Roma redescubre la Domus Aurea, el espectacular palacio de Nerón

Enric Juliana


            El emperador Nerón

ROMA. - Sepultada durante siglos bajo los jardines del Colle Oppio y el peso de la leyenda negra de Nerón, la Domus Aurea, la Casa de Oro, el extraordinario palacio que el emperador mandó construir después del incendio de Roma, vuelve a la vida. Después de veinte años de investigación arqueológica, 32 de las 150 habitaciones hasta ahora descubiertas de lo que fue la gran residencia de Nerón podrán ser visitadas por el público en el subsuelo del Colle Oppio, siempre en grupos de 25 personas y previa reserva de entrada. Se trata de un recorrido de apenas 220 metros, dotado de un sofisticado sistema de iluminación que permitirá contemplar pinturas murales de casi 2.000 años de antigüedad, mantenidas a una temperatura constante de doce grados centígrados.

Todo comenzó el 19 de julio del año 64 después de Cristo, cuando las llamas de un incendio iniciado en los almacenes del Circo Máximo -acaso fortuito, según sostienen los últimos historiadores de la época neroniana- comenzaron a devorar rápidamente la casas de madera de la plebe romana. La ciudad ardió durante nueve días y el emperador, que estaba en Anzio y no en su palacio tocando la lira, fue muy generoso con los damnificados. Los acogió en los jardines imperiales, rebajó el precio del trigo y les ofreció un chivo expiatorio: un buen número de cristianos fueron crucificados y quemados vivos bajo la terrible acusación de haber pegado fuego a la ciudad.

Nerón tenía entonces 27 años y sentía una gran atracción por el mundo oriental. Aprovechó el incendio para hacerse construir un palacio sin precedentes: una espectacular residencia de más de diez mil metros cuadrados, ricamente adornada de mármoles y pinturas murales, cuya sala de banquetes, dice la leyenda, giraba lentamente bajo una lluvia de pétalos de rosa. Una ciudad dentro de la ciudad, rematada por un lago artificial en el lugar donde sus sucesores construirían el Coliseo.

El emperador se suicidó cinco años después, mientras las legiones del general Galba avanzaban sobre Roma. La Domus Aurea fue saqueada, despojada de todos sus ornamentos y convertida definitivamente en ruinas con la posterior construcción de las termas de Trajano. Olvidada durante siglos, las ruinas de la Casa de Oro fueron redescubiertas por Rafael, “Il Perugino”, “Il Pinturicchio”, Filippino Lippi y otros artistas del renacimiento, maravillados por las pinturas murales -flores, capiteles, figuras mitoló-gicas- que descubrieron en las grutas del Colle Oppio bajo la luz de una antorcha.

De aquellas “grotte” nació un estilo decorativo: las “grottesche”, y un adjetivo calificativo que nunca pasará de moda: grotesco.

DOMUS AUREA

Roma. Colle Oppio. Teléfono de reserva de entradas: 00-3906-397 49907. Horario: de 9 a 20 h

A partir del 25 de junio

 

La Vanguardia Digital (España), 19 de junio de 1999