Algunos consejos para la limpieza y el cuidado del hogar

Un forma recomendable de evitar el uso del cloro o la lejía en la limpieza del baño, evitando así las emenaciones de éste que causan irritación en los ojos, la nariz, la garganta y causan daño en los pulmones, es el uso de productos biodegradables. Sin embargo, también puede recurrir al vinagre, vertiéndolo y dejando que actúe toda la noche y cepillando a la mañana siguiente el inodoro con ayuda de bicarbonato.

La escogencia de la batería de cocina que usamos para la preparación de los alimentos, también requiere de ciertos cuidados. Los materiales recomendables son el acero inoxidable, el hierro esmaltado, el hierro colado o el barro cocido. Evite el teflón, pues desprende sustancias cancerígenas; el aluminio, que se corroe progresivamente; o el amianto, presente en las planchas para tostar pan, que también son un reconocido agente cancerígeno.

Las diferentes áreas de la casa pueden estar protegidas por algunas plantas. Por ejemplo, la cinta, el ficus o el redondero, eliminan el humo del tabaco y el formaldehído que deprende el pegamento del papel tapiz. Los cactus deberán ubicarse cerca de los televisores pues absorben las radiaciones de la pantalla. En la cocina, nada mejor que una albahaca, que además de limpiar el ambiente, repele las moscas y otros insectos. En el baño, un helecho o un potus, que ayudan a absorber la humedad.

Los barnices, esmaltes y pintura, además de atenuar las virtudes de la madera, también pueden causar alergias. Un buen sustituto de estos productos es el aceite de linaza, la cera de abeja o el carbonato sódico. Los muebles de nogal deben repasarse con un trapo empapado en leche, y después abrillantar con un paño seco. Para recuperar el brillo del roble se hierve un litro de cerveza, con una cucharada grande de azúcar y dos de cera de abeja. Una vez fundido se deja enfriar y se frota con un trapo sobre la madera.

Tomado de: Sección verde

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