Invitación a Luis Vallenilla
(Dedicado a Baldomero Vásquez)
Emeterio Gómez
Por estos días está de moda retar. Retar eleva la presión sanguínea y tonifica el espíritu. Además estimula el machismo. Que no es del todo malo, en estos tiempos que se empeñan en convencernos de que se puede ser hombre y al mismo tiempo dar rienda suelta a la fragilidad y a los sentimientos. ¡Las más radicales llegan hasta el extremo inadmisible de negar uno de los rasgos sagrados de nuestra cultura, que 'los hombres no lloran' !
Olavarría ha retado a Chávez a debatir e Ignacio Quintana con ideas inconsistentes, a pesar de su sólida formación filosófica ha retado a Olavarría. Yo aprovecho para invitar a Luis Vallenilla, adalid de los empresarios que apoyan a Chávez, a debatir públicamente sobre el modelo económico que más le conviene a Venezuela, sobre el inexistente proyecto político del comandante... o sobre lo que sea.
El doctor Vallenilla publicó en un diario de circulación nacional el viernes pasado, un artículo en el que expresa su desacuerdo con unas declaraciones de Michael Skol, ex embajador gringo, en las que éste recomienda a Chávez que tome el camino de Menem que implante en Venezuela la única revolución que hoy es posible, la que pone la inflación por debajo del 5%. Consecuentes con nuestro viejo empeño de dialogar con él hace un año le dedicamos un artículo, quisiéramos hacerle llegar a don Luis estas breves reflexiones.
1. El empleo improductivo. Dice usted señor, que, a diferencia de Menem, 'que destruyó millones de puestos de trabajo en Argentina'. Chávez Frías se propone impedir que esto ocurra en Venezuela 'mediante un plan de creación de empleo'. El grueso de los que acompañan al Presidente no ha oído nunca hablar de Keynes, ni del keynesianismo, doctor Vallenilla... pero usted sí. A esa gran masa de nobles gentes no se les puede pedir que sepan lo que significa expandir artificialmente el empleo... pero a usted sí. Ellos no saben nada de la curva de Phillips, es decir, del trade off entre inflación y empleo; no saben, en consecuencia, que ese plan que les dará trabajo hará que la inflación los reviente... pero usted sí. A ellos no se les puede acusar de irresponsables, señor.
2. Las inversiones extranjeras. Luego dice usted que 'Menem ha tenido que abrir las puertas a cuantiosos capitales golondrinos que son altamente especulativos y volátiles'. El grueso de la gente que acompaña a Chávez no está al tanto de la globalización y de la imposibilidad de sobrevivir como país en los tiempos que corren, si no logramos insertarnos en dicho proceso, si no permitimos la entrada de capitales extranjeros... pero usted sí. Usted tiene una gran responsabilidad para con el chavismo, señor.
3. El proyecto político. Pero todo esto del empleo y la inversión, tal como usted bien sabe, son minucias, doctor. El verdadero problema reside en ese último párrafo suyo: En la Asamblea Constituyente 'residirá la soberanía popular y el poder originario'. Y una vez que los venezolanos la elijan, 'iniciaremos un nuevo proyecto político, acorde con las realidades y necesidades del país'.
¿Cuál proyecto político? ¿Tiene usted alguna idea clara acerca de ese proyecto? Perdone la confianza y el abuso, pero me temo que no. No por nada, sino simplemente ¡porque nadie, ni el propio Chávez, dispone de esa idea clara! Ni él ni la gente que lo rodea tiene una noción medianamente borrosa de dicho proceso... pero usted tampoco. Cuestión esta que no es del todo grave. En la vida no siempre sabemos hacia dónde vamos y hay que 'inventar'. El verdadero problema, mi doctor, es que la humanidad ha ensayado ya todas las variantes de este 'proyecto'... y todas han fracasado. Lo que el presidente Chávez está intentando señor, refundar la república, es lo mismo que intentó la izquierda de la Convención en la Revolución Francesa, lo mismo que el marxismo, el leninismo y el estalinismo postularon, lo mismo de Pol Pot, Fidel, Kadafi y pare de contar. ¡Ah!... y Mao. La gente que está alrededor de Chávez no sabe esto, doctor... pero usted sí.
EL UNIVERSAL. CARACAS, 30 DE JUNIO DE1.999