La multiplicación de las penas
Juan Pablo Pérez Castillo *
Después de un breve receso, Alberto Quiros Corradi vuelve a insistir en la privatización de PDVSA ( EL NACIONAL del 14 de febrero) a través de la propuesta de Francisco Monaldi, atribuyéndole una capacidad milagrosa ("multiplicación de panes") a un planteamiento que solo asegura multiplicación de penas ( pequeño error de intercambio de letras) a los venezolanos que se tragen semejante fantasía y se conviertan en corderitos de los dioses del trasiego de la riqueza colectiva nacional.
Hace unos pocos meses, tuve una magnífica conversación con Francisco Monaldi, reconociendo la sinceridad con que ha preparado su propuesta, a la vez de tener muy claro el significado y consecuencias reales de la misma. Tuvo la gentileza de hacerme llegar su documento y de recibirme en su oficina para intercambiar conmigo, de manera muy cordial, extensa y detallada, sus ideas, mis preocupaciones, sus aspiraciones y mis conclusiones.
A continuación, enumero algunos de los puntos sobre los que considero que logramos coincidencias de criterio: 1--por más pequeña que sea la cantidad absoluta o relativa de acciones puestas en manos del público, seria necesario la privatizacion de PDVSA, según se propone; 2--lo realmente privatizable son las operadoras filiales que fueron elilminadas por la reorganización Giusti, lo cual imposibilita ahora la privatización de PDVSA; 3--una empresa controlada por el gobierno no calificaria como empresa privada a los efectos de registrar y valorar sus acciones en el mercado de valores; 4--la bursatilidad o liquidez de acciones es determinante para dicha valorización, pero no se da con una empresa controlada por el gobierno; 5--una vez iniciado el proceso, habría gran presión para eliminar el control del gobierno, sin poder dar marcha atrás, arriesgando el recurso propiedad de todos; 6--la distribución gratuita es un subsidio que conduce a corrupción, distorsión de mercados y consumo superfluo; 7--es más razonable aprender primero, experimentando con derechos o "vouchers" sobre otros activos publicos, para no arriesgar la gallina de los huevos de oro; 8--no es realista plantear, como automático, el éxito no comprobado del supuesto "poderoso capitalismo popular" que depende de muchos supuestos y condiciones; 9--no existe mecanismo neutralizador que permita la distribución de gran cantidad de bolívares sin ejercer gran presión inflacionaria; 10--no es correcto mezclar indistintamente bolívares y dólares, al hablar de los esperados beneficios de la propuesta; 11--los inversionistas extranjeros se interesan en comprar acciones nacionales por razones que nada tienen que ver con los supuestos que sustentan la propuesta; 12--la volatilidad de los mercados de valores impone un gran riesgo desestabilizador que atenta en contra de algunos de los beneficios esperados de la propuesta.
Adicionalmente, merecen consideracion particular algunos conceptos nuevos (para mi) que introduce en su artículo Alberto Quiros.
Primero: dejando de lado el efecto negativo de la gratuidad, la distribucion gratuita a 11 millones de venezolanos no corresponde, a menos que se tome en cuenta la situación económica y social del beneficiario. Quiros proclama la gratuidad sin considerar que a través del tiempo, el gasto de divisas petroleras no ha beneficiado a todos los venezolanos igualmente. Es conocido el trasiego de propiedad en beneficio de unos pocos, razón por la cual no podria desconocerse esa realidad en el momento de considerar cualquier distribución de riqueza (las acciones propuestas), particularmente si se concluye que es positivo distriburlas gratuitamente. Sería igualmente injusto no tomar en cuenta los derechos de las generaciones futuras, que quedarían afuera, dadas nuestras leyes y costumbres sucesorales. Y no sería aceptable el contra-argumento que se generaría una riqueza de magnitud inmensa, nunca antes visto, porque eso no esta comprobado.
