De viernes a viernes
Oscar García Mendoza
Viernes 11 de Junio de 1.999. - Visité la escuelita Genaro Aguirre, ubicada en el barrio 24 de Marzo en Petare. Construida por la hermana María Luisa de las Esclavas de Cristo Rey. Es un modelo de pulcritud, orden y dinamismo. La Madre colaboraba con una escuela de Fe y Alegría en el mismo barrio y se dió cuenta que habían muchos niños que quedaban fuera. Supo que éstos no llenaban los requisitos mínimos para entrar a Fe y Alegría (que son bien mínimos) y decidió hacer algo por ellos. Comenzó una pequeña edificación, con la ayuda de algunas personas y la idea de por lo menos darles de comer, que bastante falta les hacía. Hoy alimenta y educa a 153, tiene un dispensario con 3 consultorios, una capillita, aulas hasta sexto grado, una biblioteca, un patio para los recreos, una sala de computación con 14 PC que le han sido donados y lo más importante una buena cocina y un comedor donde almuerzan sus alumnos.
Su nuevo plan: un horno para enseñar a los niños a hacer pan y para venderlo. La escuela es gratuita, pero pide una colaboración de Bs.500 mensuales a quienes puedan hacerlo, creándoles así una disciplina tanto a los alumnos como a sus representantes.
Llena de esperanza ver como con recursos muy limitados, sin la ayuda del gobierno, se está haciendo una obra buena y útil para la comunidad. ¡Ojalá hubiese muchas Madres María Luisa!.
Viernes 4 de junio de 1999. Visité la Casa de la Moneda del Banco Central de Venezuela en Maracay. Primera impresión: Boato. Se han invertido $ 200.000.000, probablemente más. Las lujosas edificaciones están ubicadas a la entrada de Maracay. Seguridad impresionante. Naves con techos de doce metros de altura forrados en buena parte de "alucobón", material importado de laminas de aluminio y baquelita. Hermosos y trabajados jardines, cuidadosamente mantenidos. Todas las construcciones, con aire acondicionado (Maracay, todos lo sabemos, es muy caliente) lucen vacías a pesar de estar los equipos instalados que parecen minúsculos. Ocupan solo un pequeño porcentaje de las naves diseñadas en anticipación al momento, cuando les "imprimamos billetes y acuñemos monedas" a los países centroamericanos.
¿Y todo para que?. Probablemente para satisfacer algún ego u otra cosa similar o peor, pues de lo que puede haber la más absoluta certeza es que esa fastuosa y faraónica "Casa de la Moneda" no producirá jamás ningún beneficio para los venezolanos, al contrario generará pérdidas sustanciales.
¿Porque la hicieron? ¿Cuánto costó? ¿Cuáles serán sus costos futuros? ¿Cómo comparan los costos de imprimir billetes en ese sitio o en establecimientos comerciales?. ¿En que se beneficia el consumidor?. Preguntas sin respuestas, pues así actúan los organismos del Estado venezolano: ni rinden cuentas, ni nadie se las exige.
El mundo entero comprendió hace muchos años que las industrias en manos del Estado fracasan y por ello es que han tenido que privatizar. La única función del Banco Central debe ser eliminar la inflación y como hemos visto, han fracasado estruendosamente. Pero quien puede imprimir billetes y no tiene supervisión puede, aparentemente, hacer lo que le parezca.
Este contraste explica muy bien esta trágica situación. Por un lado un Estado omnipotente, corrupto, dispendioso que recibe recursos inmensos y los maladministra y por otro lado una población necesitadísima de educación y alimentación que con un poco de buena gerencia puede resolver parte de sus problemas.
$ 200.000.000, al cambio de Bs. 603 son Bs. 120.600.000.000. ¿Cuántos colegios, o estadios o cárceles o comedores no han podido hacerse con ese monto?. La Madre María Luisa con una mínima fracción alimenta y educa, mientras el BCV sin límites gasta y despilfarra. Deberíamos tener muchas más Madres María Luisa y poco o nada de BCV.
Si alguien quiere ayudar a la Madre su tele-fax es 267.74.83.
e-mail: ogarciam@venezolano.com