- Alianza radical
La necesidad de garantizarse el control de la Asamblea Nacional
Constituyente ha llevado al MVR a hacer todo tipo de movimientos tácticos que le permitan
hacerse dueños del escenario constituyente. Hacia allá dirige Luis Miquilena su
estrategia. Pensar a futuro, pues. En ese entendido, es que debe analizarse el actual
coqueteo de la organización emeverrista con la dirigencia de la Causa R, un partido
coherente y con fuerza electoral en Guayana con el cual es posible negociar, por lo menos,
mucho más abierto al diálogo que PPT, un partido que va de mal en peor.
Aun cuando puede verse disminuido todavía por la salida de sus filas de un grupo ahora
convertido en PPT, la Causa R mantiene una línea de exposición política sobria y
eficiente en todo el país, principalmente en Guayana, donde PPT se ha concretado a la
Corporación Venezolana de Guayana, a través de Clemente Scotto, quien terminó enredado
en las cuestiones burocráticas. Pablo Medina, por su parte, parece diluido en otros
asuntos, como su interés en la guerrilla colombiana (esto, por cierto, permanece algo
oscuro).
Todo este panorama "pepetiano" hizo que Miquilena, bien curtido en las lides
políticas, iniciara conversaciones con Andrés Velásquez, quien por otra parte, es un
dirigente conocido nacionalmente, dos veces candidato presidencial, dirigente sindical
formado en la lucha, preparado, moderno y ponderado. Velásquez es una garantía de
triunfo en Guayana, y un dirigente confiable para encargarse de la reconfección de la
CTV.
A su vez, una alinza de esta naturaleza significaría una buena oportunidad para el
partido de la "R" y principales dirigentes: Andrés Velásquez, Lucas Matheus,
Alfredo Ramos y Jorge Roig.
- Fraccionamiento naranja
La elección Rafael Pérez Perdomo como Fiscal General,
puso de manifiesto la división del Movimiento al Socialismo, organización que
tradicionalmente se ha caracterizado por la presencia de facciones en su seno. En esta
ocasión con consecuencias que se traducen en reprimendas desde el gobierno y el MVR.
Resulta imperdonable para estos últimos, que los parlamentarios masistas se hayan unido a
los "odiados" AD, Copei y Proyecto Venezuela, para llevar al Ministerio Público
al ex defensor de Carlos Andrés Pérez.
El ex secretario general de la tolda naranja, Leopoldo Puchi, entró en cólera y
pidió la execración del jefe de la fracción parlamentaria, Nelson Rampersat, de José
Gómez Febres, Luis Manuel Esculpi, Victor Hugo DPaola y Felipe Mujica (quien
además perdió al poyo de Chávez como candidato a la ANC). Para colmo, Pérez Perdomo
aumentó la irritación de Chávez, con sus declaraciones acerca del carácter no
originario que deberá tener la constituyente. De nada han valido las reiteradas
aclaratorias de Mujica y sus seguidores, quienes han señalado que la idea del apoyo a
Pérez Perdomo fue de Miquilena. Éste ni admite, ni niega.
Lo cierto, es que el MAS y sus facciones difícilmente han estado controladas por su
dirigencia, lo que servido para su debilitamiento y la pérdida de atractivo ante el
electorado. Sólo en Aragua, mantiene su fuerza a través del gobernador Didalco Bolívar,
quien ha colocado su liderazgo por encima, incluso, de Carlos Tablante.
Lo importante de todo esto, es que el Polo Patriótico empieza a desmembrarse, yendo
rumbo a quedar conformado por el MVR, su núcleo.
- Cruditos
En todo esto el MVR no se queda atrás. De allí la estrategia de
nombrar a Luis Miquilena como director general, y de Hugo Chávez como su presidente. El
primero, un político con experiencia. El segundo, la cabeza y el porqué del movimiento,
su líder, el Betancourt de la AD de los años 50 y 60, sólo que sin la
capacidad política del fundador del partido blanco.
A los emeverristas aun les falta organización funcional que solamente se logra con el
tiempo y la experiencia. Todavía están crudos. No basta la experiencia militar. Por eso
Joel Acosta Chirinos ha sido relegado a la coordinación nacional. Le falta cancha
política. Los militares mandan, los políticos gobiernan.
Todo esto es del conocimiento de Chávez y Miquilena, quienes están conscientes de que
sus propósitos constituyentes se diluirán si no cuentan con una mayoría sólida y bien
coherente. No pueden dejar en manos de unos novatos la tarea de sacar adelante su
principal oferta política.