Segundo: otro planteamiento nuevo de Quiros que merece comentario es la participación del Estado en todos sus niveles (nacional, estatal y local). Esa omnipresencia del Estado anula algunos de los beneficios anunciados de la propuesta, que plantea darle el control a los ciudadanos. La simple decentralización de poder, para ser compartido ahora entre los gobiernos nacional, estatales y locales no resuelve los múltiples problemas y críticas que se vienen delatando y planteando, con mucha razón, desde hace años (corrupción, ineficiencia, intromisión, etc.). Tampoco hay que ignorar el comportamiento conocido de los accionistas minoritarios o pequenos de empresas grandes en los paises que tienen tradición bursatil.
Tercero: es equívoco e impráctico plantear un "poderoso capitalismo popular" confundiendo capitales en dólares con capitales en bolívares, como si fuesen lo mismo. Tampoco debe darse a creer que los fondos mutuales invertidos en las bolsas de valores siempre suben y que los nuestros crecerían consistentemente, cuando la realidad es otra, por cuanto lo que más caracteriza a los mercados de valores es su volatilidad, alzas y bajas que pueden llegar a ser muy dañinas y dolorosas de vez en cuando, especialmente cuando la baja es violenta y ocurre inesperadamente en momentos críticos.
Cuarto: también es irreal plantear que la distribución-tipo Situado Constitucional se haría en dólares de los Estados Unidos, sin que hayamos acordado todavía integrarnos a los Estados Unidos, ni lo que plantea Argentina de dolarizar su economía (eliminando el bolívar, en nuestro caso). Para que tengamos dólares a distribuir, es necesario e indispensable que se cumplan y realicen una cantidad de supuestos y condiciones no mencionadas por Quiros, algunas de las cuales no son válidas, mientras otras son olímpicas o esperanzas fantasiosas.
Finalmente, a mi también me encantan las enormes posibilidades de comunicación directa con los ciudadanos y propondría la convocatoria a un referendum por los propios ciudadanos para que nos digan si todavía creen en los cuentos de hadas, u otras fantasías disneylescas criollas.
Continuándo el diálogo sobre PDVSA:
Estimado Francisco Monaldi (también Alberto Quiros):
Siempre he apoyado la discusión pública sobre PDVSA, la política petrolera y el uso de las divisas petroleras. Te agradezco nuevamente la oportunidad, para referirme a los puntos más importantes de tu DIALOGO (El Nacional, 28/2/99) por lo limitado del espacio.
En otras ocasiones he explicado porque no es solución la privatización, señalando que la reorganización Giusti no era positiva para el país, habiendo sido preferible restablecer la rectoria del Ministerio de Energia sobre el sector, convirtiendo a PDVSA en la operadora creada hace casi 40 anos bajo el nombre CVP. Le habría correspondido a los venezolanos decidir que hacer con las demas operadoras, pudiendo privatizarlas segun distintos esquemas. Escribí que lo único privatizable eran esas operadoras, ya que PDVSA no es privatizable y menos ahora que esta integrada en un monopolio con todo mezclado. No hay, pues contradicción alguna. El confundido no soy yo.
Tambien he explicado que el petroleo es propiedad de los venezolanos, no del Estado, quien es solo responsable de su buen manejo en beneficio de los venezolanos. Si lo hace mal, la medicina no es matar al médico, privatizando ( lo cual también mata al paciente), sino cambiar el mal gobierno (sus funcionarios y políticas). Lo ocurrido a lo largo del tiempo es que ha habido trasiego de propiedad, muy sutil e inocente, a través de las políticas fiscales y monetarias y del gasto público, que no se ha querido enfrentar. También hemos despilfarrado las divisas gastando más de lo que la economía nacional ha podido absorber productivamente, y esto tampoco ha querido enfrentarse.
El Fondo Alaska es muy distinto al Fondo Monaldi-Quiros propuesto. Su patrimonio consiste de ingresos fiscales de propiedad colectiva. No esta privatizado a través de acciones "regaladas" a los ciudadanos. Se "regala" el dividendo (aunque lo denomines retribución de su patrimonio).
