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Cambalache
Marta Colomina
El Diccionario de la Real Academia define 'cambalache' como un 'trueque, con frecuencia malicioso, de objetos de poco valor' y también como 'trueque, considerado con desprecio, jactancia, satisfacción, pesar u otro movimiento del ánimo que se expresa por el tono y el contexto' y, por si no hubiera quedado claro que quien practica el 'cambalache' se beneficia en perjuicio de la contraparte, la misma fuente informativa nos dice que, por extensión, se aplica a 'cualquier trueque hecho con afán de ganancia'.
Así las cosas, digamos entonces que Hugo Chávez hizo un cambalache con aquellos venezolanos que votaron por él, convencidos de que representaba lo contrario de la falsa moneda en que se convirtieron los partidos tradicionales. Por ejemplo, a partir del verbo encendido del comandante durante su campaña electoral prometiendo acabar con el estalinismo de los cogollos adecos y copeyanos, todos creíamos que Chávez iba a ser el promotor de una democracia participativa de la que sería paradigma su propio partido, el MVR. Pero como 'prometer y no dar, no descompone casa' tal como decía la sabia abuela de la cronista tan pronto como el comandante se sentó en la silla presidencial comenzaron a observarse los signos del cambalache político que no del cambio del que serían víctimas sus socios políticos. Así, el mecanismo de selección de los candidatos del 'Polo' a la Asamblea Constituyente constiruiría la envidia del camarada José Visarionovich Stalin, por su rapidez, economía y eficacia: con un solo dedo del presidente Chávez, provisto, eso sí, de toda la esencia de la democracia participativa, bastó para elegir a los soldados que van a la batalla constituyente mediante la cual se producirán los cambios gloriosos que el comandante avizora. Verbigracia: la reelección presidencial con la que espera estar catorce años en el poder, la eliminación de la CSJ y del Congreso y, last but not least, dejar mudo al 'ventrílocuo' del fiscal, que es una espinita que Chávez tiene clavada en el corazón. (Por cierto ¿no fue el senador Dávila, del MVR, elegido presidente del Congreso a través del ominoso pacto del Polo con Copei y Proyecto Venezuela? ¿No se alió el MVR con AD en la Asamblea Legislativa de Carabobo para impedir la investigación que solicita el gobernador sobre la corrupción del Poder Judicial?).
La purga del comandante es implacable: Felipe Mujica, como Olavarría, está pagando el haber disentido de Chávez, al quedar descabezado como candidato del Polo a la Asamblea. Mujica estaba en la mira presidencial desde que se pronunció a favor del proceso de descentralización y le dijo públicamente a Chávez que debía decidir si su inclinación era zamorista o ceresoliana. La segunda gota que rebasó el corto vaso de la paciencia presidencial, fue el pronunciamiento de Mujica en contra de la colocación de los símbolos partidistas en el tarjetón electoral y, por último, el atribuirle la desviación de algunos votos del MAS a favor del fiscal Pérez Perdomo.
Estamos, pues, frente a un cambalache que no el cambio prometido en el que perdimos los venezolanos: ¡Y pensar que con semejantes prácticas se nos dice que van a 'refundar' la República..! ¿Cuáles serían los indicadores que estos nuevos 'gerentes' de la democracia participativa presentan ante nuestros ojos como adelanto de la 'refundación' que nos espera? Veamos: 'todos los días se reciben en Pdvsa docenas de solicitudes de empleo provenientes del sector militar y chavista, a las cuales inmediatamente se les da curso', nos dice Juan Carlos Zapata en su Descifrado No 28, donde relata que mientras profesionales con PHD y maestrías están ganando sueldos inferiores al millón de bolívares, Héctor Ciavaldini nombró como asesor a un profesional de escasas credenciales con salario de 54 millones anuales.
¿Qué dirá Peñita ante tan revolucionarios signos de cambio?
¿Y qué decir de la (risible, sino fuera tan dramática) situación presupuestaria del CNE para la realización de la elección constituyente? La Ocepre dice que sólo entregará 10 de los 35 millardos solicitados. Los 25 restantes se obtendrán con la venta de bonos de la deuda pública interna (que aún no han sido emitidos, ni enviados al Banco Central, ni colocados). ¿Y qué podemos pensar de la eficacia de un gobierno que toma la decisión unilateral de transbordar la mercancía que nos llegue de Colombia a través de los 'puertos secos' de San Antonio y Paraguachón, y el día en que debía iniciarse el transbordo tienen que posponerlo por un mes porque ni las vías en pésimo estado ni las aduanas en la misma situación estaban en capacidad de enfrentar tal responsabilidad?
Sin democracia interna, con un equipo de gobierno ineficaz y contradictorio y la recesión económica pisando los talones del Presidente, hasta la encuestadora AGB, que informa la audiencia televisiva mucho más eficazmente que los sondeos por encargo que miden la popularidad de Chávez comienza a registrar la caída del rating presidencial: las últimas alocuciones de Chávez obtuvieron 10 puntos menos que la programación regular de los canales, según revela la revista Primicia. No hay duda, ya muchos venezolanos comienzan a darse cuenta de que nos dieron 'gato por liebre' y que el cambio prometido se convirtió en cambalache.
El Universal Digital, 13 de junio de 1999