Compre venezolano!!! pero on-line
Leopoldo Brandt Graterol *
¡Usar la tarjeta de crédito en Internet es más seguro que entregarla en un restaurante! Esta es la frase favorita usada por nosotros los comprometidos en impulsar el comercio electrónico, cuando tratamos de convencer al enorme número de personas que se resisten a aceptar las bondades de esta novísima forma de comprar y vender, y que piensan que la frase inicial es "falsa de toda falsedad". En fin, la afirmación podría quedar como algo similar a la conocida frase "ni lo uno ni lo otro sino todo lo contrario". Pero nada más alejado de la realidad. De mi reciente asistencia a un interesantísimo taller de comercio electrónico, pude darme cuenta y ratificar mi creencia de que no sólo es más seguro comprar con tarjeta de crédito en Internet (cuando el comercio ha adoptado las medidas adecuadas), sino que es el ambiente más seguro y práctico de todos los existentes para hacerlo. Cuando entregamos nuestro número de tarjeta de crédito a un sitio en Internet, esta información, no solo viaja "íntegramente" protegida por efectivos mecanismos de encripción, sino que los comercios en línea pueden incluso activar mecanismos "anti-fraude", que a través de índices o "notas" (por ejemplo del 1 al 100), le dan al comercio elementos de juicio lo suficientemente sólidos como para decidir si acepta o no alguna transacción. Lo anterior en realidad toma sólo segundos, pero su efectividad es incuestionable. Quizás es por esto que las cifras reales sobre fraude en Internet, manejadas por firmas especializadas, son ínfimas, contrario a lo que el público en general piensa. Por otra parte, el costo de implementar este sistema de pago por tarjeta de crédito en una página web es casi "increíble", pero por lo barato, si lo consideramos a la luz de las ventajas que brinda dicho mecanismo. Ya en la actualidad, firmas reconocidas y confiables en nuestra ciudad de Caracas ofrecen la posibilidad de instalar dicho sistema en cualquier página web. Además, el servicio es prestado por venezolanos, directamente involucrados en la actividad. En nuestro país ya existen pocas pero pujantes tiendas en línea y empresas que luchan, en medio de las limitaciones existentes y compitiendo con las grandes transnacionales, por el servicio de entrega puerta a puerta. No debemos esperar más. Hay que lograr que todos tomen conciencia, desde el niño hasta el abuelo, y hacer que pierdan el miedo a la red. Ya no basta sólo con navegar. Hay que comprar en línea. Es muy fácil y seguro, se los aseguro. Hay que perder el miedo y dejarse llevar por la ola del ciberespacio. Eso si, por favor, "compre venezolano".
Abogado
lbrandt@telcel.net.ve