Al límite
Un juego a cuchillo
Luis G. Mora
Es un juego duro, amigo lector.
Con su despiadada segadora, Chávez actúa sobre los partidos del Polo Patriótico como Milosevic sobre Kosovo, ejecutando a su modo una limpieza étnica. El tono afilado ya lo sufrió el MAS, que en una última reunión recibió la orden de decapitar a su propio presidente, Felipe Mujica, con algo así como: "O me lo botan o se me salen todos". Es un juego duro. A los líderes del PPT se les pide sin preámbulo que olviden su biografía y abran paso de manera inmediata, sin aparentemente importar si se salen o no del Polo Patriótico. Sólo Chávez importa y sus planes son de hierro: tiene que rehacer, luego de la Constituyente, entre otras cosas, a la CTV y para esto el único líder obrero venezolano con peso específico propio de izquierda es el odioso enemigo mellizal de Pablo Medina, Andrés Velázquez, quien, como dice alguien: "Indiscutiblemente sería un excelente presidente de la CTV". Y a Pablo, si no le gusta, que se asile.
"A Chávez, el MAS, el PPT y hasta el MVR, le importan un bledo", dice un experimentado dirigente del Polo. Es un juego duro. Chávez comprime, maltrata y tritura. Maltrata, aplasta al Polo como a un saco de gatos; tritura resistencias. De cara al 2000, conforma sobre el desastre un partido único, construye quizás el chavista puro, que será sin dudas el saquito de miedo que sobreviva a esta segadora eléctrica.
"Y para ello, dicen algunos, cuenta con lo que todo el mundo ya mira como una nueva versión de Luis Alfaro Ucero: Luis Miquilena". Miquilena, amigo lector, es para muchos más peligroso que un barbero con hipo. "Sólo basta examinar su desempeño en la reciente elección política del nuevo fiscal". Veamos.
El Gobierno (Chávez) abiertamente propuso (y por supuesto, de forma estalinista, puntofijista, o sea: sin importarle para nada el baremo) junto con el MAS, a Javier Elechiguerra. Y para ello se produjo una reunión con el candidato en casa de Germán Mundaraín, en Los Chorros. Acuden Puchi, Luis Salas, Rampersad y Segundo Meléndez. "Por cierto: fue la única reunión que en todo el periplo sostuvo, por así decirlo, el Polo Patriótico con el candidato de Hugo Chávez Frías", dice alguien.
Una semana después esa candidatura está muerta. ¿Por qué? Porque la Comisión Bicameral del Congreso seleccionó de 70 candidatos a 10, (y aunque le duela a Chávez) el único defensor de Elechiguerra es el tan denostado Luisito Salas y ello a pesar de que aún estando ahí Aristóbulo e Isaías Rodríguez, no hicieron nada. ¿Por qué? Ah, esto es lo bueno, amigo lector: "Porque en un sector del Polo Patriótico y del Gobierno, que se dice dirigen José Vicente y Luis Miquilena, existía el interés de que el fiscal no fuera una persona vinculada a Chávez. Javier Elechiguerra es liquidado por las presiones que provienen de allí para intentar colocar un fiscal que, siendo del Polo Patriótico, no respondiera a los intereses de Chávez, sino de ellos": Franklin Arriechi. Y todo esto dentro de un juego que, si es cierto, sería deliciosamente palaciego. Imagínense: "Luego de la salida de Alfredo Peña, José Vicente y Luis Miquilena están intentando copar posiciones en el seno del Gobierno", es el comentario. "No sólo para moderar a Chávez, sino pensando en los desarrollos futuros del proceso constituyente y de la relegitimación de las instituciones". Y lo que es más interesante: Comienza a decirse que José Vicente sería el candidato presidencial que el año que viene, después de la Constituyente y dentro de la perspectiva de una candidatura que estando dentro del espacio del cambio tuviese una visión más democrática del proceso, competiría con Chávez.
Esto podría explicar, para algunos, el acercamiento que se ha comenzado a dar entre nuestro canciller y Luis Miquilena con los sectores del "masismo calderismo", quienes le estarían pidiendo que lidere una confrontación democrática con Chávez: "Por eso José Vicente no va a la Constituyente, se queda en el Gobierno, coloca en el Ministerio de Relaciones Interiores al hijo de Arcaya y pone junto con Miquilena tanta fuerza en la elección del fiscal", dice otro.
