El libro instantáneo, que se imprimirá en librerías, anuncia una nueva revolución editorial
Xavier Mas de Xaxas
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WASHINGTON. - La mayor noticia de los últimos años en el mercado editorial estadounidense no es que Bertelsmann haya comprado Random House o que Amazon.om se haya convertido en uno de los valores más cotizados de Wall Street. Si primero nació el correo electrónico y luego llegó el libro electrónico, un producto que puede llegar a transformar los hábitos de lectura, la tecnología digital permitirá, a partir del año proximo, que cualquier librero imprima en su propio establecimiento el libro que quiera el cliente. Bastará que el editor le haya concedido previamente licencias de ediciones digitales, para convertir éstas en volúmenes de papel. La impresión tardará sólo 15 minutos.
Ya no será necesario que las editoriales programen grandes ediciones para rentabilizar costes. La tecnología digital abarata tanto la producción de un libro que es rentable imprimir un solo ejemplar. Esta nueva práctica comercial, que ha sido bautizada en inglés como print on demand, y aquí empieza a conocerse como libros instantáneos, supondrá una seria competencia para las librerías de segunda mano. Las ediciones, a partir de ahora, serán inagotables.
La empresa On Demand Machine Corporation, de Saint Louis (Missouri), ha diseñado un sistema que cabe en cualquier librería. Imprimir el texto cuesta en torno a los cinco dólares (unas 800 ptas). Poner tapas duras, otros cinco. Si el precio medio de un ejemplar convencional de primera edición ronda los 25 dólares, el beneficio que permite el nuevo sistema está claro.
Debido a que cada día se venden más libros a través de Internet, este tipo de imprentas digitales van a ser muy útiles también para las casas editoriales. Como para tener éxito en el comercio electrónico hay que servir muy rápido y a bajo precio, las editoriales podrán colocar las nuevas imprentas en las naves de cualquier compañía de correo urgente. UPS, una de las más importantes de Estados Unidos, está interesada en probar.
Además de ampliar mercados, la tecnología digital está transformando los hábitos de lectura establecidos cuando Gutemberg inventó la imprenta. Los libros electrónicos (e-libros) -pequeños ordenadores con formato similar al libro, que pueden cargarse y descargarse con sucesivos textos-, cuestan entre 200 y 1.500 dólares, no hacen ruido cuando se pasa página y pueden leerse a oscuras. Sin embargo, sus limitaciones tecnológicas son todavía demasiado graves.
El Rocket eBook es el más popular. Cuesta unos 500 dólares y tiene una librería de 486 títulos, que el usuario puede bajar de la web de Barnes and Noble, la principal cadena de librerías de EE.UU. Cuesta lo mismo que un libro convencional y un PC normal (32 Ks y moden de 33.600) tarda horas en grabarlo.
Un vez digitalizado el texto sólo puede leerlo la persona que lo ha comprado. De esta manera, los editores protegen el copyright. Sólo el e-libro Glassbook, que todavía no ha salido a la venta, ofrecerá la opción de préstamo por una, dos, tres o cuatro semanas. Durante el periodo de préstamo, el usuario original no podrá leerlo. El Softbook, es el segundo e-libro más popular. Cuesta 300 dólares, pero en su librería sólo hay 139 títulos disponibles. Además, el precio del libro es con la condición de que el cliente se gaste 20 dólares mensuales en textos digitalizados.
Los fabricantes creen que médicos y abogados son los más interesados en libros electrónicos porque son los profesionales que más obligados están a no perderse ninguna novedad que haya en su campo. Con bases de datos tan sofisticadas como POW!, que se actualiza a diario, es posible tener cualquier novedad en cuestión de horas.
Entre los e-libros que próximamente van a ponerse a la venta, el más caro (entre 1.200 y 1.500 dólares) es el Everybook, que está provisto de dos pantallas que se abren como un libro convencional
La Vanguardia Digital, 8 de junio, 1.999