La CSJ aprueba referéndum para
convocar a la Constituyente
Daniela Francis
Luego de varios meses
de incertidumbre en torno al pronunciamiento de la Corte Suprema de Justicia con respecto
a la aprobación del referéndum consultivo para convocar a la Constituyente, la sala
Político Administrativa decidió dar el "si" al mecanismo de la consulta
popular por considerarlo apropiado . Por otra parte se ha insistido siempre en el hecho de
que "el poder constituyente originario está por encima del poder constituido";
verdaderamente una idea de doble filo que podría utilizarse a favor de todo tipo de
intereses políticos y puede ser tan voluble como una veleta a merced del viento.
También está constantemente presente en las discusiones relativas al referéndum para
una convocatoria Constituyente el hecho de que " la Constitución ha previsto
mediante el sufragio, la designación de los órganos de representación, pero no ha
enumerado los casos en los cuales esta potestad puede directamente manifestarse.No puede
negarse la potestad de esta manifestación si se estima que ella, por reconocimiento
constitucional , radica en el ciudadano ..."; este argumento es muy confuso
pues si la Constitución no ha enumerado los casos en los que se puede designar órganos
de representación por medio del sufragiode una manera directa ¿ No sería peligroso
seguir dejando el destino del país en manos de lineamientos tan marcadamente ambiguos en
vez de trabajar con preceptos realmente claros en detrimento de la transparencia de
procesos tan delicados e importantes como éste que tendrán un impacto contundente en el
futuro desarrollo de medidas para nuestro país?
Llama también a la reflexión la afirmación en torno a la Constituyente que
resalta el hecho de que " es inminente a su naturaleza de poder soberano, ilimitado y
principalmente originario , el no estar regulado por las normas jurídicas que hayan
podido derivar de los poderes constituidos, aun cuando estos ejerzan de manera
extraordinaria la función constituyente" ; al no estar supeditado
absolutamente a nada la todopoderosa Constituyente, parecería entonces seguro el hecho de
que nadie podrá objetar de manera formal las acciones o decisiones que ésta tome,
aspecto muy peligroso en la dinámica política, económica y social de un país
acostumbrado a todo tipo de mecanismos y autoridades aptos para alzar la voz a la hora de
hacer frente a determinadas situaciones que ameriten de profundas discusiones o análisis,
porque la magnitud e importancia del hecho así lo requiera o porque definitivamente el
poder en pocas manos termina siendo dañino y contraproducente.Lo que se espera en
pro de la salubridad del país es que el referéndum se haga de una manera realmente
transparente, es decir, bajo un conjunto de normativas y lineamientos bien estudiados y
avalados legalmente que certifiquen a Venezuela que este proceso se lleve a cabo de una
forma ordenada, lógica y sobretodo coherente con la realidad que actualmente atraviesa el
país.
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