"Miquilena encabezó todas las reuniones que se realizaron con AD y Copei para lograr acuerdos en la designación del fiscal general. Y es un hecho que actuaba sin la autorización del MVR cuando en ellas pretendía colocar al consultor jurídico de Tobías Carrero (Arriechi), quien también participó en estas reuniones".
Chávez quizás, amigo lector, no estaba al tanto porque una vez eliminado Elechiguerra siempre pensaría que la elección del fiscal era una operación del viejo sistema político. O como dice otro: "Y dentro del esquema de seguir ocupando espacios de poder tanto Miquilena como José Vicente hicieron todos los esfuerzos, implicándose incluso José Vicente de manera directa: Cuando el día miércoles (de la semana pasada) en la mañana, Miquilena convocó a una reunión a Donald Ramírez, Lewis Pérez, Leopoldo Puchi y Albornoz, sorpresivamente se incorporó José Vicente". Allí, dicen, Miquilena planteó abiertamente el respaldo a Arriechi, quien fue inmediatamente rechazado por AD y Copei, que ripostaron proponiendo a Arteaga. Fue entonces cuando Puchi señaló que el MAS no tenía candidato porque el candidato era Elechiguerra (que en ese momento estaba eliminado). También se descalificó a Rafael Pérez Perdomo, de quien Miquilena dijo que estaba viejo y enfermo.
Y como conclusión de esta reunión, el MVR, Copei y AD (porque el MAS no tenía candidato), acordaron que en torno a Arriechi, Arteaga y Arzola Isacc estaba el nuevo fiscal. Para entonces, como se sabe, Pérez Perdomo estaba muerto y ya Carlos Delgado Chapellín había renunciado. Pero el acuerdo se cae al mediodía, cuando Donald Ramírez convoca a Carlos Canache Mata, Lewis Pérez, Pérez Vivas y Vinicio De Sola a un almuerzo en Tarzilandia, previo a una reunión con Henrique Salas Romer, y se vuelve a plantear lo de Pérez Perdomo, quien es aprobado el jueves por la mañana cuando Proyecto Venezuela, horas antes de la elección, plantea su respaldo.
Y lo demás, como diría alguien, es conocido: "Que Pérez Perdomo fue propuesto inicialmente por Luis Miquilena para enfrentárselo a Elechiguerra y después, cuando ya no le servía, lo desestimó para jugar su carta verdadera: Arriechi. Finalmente, cuando se ve derrotado por Pérez Perdomo, propone a Gómez Grillo para lavarse la cara".
¿Qué queda claro de todo este proceso?: 1) Que Elechiguerra sólo fue candidato de Chávez y del MAS, 2) Que sectores del MVR encabezados por Miquilena no respaldaron nunca a Elechiguerra, 3) Que "Miquilena estaba dispuesto a entregarle la Contraloría General de la República a AD (según Cheíto Herrera) a cambio de su candidato a fiscal, 4) Que hubo participación directa de José Vicente para impulsar eso, 5) Que las reuniones se realizaron en la sede del MRI y de Multinacional de Seguros, 6) Que el Polo Patriótico estuvo de acuerdo con Pérez Perdomo y asistió a reuniones con él en las que se comprometía a respaldarlo y 7) Que la elección del fiscal habría significado no sólo una medición de fuerzas entre el Polo Patriótico y AD, Copei y Proyecto Venezuela, sino también una jugada de palacio para quitarle fuerza a Chávez y una derrota para quienes comienzan a esbozar una proposición política alternativa a aquél dentro del espacio del cambio y que contemplaría a José Vicente como su candidato presidencial.
Y, por último, que al parecer Miquilena a veces juega solo, que "es enemigo de quien no le diga sí a todo", que "es el Luis Alfaro del otro lado", el Luis Alfaro del chavismo, y que a Chávez le importa un bledo Miquiliena y el resto: el MVR, el MAS, el PPT, que sólo son a estas horas instrumentos útiles, tácticos, de un juego fuerte, tenaz, recio.
Un juego inclemente, a cuchillo, duro, despiadado y terco, amigo lector.
El Nacional On-Line, 13 de junio de 1999