La política petrolera correcta para Venezuela y Hugo Chávez

Juan Pablo Perez Castillo

¡Por fin podremos tranquilizar los ánimos y dormir con esperanza! El  presidente Hugo Chávez sepultará la disparatada y negativa poíitica petrolera del gobierno saliente. Pero antes de referirme al tema del título, debo hacer un comentario aclaratorio a un artículo de Carlos Chávez  (El Universal , 28/12/98).

Según el periodista Chávez, con el presidente Chávez cesará en 1999 (por quedar sepultada) "la política petrolera de ‘Punto Fijo’, sostenida por las ideas matrices de AD y Copei….centrada en el logro de más y mejor valor agregado (ganancia financiera y fiscal) para el accionista único (el Estado)….orientada al fortalecimiento y expansión de la industria."

Primero: El periodista Chávez, debería tener muy claro, como también sus lectores, que la política petrolera a sepultar no tuvo su origen en ‘Punto Fijo’, sino mucho después. La política petrolera de ‘Punto Fijo’ fue la de Juan Pablo Pérez Alfonzo, que nada tiene que ver con la actual. Y para el bien y la tranquilidad del país y de los verdaderos accionistas, los enunciados del presidente Chávez contienen muchos elementos y principios de la política de JPPA.

Segundo: El periodista Chávez se equivoca y confunde al lector cuando escribe que la política petrolera a sepultar aumenta y mejora el "valor agregado (ganancia financiera y fiscal)". Todo lo contrario, como resultado lógico de una política que satanizó la defensa de los precios, endioso la defensa de sus mercados sacrificando precios, aumento la producción cuando había sobreproducción y se derrumbaban los precios, y redujo los diversos pagos y transferencias de PDVSA y sus filiales al fisco nacional mediante artificios y manipulaciones legales, contables y administrativas.

Tercero: Carlos Chávez, también se equivoca y confunde al lector cuando escribe que la política petrolera a sepultar estuvo "orientada al fortalecimiento de la industria". Todo lo contrario, como resultado lógico de haberse propuesto debilitar a la OPEP y fortalecer a sus enemigos. El clamor por una Venezuela Productiva no fue sino una cortina de humo para cubrir los verdaderos propósitos y resultados reales. Es mas, el fundamento de esa Venezuela Productiva ha sido mal argumentado, concebido y planteado; montado sobre una crítica a la llamada Venezuela Rentista mal argumentada, concebida y planteada. La verdadera Venezuela Productiva no es ni puede ser una Venezuela dependiente del petroleo y sus actividades conexas, que no resuelve el desempleo y la pobreza de la población venezolana. ¡Que no resuelve su desespero!

La política petrolera correcta para Hugo Chávez  y Venezuela no puede ser la que se le ha transferido a los consumidores de EUA, más de 30 mil millones de dólares en un solo año (segun WASHINGTON POST, que añade "los productores de OPEP producen petroleo a $15 el barril y los países consumidores lo pechan a $100 el barril"). La política petrolera correcta se apoya y fundamenta en los mismos cinco pilares que conformaron la politica petrolera de el padre de la OPEP. En materia petrolera, mucho de lo que fue aplicable y correcto en la Venezuela de los 60 es igualmente aplicable y correcto en la Venezuela del 99, a pesar de los años transcurridos y los cambios sufridos por el país y el mundo. Aquí no puedo detallar y explicar las razones, porque el espacio no me lo permite (lo haré en otra ocasión). Pero además, porque el verdadero aprendizaje no se logra de esa manera y es hora que los venezolanos realmente interesados en su industria principal estudien la materia por cuenta propia. Los invito a leer los escritos de JPPA y otros venezolanos ilustres, conocedores del tema (Luis Vallenila y Carlos Mendoza, entre otros), que no son los que escriben en la prensa bajo la pretensión de ser expertos en la materia porque son o han sido empleados de la industria, profesores de escuelas, o asesores, burócratas o políticos voceros de agrupaciones conocidas (con intereses que defienden, obviamente)

Entre las verdades que deben ser asimiladas es que el gobierno venezolano no dejará de ser rentista (tampoco el país), por el solo hecho de incorporar al sector privado venezolano a la actividad productiva petrolera. Esto es un mito, una fantasía, que no debe tragarsela ni el más ingenuo de los incautos. Además, no solo es muy bajo el multiplicador petrolero, sino que toma tiempo elevarlo porque el proceso es complicado y no puede simplificarse ni acelerarse, por eso que se denomina capacidad de absorción. En el corto plazo, solo se lograria perfeccionar el trasiego y la indigestión que tanto explico JPPA en los años 70. Lo plasmo JPPA en su política y seguramente lo hará Hugo Chávez en la suya.

Otra verdad que debe aceptarse, es que en la economía de la vida real (y de la teoría), cuando la elasticidad-precio de la demanda es muy baja, como es el caso del petroleo, no tiene sentido una estrategia volumétrica de conquista y defensa de mercados; ya que aun con una gran reducción del precio, el aumento de demanda sería muy reducido y el de los ingresos minimos también, o incluso nulo. Esto fue cierto en los 60 y lo es en el 99. Lo plasmo JPPA en su política y seguramente lo hará Hugo Chávez en la suya.

Una tercera verdad es que la OPEP es necesaria para el bienestar universal, no solo de sus países miembros o de los exportadores netos de petroleo. Fue creada para lograr justicia internacional en materia energética y de recursos naturales; y para apoyar a los países subdesarrollados en su lucha contra la pobreza y por el desarrollo. Es mas, los expertos petroleros de los países industrializados admiten que, de no haber sido creada, ellos mismos tendrían que inventarla.

Son unicamente algunos venezolanos insensatos o malintencionados quienes, además de cuestionar la permanencia de Venezuela en la OPEP, niegan su utilidad y beneficio, considerándola contraproducente e inefectiva. Nos quieren ver asimilados a, y subyugados por, los países consumidores y su organización anit-OPEP (la AIE). El hecho que la OPEP no haya funcionado bien (como fue concebida), no significa que nunca más pueda hacerlo. Es corregible. Lo que hace falta son personas como JPPA y Abdullah Tariki (sus fundadores), que los hay (aquí y afuera) si se les quiere encontrar. Lo hizo JPPA y seguramente lo podra hacer Hugo Chávez.

Una cuarta verdad es que el país necesita tener una empresa propia, compitiendo con otras empresas (que podrían ser privadas, nacionales y extranjeras), tal como fue el caso con la Corporación Venezolana de Petróleo (CVP), eliminada por la política sepultada. Las mismas razones que justificaron su creación en los 60 justifican su recreación en el 99 (para convertir a PDVSA, por supuesto). Es a través de instrumentos como este que lograremos la verdadera Venezuela Productiva, con la participación positiva y productiva del sector privado venezolano. Lo plasmo JPPA en su política y lo debería plasmar Hugo Chávez en la suya.

Yampalin@aol.com



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