No hay que jugar a la ciberguerra
Las desventuras de un grupo de 'hackers'FRANCIS PISANI , Silicon Valley
Una ciberguerra fue declarada por ciertos estadounidenses a China e Irak durante una
conferencia de prensa en línea, que se llevó a cabo el pasado 29 de diciembre. La
discusión fue dirigida por un hacker cuyo nombre de batalla es Optiklenz, y concluyó con
una llamada a lanzar ataques concertados durante cinco días en contra de dichos países,
a fin de llamar la atención sobre los abusos a los derechos humanos que en ellos se
cometen. Optkilenz decía actuar en nombre de un grupo de hackers llamado Legions of the
Underground (Legiones del Submundo), mejor conocido por sus siglas: LoU.
Dicha actitud no tardó en generar protestas. "[LoU] logrará poco en el sentido
de alterar las condiciones actuales y mucho al poner en riesgo los derechos de los hackers
en todo el mundo", decía un comunicado conjunto emitido dos días después por nueve
grupos de [seguridad informática]. "Declarar la 'guerra' a un país es lo más
irresponsable que un hacker puede hacer. Esto no tiene nada que ver con el hacktivismo o
con ética de hackers."
LoU se retractó en dos partes. En las horas siguientes a la conferencia de prensa
reconoció: "Sí declaramos la guerra a China e Irak, pero esto salió de nuestro
control al llegar a los medios", afirmaba en un boletín de prensa un día después
de la conferencia. "Queríamos enviar un mensaje sobre derechos humanos a ambos
países valiéndonos de nuestros talentos."
Más tarde, el asunto fue presentado como un acto intempestivo y aislado, es decir una
provocación. "[La] declaración de guerra fue un manifiesto emitido por un miembro
antes de marcharse para ya no volver", declaró Bronc Buster, uno de los miembros del
grupo en apariencia sí autorizado esta vez, en un e-mail enviado a Wired
News.
En un comunicado que apareció en su sitio el 7 de enero, LoU confirmó su inquietud
sobre la situación de los derechos humanos en China pero agregó: "La LoU no apoya
el causar daño a los ordenadores, las redes o los sistemas de otras naciones en forma
alguna." Se contentan, como ya han hecho otras veces, con cambiar el contenido de
ciertas páginas en la Web. Más bien se trata de una farsa. Todo esto tiene sin embargo
un lado serio: el riesgo de las ciberguerras realmente existe y éstas no son prerrogativa
de los gobiernos. Pueden ser lanzadas por organizaciones, o por individuos. Más vale
tener cuidado.
El País Digital, Sección
"DigitalCual", 15 de enero de 1999 |