La vía del Ecoturismo
Juan Carlos López.
El ciudadano
promedio del mundo de hoy goza de una cultura ambiental más elevada que la de sus
antecesores. Su sensibilidad hacia las realidades culturales y sociales del resto de los
pueblos del mundo aumenta según su capacidad, cada vez más creciente, de estar
informado. Debido a que el turismo es un fenómeno con profundas implicaciones culturales
y sociales, este estado de conocimiento y sensibilidad influye de manera notoria en las
actitudes y expectativas de los viajeros, bien sea en plan de negocios o placer. De esta
manera un gran segmento de personas busca en sus viaje experiencias altamente
significativas. Al mismo tiempo que el viaje debe ser ameno, divertido y la inversión
económica debe tener resultados satisfactorios, la experiencia educativa debe ser
profunda. El nuevo viajero desea llevarse de vuelta a casa algo del conocimiento exclusivo
del sitio que visita. Esto aplica tanto para los viajes de vacaciones, como para las
excursiones que se realizan casualmente en las pausas de un viaje de negocios. La
tendencia de viajes resultante se ha denominado en los últimos tiempos como Ecoturismo.
Poniendo a un
lado las definiciones técnicas y filosóficas que los estudiosos han desarrollado sobre
el tema, el Ecoturismo se puede definir sencillamente como un viaje que respeta
profundamente las culturas y recursos naturales de las zonas visitadas, buscando
garantizar en el tiempo sus condiciones originales. Este tipo de vacación también toma
en cuenta la responsabilidad sobre impactos directos o indirectos que el viaje genera, en
el sitio de origen, en el sitio de visita, o en los sitios ubicados en la ruta. Dicho de
otra forma: "Viajar sin hacer peligrar los recursos involucrados y sin disminuir la
capacidad que las generaciones futuras puedan tener para disfrutar de esos recursos".
Una de las dudas más comunes que se genera ante el Ecoturismo, surge
cuando se cree que éste solo tienen que ver con parques nacionales, vida silvestre y
paisajes naturales. Error que ha sido reforzada por triviales campañas de mercadeo, que
no le dan al término su significado real. Sin embargo, el verdadero peso de esta
definición involucra al hombre y a sus productos culturales. Contempla al mismo individuo
que forma parte activa de los ecosistemas del planeta, cuya actuación puede beneficiar o
afectar gravemente a los recursos naturales o culturales.
El hombre es un animal que modifica profunda y radicalmente su
ambiente natural, en consecuencia, cultura y naturaleza están íntimamente relacionadas,
mucho más allá de lo que es evidente, y el Ecoturismo se basa en esa relación ancestral
y profunda entre el hombre y su entorno natural. Por otro lado, debe convertirse en una
actividad rentable, de manera que garantice un uso sostenido de los recursos sin implicar
su destrucción o modificación sustancial. Otras definiciones que aplican a esta
actividad se han utilizado: turismo ambientalmente responsable, turismo de naturaleza o
turismo sustentable. Cualquiera sea la denominación, el fin primordial es el mismo: un
viaje de bajo impacto ambiental y cultural.
Unas palabras a los viajeros...
Viajar responsablemente no es complicado, más bien es novedoso, ameno y muy satisfactorio. Estas son algunas claves, entre muchas otras, para lograrlo:
En entregas posteriores pondremos a su disposición una serie de direcciones y links con instituciones que trabajan la materia, de modo que usted pueda ampliar sus horizontes en este novedoso campo que abre alternativas en el antiguo arte de viajar.
Coordinador de proyectos editoriales de Ecograph Proyectos y Ediciones.