La Banca y su Función Social

Nuestro país requiere un sistema financiero promotor del desarrollo y de la generación de empleos. Con ese fin, el Ejecutivo ha enviado al Congreso Federal una serie de iniciativas que ojalá permitan a la banca recuperar su función primordial: encauzar el ahorro de la población hacia las actividades productivas, lo cual no está ocurriendo en el volumen necesario. Urge capitalizar a la banca con miras a un incremento del crédito destinable por ella a las inversiones en la economía real, contrapuesta a la actividad especulativa dominante en nuestra economía por lo menos durante el presente decenio.

Se trata de tres iniciativas claves: la reforma a la ley del Banco de México, al conferirle el control total de la política cambiaria, con lograr que esa institución contribuya al abatimiento de la inflación y a proteger así el poder adquisitivo de la moneda. La segunda pretende reformar la Ley de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, al otorgarle mayor autonomía técnica, en especial en su supervisión de las instituciones bancarias. Finalmente, el proyecto de Ley Federal de Garantías, cuyo objetivo consiste en incrementar la oferta de crédito para esas actividades productivas, las cuales hasta hoy han necesitado acudir al crédito extranjero, ante la cerrazón de esa fuente de financiamiento nacional.

Sin duda, eran urgentes medidas como las anteriores, para que la banca recuperase la función social realizada antes del proceso de privatización habido en 1992. Ahora bien, queda algo muy importante: que las iniciativas para transferir facultades del Ejecutivo Federal a una institución autónoma, mantengan a ésta bajo el control del Poder Legislativo.

Excelsior (México), 7 de junio de 1999