En Alaska, como en los países de tradición sajona, los recursos minerales pertenecen a los dueños de la tierra, que no es el caso venezolano de tradición romana, en donde pertenecen a la nación (colectividad venezolana). Encontraron petroleo en tierras públicas y para evitar que la totalidad de los inmensos recursos fiscales petroleros a recibir anualmente se gastaran presupuestariamente, enmendaron su consitución para crear un Fondo permanente en 1976 con aportes anuales del 25% de esos recursos, para ser depositados en cuenta de ahorros e invertidos en beneficio de los residentes alaskinos actuales y todas sus futuras generaciones, mediante el pago anual de dividendos del 50% de los rendimientos. El Fondo crece con sus aportes y la reinversión del 50% retenido. Su historia esta resumida en 5 tomos, mostrando estudios realizados y dicusiones sostenidas, aprendiendo de otros paises. ¿Recuerdas el Fondo de Inversiones de Venezuela creado en 1974? Los alaskinos no cometieron nuestros errores.
Es un caso típico de enfermedad holandesa (transitoria) y muy diferente al caso venezolano (permanente y peor). Los alaskinos crearon un Fondo cuyo patrimonio es de todos (colectivo). Nadie propuso repartir acciones gratuitamente (ni venderlas). Mientras ellos reciben la retribución de su patrimonio colectivo, tu en cambio propones privatizar el patrimonio para que sea exclusivamente de los accionistas.No confundamos panes con penas.
Te agradezco las merecidas y atinadas referencias a mi padre, de quien aprendí mucho y predijo, como dices, los problemas que hoy padecemos. Si más venezolanos conocieran a fondo las ideas y recomendaciones de Juan Pablo Perez Alfonzo, hoy tendríamos otra Venezuela.
Pero JPPA no respaldaria tu propuesta privatizadora. Siempre le aseguro a los venezolanos que el petróleo es de todos nosotros (actuales y futuros), no del Estado. Siempre critico el trasiego y la apropiación privada del petroleo. Siempre valoro al petroleo bajo tierra. La Apertura Petrolera, Alberto y tu lo valoran unicamente después de vendido a cualquier precio de mercado. Tu propuesta implica que el petróleo no vale nada bajo tierra y debe explotarse cuanto antes porque corre el riesgo de ser desplazado. Mi padre consideraba que bajo tierra se valora con menor riesgo, lo cual yo comparto y he escrito sobre eso.
Propones privatizar la sangre vital de la economía venezolana y además cercenar los derechos de las generaciones futuras, poniendo en potencial conflicto los intereses de ciudadanos particulares (los accionistas) con los intereses de la nación (la colectividad venezolana). No conozco empresas controladas por gobiernos que tengan acciones en la bolsa de valores librementre transables y valoradas, como las empresas privadas (aunque si existe alguna tampoco queda resuelto el problema).
Propones someter la política petrolera a caprichos de accionistas. Cada vez que el gobierno tome una decisión desagradable para los accionistas habrían chillidos, reclamos, clamores y más. Presionarian para eliminar el control del gobierno y cualquier restricción a la venta de sus acciones "libremente" (incluyendo a extranjeros), como exige la economía de mercado de la "Venezuela Productiva".
Seamos claros y francos, Francisco. Tu propósito es sentimentalmente bondadoso y loable, pero no es práctico ni realista, no beneficia a los venezolanos y no es la solución que buscas. Dices que el Fondo Alaska es una "variante financiera a la idea" de mi padre. No se a cual idea te refieres, pero si te puedo asegurar que si reemplazas tu propuesta por otra que se asemeje realmente a ese Fondo, podras tener una discusion fructífera y útil sobre algo realizable y positivo en Venezuela.
Como están las cosas hoy, después de la reorganización Giusti que tanto alabo Alberto, la solución viene dada por el cambio de políticas y de la gente que las aplique, para lo cual tenemos un gobierno nuevo con cambio de mando en PDVSA, en el Ministerio de Energia, en Cordiplan y en Miraflores.
Te invito a leer mi articulo en Venezuela Analitica (http://www.analitica.com/) de marzo 99, inspirado y fundamentado en el libro de Bernardo Mommer (The New Governance of Venezuelan Oil), lectura obligada para los interesados en el petroleo venezolano.
*Juan Pablo Perez Castillo
Yampalin@aol.com