Una epidemia mundial que se debe controlar
La educación, clave en el manejo de la obesidad
Una buena dieta y el ejercicio son importantes en la solución de este problema. Póngase metas realistas y no dude en consultar a su médico.
Marisol Ortega Guerrero
Si usted es obeso, está preocupado por los problemas de salud que se pueden presentar y no halla qué hacer para bajar decenas de kilos de una sola vez, es hora de que cambie sus metas por unas más realistas.
La ansiedad solo le lleva a cometer errores y le dificulta bajar los 30 o más kilos que le sobran. Según recientes estudios científicos y médicos, perder apenas 10 kilos representa una gran ventaja en la protección de la salud de quienes tienen sobrepeso y obesidad. Así, vaya poco a poco.
Los especialistas acaban de plantear esta nueva posición: "después de décadas de usar el peso ideal para inspirar los programas de pérdida de éste, ahora nos dicen que salgamos de metas fantásticas y nos pongamos objetivos más pequeños, alcanzables", dice un informe de Los Ángeles Times Syndicate.
Diferentes estudios han encontrado que aún con la pérdida de pocos kilos hay beneficios para la salud. "Vemos mejoría dramática en diabetes, triglicéridos, colesterol y más. Esas mejoras para la salud, sin mencionar otros logros, aumentan la autoestima y mejoran el humor, lo que provoca una persona más vibrante, positiva y atractiva, motivada por la realidad común, no por metas demasiado lejanas", dice Richard Atkinson, presidente de la Asociación Americana de la Obesidad.
En lo que si no han cambiado los conceptos es el hecho de que si usted sufre de obesidad o de sobrepeso, su problema no se soluciona solo con tomar un medicamento, menos aún si se autoformula. "La obesidad requiere de un diagnóstico médico preciso, manejo integral que incluye una alimentación adecuada y el ejercicio diario, entre otros aspectos. Todavía no tenemos la píldora mágica pero sí algunas alternativas que deben ser evaluadas para cada caso particular", dice Jorge Braguinsky, especialista e investigador argentino.
Epidemia mundial
Según Rafael Gómez Cuevas, endocrinólogo colombiano, presidente de la Federación Latinoamericana de Sociedades de Obesidad, "en Colombia podríamos hablar, según diferentes estudios, de un 16-18 por ciento de personas obesas en el país y de un 21-22 por ciento con sobrepeso. Personalmente creo que las cifras son mayores y estamos frente a un panorama que nos indica, a todas luces, que la obesidad tiende a aumentar", agrega.
Las causas de la obesidad son diversas. Se sabe, dice Ángel Salazar, jefe del servicio de endocrinología del Hospital del Seguro Social en Ecuador, que existe un factor genético que predispone a sufrir de obesidad. La mala alimentación y una vida sedentaria serían factores que dispararían la obesidad, más aún en quienes tienen antecedentes familiares de este problema. Ser obeso o gordo no tenía problema si no fuera por las complicaciones que, explica Miguel Paskel, médico e investigador en temas de sobrepeso y obesidad en el Ecuador, tienen que ver con problemas de hipertensión, enfermedad cerebro vascular, infartos, diabetes, entre otras.
Para los expertos, el desequilibrio alimentario y el sedentarismo son los principales factores que motivan el problema y sobre ellos se puede actuar.
"En alimentación, el desequilibrio se explica como la ingesta desproporcionada de calorías, las que provienen más fácilmente de las grasas, con detrimento del consumo de fibras vegetales", dice Gómez Cuevas.
"Se necesita una nueva cultura alimentaria. Organizar, planear y comprar. Ya pasamos de las etapas de dietas restrictivas y ahora hablamos de la moderación en la cantidad de alimentos", dice Stella Moreno Vélez, nutricionista dietista, directora del Centro de Atención Nutricional, en Medellín. Y no olvide el ejercicio.
Entonces, como primera medida, aprenda a comer. Esto no es caro ni malo. "Necesitamos vitaminas y minerales, presentes en las frutas y verduras. Requerimos de los lácteos, de las proteínas, pero no debemos abusar de las grasas ni de las harinas y los azúcares refinados, como tampoco de los aceites o grasas saturados", dice Patricia Restrepo, nutrióloga de la Clínica Soma, en Medellín.
"Tampoco debemos olvidar los granos, especialmente enteros, como frijoles, lentejas, garbanzos, ricos en fibra y una buena fuente nutricional", agrega. Y haga ejercicio. "Todo nos conduce a ser sedentarios. Pero, es nuestra tarea cambiar de modo de vida, estar más activos, consumir menos calorías. Si uno tiene un modo de vida adecuado, si está activo, si come bien, quizás no tenga sobrepeso sino que sea su peso normal. Solo consultando con el profesional puede despejar sus dudas", dice Gómez Cuevas.
Papel, lápiz y haga cuentas...
Pregúntese como está y consulte. Para comenzar, esta fórmula puede ayudarle:
Índice de masa corporal es igual al peso en kilogramos dividido por la estatura al cuadrado. Si usted pesa 58 kilos divídale por su estatura (1.65, por ejemplo), elevada al cuadrado, es decir por 2,7. Este resultado le daría 21.
Según los expertos, si el resultado está entre 18 y 25 es normal, si está entre 25 y 30 hay sobre peso y si pasa de 30 hablaríamos de obesidad. Mayor de 40, de obesidad mórbida, la cual es más grave.
El Tiempo (Colombia), 27 de junio de 1999