Debate en tiempo igual: Medidas comerciales unilaterales

Competencia desleal o proteccionismo?

Luis Soto

El problema de los transportistas venezolanos y colombianos en la frontera de ambos países ha colocado nuevamente en el debate público el espinoso tema del proteccionismo, al utilizarse como respuesta una solución que ha generado críticas que señalan desacertados diagnósticos de supuestas situaciones de competencia desleal. Las relaciones comerciales entre Venezuela y Colombia representan, nada más y nada menos, que la cifra sin precedentes de US$ 3.000 millones. Sólo estas cifras dan cuenta de la relevancia del tema y de la seriedad con que debe ser afrontado.

Cómo es posible que alegando competencia desleal sobre un problema de seguridad, permisería o dumping comercial se esté paralizando la generación de riquezas de más de mil empresas venezolanas que obtienen relevantes porciones de sus ingresos producto de actividades relacionadas con exportaciones al vecino país? Sería interesante estimar cuántos puestos de trabajo se están sacrificando al provocar una súbita caída de los ingresos de las empresas importadoras y exportadoras? o por ejemplo, cómo se afectará la solución del problema del déficit fiscal al provocar, una caída de ingresos al Fisco por concepto de los impuestos por operaciones de importación y exportación a través de la Aduana de San Antonio del Táchira? La respuesta a éstas y muchas otras preguntas pudiera dar más luces que ayuden a una mejor solución del problema.

Ha sido criterio de la Superintendencia de Protección y Promoción de la Libre Competencia que las prácticas dirigidas a consolidar una exclusividad territorial son indeseables desde el punto de vista de la competencia. Esto, una situación de exclusividad territorial en el transporte de bienes y mercancías, es lo que pretenden quienes escondidos bajo denuncias de supuesta "competencia desleal" buscan obtener para sí beneficios que en nada ayudan a la colectividad. Ciertamente, es tentador asegurarse una condición de exclusividad, por no decir "monopolio", en el tránsito de mercancía, en una porción territorial del mercado ampliado andino. Tal circunstancia, contradice la política asumida por el Ejecutivo Nacional de reimpulsar y fortalecer a la Comunidad Andina de Naciones, sobre la base del logro del mercado común andino en el año 2005.

Para el tratamiento de problemas referidos a aspectos como la permisología, los controles efectivos aduaneros, el dumping comercial, o las políticas de apoyo al sector de carga internacional y el régimen tributario, que pudieran considerarse obstáculos a la sana competencia, y en algunas circunstancias factores de competencia desleal, existen instituciones que propenden a la debida protección de estos derechos; tales son los casos de las Superintendencias de Protección y Promoción de la Libre Competencia, así como la Comisión Antidumping y sobre Subsidios, organismos de carácter técnico que supervisan y velan por el cumplimiento de las condiciones que garanticen el libre funcionamiento del mercado y que, en casos de abusos por parte de las empresas, cuentan con el poder y la autoridad suficientes para aplicar sanciones disuasivas en beneficio del mercado y de los consumidores finales. Las soluciones, en caso de estar en presencia de factores distorsionantes como los planteados, deben ir dirigidas a aplicar sanciones disuasivas y ejemplarizantes a quienes pretendan incurrir en verdaderos supuestos de competencia desleal, con el objeto de aprovecharse de una determinada situación en perjuicio de otro, y no a castigar el ejercicio de la actividad comercial como un todo y el beneficio de la mayoría.

La garantía de la libre competencia por parte del Estado constituye un factor determinante para generar un clima propicio para la atracción de inversiones. Los problemas derivados de la competencia desleal suelen resolverse con normas que garanticen el mantenimiento de condiciones de libre mercado en las cuales el Estado sea un supervisor. Cuando existe competencia los esfuerzos suelen ser mayores y la rivalidad termina siendo uno de los principales motores de la mejora continua de procesos productivos. Al final, el consumidor resulta beneficiado, Sin embargo, existen situaciones en que ésta pudiera, por el contrario, volverse en contra del consumidor por abuso de posiciones de dominio.

En nombre de la eliminación de factores que no necesariamente constituyen actos de competencia desleal, muchas veces se adoptan medidas que suelen terminar beneficiando a pequeños grupos con gran capacidad de influencias a los hacedores de políticas, mientras que terminan perjudicando a una gran mayoría, formada por los consumidores, así como por el conjunto de trabajadores de pequeñas, medianas y grandes empresas que ven perjudicada su producción. Hagamos un esfuerzo por discriminar y aplicar correctivos que permitan a la mayoría disfrutar de los beneficios del mercado.

Luis Soto es director ejecutivo de Conapri

www.conapri.org.

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