apure-Orinoco que recorre el país, esos ríos inmensos a los que me refería; el Apure echa sus aguas en el Orinoco y este llega al Atlántico. Ahí está en el mapa para que lo vean, por favor.

(Hijo, -le dice a un joven oficial ayudante- ve, tráeme mi agenda, ahí dentro tengo un mapa, hazme el favor)

Ya tiene el mapa y lo extiende sobre una pequeña mesa, el mapa es sencillo y está, al parecer, coloreado por él y con indicativos de trabajo, personales.

Suardíaz y yo nos ponemos de pie para acercarnos y reconocer mejor los lugares en el mapa.

-¡Miren esto!, 300,000 riberas abandonadas. Habrá que hacer pueblos, caminos, desarrollar la zona; ya hemos instalado allí tres puertos fluviales con la Marina de Guerra. Ahí está Apure, aquí Barinas, mi padre es el gobernador de Barinas ahorita, y el Polo va ganando gobiernos locales que fueron enclaves adecos (Partido Acción Democrática) durante 40 años.

La inmensidad de los ríos, aún en el pequeño mapa asombra a cualquier cubano por cuán anchos; extendidos y caudalosos son:

-Aquí el Orinoco, uno de los ríos más grandes del mundo, amigos. En este eje hay grandes sabanas para la agricultura y la ganadería; de esta zona salían en siglos pasados torrentes del mejor café y el mejor cacao de Sudamérica hacia Europa; aquí habían grandes puertos fluviales cuando no había carreteras, ni aviones ni ferrocarriles, era la vía de comunicación para embarcaciones de gran porte. Por acá, vean (están los símbolos) las tierras del oro, de la bauxita, del hierro, minas fosfóricas inmensas. Acá el macizo guayanés, las grandes bellezas turísticas, la generación hidroeléctrica más inmensa de Sudamérica; ya les estamos dando energía desde aquí, a Brasil, a Colombia y a la propia Venezuela, desde luego. Tenemos en la franja del Orinoco una reserva de petróleo importantísima.

-¿Saben ustedes? El del Orinoco es el único delta del mundo donde la gente se muere de hambre- el Presidente cierra el mapa y hace silencio.

-El equilibrio territorial- digo, sin formular pregunta.

EQUILIBRIO MUNDIAL O INTERNACIONAL

-Sí, es un proyecto para el siglo que viene, ya a las puertas. El otro es el equilibrio mundial, internacional. Me refiero a tus preguntas de los ejes de equilibrio:

-El equilibrio internacional, según nuestro modo de ver, es la visión de un mundo pluripolar. Un mundo no puede tener un solo polo como pretenden algunos, primero fue bipolar, luego unipolar, después tendrá que ser pluripolar. Nosotros estamos aquí en Venezuela obligados a construir un foco de fuerza económica, política, militar, social; América Latina y el Caribe, darles continuidad a las ideas bolivarianas, eso queremos que se lleve al plano constitucional. Para la Constitución Bolivariana que he propuesto, aunque todavía tengo que revisarla, la entregué a la Asamblea pero la voy a revisar; elevamos al rango constitucional la necesidad de integración de América Latina y el Caribe.

(Manda a buscar una copia del proyecto)

-Voy a leer: "Título dos, capítulo dos, artículo: Venezuela se declara República Bolivariana, irrevocablemente libre e independiente y fundamenta su patrimonio moral, así como los valores de libertad, igualdad, justicia y paz internacional, en la doctrina de Simón Bolívar, El Libertador. Artículo final del título dos: La República de Venezuela promoverá la unidad política, económica y social de América Latina y el Caribe, pudiendo celebrar tratados con una o varias de sus repúblicas, con el fin de darle continuidad al Proyecto Anfictiónico de Simón Bolívar, El Libertador".

-Ya Bolívar lo decía en la Carta de Jamaica, estaba muy enamorado allá en Jamaica, Bolívar era un ser humano, un hombre muy enamorado ¿sabes?, terriblemente enamorado y se trajo de Jamaica a la negra, la trajo del Caribe. Allí hizo una carta profética. Recordábamos estas cosas con Percival Patterson allá en Jamaica la semana pasada. En la carta decía... lo voy a tratar de repetir de memoria: Qué bello sería que en este Nuevo Mundo formemos una sola nación y que el Istmo de Panamá sea para nosotros el del Corinto para los griegos; el punto de unión; más o menos es así, así lo recuerdo.

-Estamos llamados a serlo, Martí lo decía y era el clamor de los grandes hombres y mujeres de nuestra historia común latinoamericana y caribeña.

SOBERANIA Y CULTURA

Ha transcurrido cerca de una hora desde nuestra llegada a La Casona, bellísima construcción de línea arquitectónica colonial edificada hace años donde hubo una vieja hacienda típica de Caracas. Gentilmente el Presidente invita a que la recorramos en compañía de un edecán cuando concluya la entrevista. "Ya me voy" como dijo mi hijita. Consulta el reloj, apenas tiene disponible unos minutos. No hay tiempo que perder y en ese lapso da respuestas a una pregunta mía sobre soberanía y de Suardíaz sobre cultura:

-Para nosotros soberanía es un concepto integral, la concebimos no solamente como un concepto de nación individual, como un escudo armado hasta los dientes protegiendo su tierra, su mar, su aire; la soberanía tiene muchas facetas de las cuales la soberanía del pueblo es la más importante; el pueblo es el dueño de la soberanía, ahí lo tenemos en la Asamblea Constituyente. Partiendo de la soberanía nacional, ya lo dije de forma parecida, vemos una mayor, una especie de confederación de repúblicas.

-En cuanto a la cultura, para mí es la esencia de un pueblo, la cultura para un pueblo es como el agua para un río. Es la esencia, decía, es la raíz de un pueblo. Un pueblo sin su cultura abonada es como un árbol sin raíz, y ahora sí me voy como mi hija Rosainés, con lápiz y todo. (Ha terminado de dedicarme un libro sobre su proyecto). Están en su casa, siéntanse bien y que no sea la última vez. Saludos a Fidel.

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