La Otan convertida en amenaza a la paz mundial
William Ratliff y David Oppenheimer*
(AIPE).- El presidente de Yugoslavia, Slobodan Milosevic, ha aceptado las condiciones impuestas por la OTAN para suspender el bombardeo. ¿Significará esto paz para los Balcanes? Luego de dos meses y medio de bombardeos, la OTAN pretende imponer una paz utópica que más bien fomentará la guerra en el futuro.
Aunque parezca increíble, estamos hoy exactamente donde hubiéramos podido estar antes de los 70 y tantos días de crueles y sistemáticos bombardeos que lanzaron a Yugoslavia de vuelta a la Edad de Piedra, enturbiando además las relaciones internacionales del mundo entero.
Justo antes de que comenzaran los bombardeos, a fines de marzo, Milosevic había rechazado la imposición del acuerdo de Rambouillet, el cual los aliados sabían que era inaceptable para los líderes serbios. Rambouillet era simplemente la excusa para que la OTAN invadiera a una nación soberana. El primer ministro británico, Tony Blair, describió esa como la primera de muchas misiones futuras de la OTAN "para acabar con injusticias y proseguir causas justas" en cualquier parte.
¿Pero son los bombardeos la manera de acabar con las injusticias? Aparentemente que sí para los políticos de la "tercera vía". Por el contrario, Henry Kissinger recientemente escribió: "Una estrategia que reivindica sus convicciones morales sólo a 15.000 pies de altura y, de paso, deja a Serbia devastada e imposibilita la vida en Kosovo, ya ha producido más bajas y más refugiados que cualquiera otra alternativa concebible.Tal estrategia merece ser cuestionada" -concluye Kissinger- "tanto sobre bases políticas como morales".
Anatoly Chubais, el ex ministro reformista ruso, amigo de occidente, declaró recientemente que los bombardeos de la OTAN han logrado convertir al hombre más odiado en Yugoslavia en héroe nacional. Entonces, ¿por qué Milosovic acepta ahora las condiciones? No tanto por los bombardeos, sino porque la OTAN ha incluido a las Naciones Unidas y a Rusia, antes deliberadamente excluidas. Además, actualmente hay una misión estadounidense en la China tratando que los chinos, furiosos por el bombardeo de su embajada en Belgrado, se unan a Rusia apoyando el convenio en el Consejo de Seguridad.
¿Cuál es el verdadero problema? Milosevic es un sanguinario y no hay razones para creer que de repente esté dispuesto a abrazar a los kosovares albanios. Por el contrario, está haciendo un arreglo para salvar a su ejército para más adelante, cuando la OTAN no sea una amenaza por el mal tiempo y cuando no se quiera poner en peligro a tropas en Kosovo, encargadas de mantener la paz.
El Ejército de Liberación de Kosovo insiste en independencia y los recientes sucesos han incitado la venganza entre jóvenes kosovares, engrosando sus filas. Además, ahora está recibiendo armamentos de naciones amigas.
Los líderes de la operación aliada creen que Clinton y la OTAN deben instrumentar "una democracia multiétnica, tolerante e incluyente", aspiración basada más en una utópica corrección política que en la realidad. Por siglos ha sido evidente que estos grupos no quieren vivir juntos y sólo la partición de Kosovo podría lograr la paz.
Esta "solución" también tiene sus problemas, aunque es la mejor salida. Pero existe un peligro latente en que los líderes políticos de la OTAN declaren la victoria de los bombardeos y que estos sirvan de modelo para futuras intervenciones de la OTAN.
La triste realidad es que la OTAN no sólo aumentó exponencialmente el sufrimiento de los kosovares y serbios bombardeando objetivos civiles, sino que además se burló de las leyes internacionales y destruyó su credibilidad al atacar a una nación soberana. Esta guerra ha puesto en peligro las medidas de control de armamentos en Rusia y en otros países, además de incentivar la proliferación de armamentos en países pequeños que temen convertirse en víctimas de la OTAN en el futuro.
Los ciudadanos del mundo civilizado deben rechazar las políticas de esta nueva OTAN, que han convertido a una alianza defensiva en una peligrosa y agresiva maquinaria militar que cree tener la misión de enderezar las injusticias alrededor del mundo.
*William Ratliff es académico del Hoover Institution de la Universidad
de Stanford
David Oppenheimer es presidente de Oppenheimer Information Services, en Palo Alto,
California.