Ni con el "partido militar" precononizado por Ceresole, ni con más gorras en
el gobierno, es sufiiciente. Chávez sabe que necesita un partido fuerte, disciplinado y
eficiente en las operaciones políticas. El gobierno es de políticos, economistas y
gerentes.
- El que sabe, sabe
"Más sabe el diablo por viejo que por diablo",
dice el refrán. Y Luis Miquilena lleva mucho tiempo andando y desandando el mundo
político. Por eso, sabía muy bien lo que hacía cuando recomendó al presidente Hugo
Chávez la designación de Ignacio Arcaya en los ministerios de Relaciones Interiores y
Justicia.
El ex titular de Carmelitas sabía muy bien que su sucesor debía ser alguien bien
ducho en la materia política.
Arcaya ha sido un hombre eficaz y bien preparado, que destaca entre sus colegas
criollos, con una inteligente y experimentada mano izquierda que ha sabido cultivar
excelentes relaciones en los diferentes países en los culaes ha desarrollado su carrera
diplomática. Tampoco es cierto que se encuentre desvinculado del acontecer político
nacional.
Arcaya desempeñará un buen papel desde el MRI y Justicia, eso lo sabe bien Miquilena,
quien de estúpido no tiene un pelo.
- Cuidado con el infierno
Y por si fuera poco, las relaciones del gobierno
tampoco están bien con la Iglesia Católica. Se habla de que entre los cambios que se
introducirán en la nueva Constitución está el de "igualdad de cultos" por
"libertad de cultos". Esto colocaría a todas las religiones en igual de
condiciones frente al Estado.
Ya se habla de permitir a los evangélicos impartir educación religiosa en las
escuelas y fuertes recortes en los aportes que se otorgan a la iglesia católica para
obras.
Esta no parece una buena estrategia gubernamental, sobre todo si se toma en cuenta el
grueso de persona, pertenecientes a las clases más desposeídas, que se benefician de la
caridad católica. Tampoco, si recordamos que la iglesia continúa siendo la institución
con más prestigio y credibilidad entre la población. Y menos aun, si recordamos la gran
cantidad de personas que profesan esta religión.
El ejercito católico no depende de otra cosa que de la Fe, que no necesita de sueldos,
ni recompensas. Él se mueve sólo a través de la Fe. Eso no debe olvidarse. Sería
preferible seguir contando con ellos.
- Fogade vs. Sudeban
El enfrentamiento entre la Superintendencia de
Bancos, Sudeban, y el Fondo de Garantía de Depósitos, Fogade, se mantiene, pese a que de
este tipo de peleas pueden surgir lodos peligrosos que no interesan a nadie.
Estas instituciones deberían ser más discretos y evitar el pugilato público, pues el
bancario es un sector muy sensible y sumamente atractivo para los políticos de oficio, a
quienes les encanta opinar sin conocimiento de causa.
De cualquier manera, rumores de pasillo ya aseguran que Esther de Margulis desistió ya
de sus aspiraciones de ir al Banco Central de Venezuela, mientras que Francisco Debera ya
alista sus maletas para irse a la actividad privada, donde su experiencia seguramente le
proporcionará buenas y jugosas ofertas.
- Segundo round
Y cuando ya todo parecía calmarse, entró Debera a un segundo
round de la pelea. Ante la Comisión de Finanzas del Senado, advirtió que ha habido
manera de auditar a Fogade. Aseguró que la deuda del fondo asciende a 800 mil millones de
bolívares. Como si fuera poco dijo que Fogade escasamente podría hacer frente a un 8 por
ciento de los depósitos que debe proteger.
A manera de aliento, Debera aseveró que no existen bancos con problemas como algunos
insisten en asegurar. Sin embargo, insistió en su tesis de que el mercado bancario no da
para instituciones pequeñas, por lo que deberían fusionarse. Es decir, menos bancos,
más sólidos, más poderosos, más rentables.
Debera tiene sin duda alguna, un punto, aunque por las mismas condiciones del mercado
quizás no sea tan fácil de resolver a muy corto plazo. Hay que tener presente que el 50
por ciento de la banca del país es extranjera o con una fuerte presencia extranjera. El
único de los bancos que sigue siendo totalmente venezolano, el Unión, va camino de una
asociación internacional. Existen dos candidatos de enorme peso interesados. Sólo hay
que esperar.