Hugo, living la vida loca
Jorge Luis Acosta
Durante el reciente viaje del Presidente Chávez a Nueva York, al ver los noticieros, reportajes y periódicos de esos días, me transporté a 1983 cuando trabajaba ilegalmente en los Estados Unidos tratando de obtener un título universitario, que mis padres no podían terminar de pagar por el bendito viernes negro.
Recordé como odiaba el olor a cebolla de mi uniforme de trabajo en una cadena de hamburguesas y como me indignaba que me trataran como un ciudadano de segunda. Me sonreí al recordar el apartamento donde viví con 2 colombianos, un cubano y mi hermano Julio.
Pero como todo estudiante de la época, con mucho esfuerzo trate de disfrutar mi estadía en ese país. Habiendo salido de Punto Fijo, Edo. Falcon, era muy poco lo que conocía del mundo, así que cuando terminaba los semestres agarraba mi Pontiac T-1000, parecido al Chevette que había aquí, sin aire acondicionado, y me dedicaba viajar cual Valentina Quintero.
Los productores de "Atrévete a Soñar", que creo le programaron el viaje, no escatimaron esfuerzo para que Hugo disfrutara al máximo e hiciera realidad todos sus sueños. Pero Sr. Presidente, no crea que lo que le mostraron es todo. Hay muchísimas cosas más que hacer por allá. Y hasta machetericas son.
Estas serían mis recomendaciones para un futuro viaje:
Ningún pichón de pelotero puede dejar de ir al Salón de la Fama en Cooperstown y sacarse una foto con los bates de Babe Ruth y McGuire.
Compre una barajita, si le sale la de Dave Parker consérvela. Es el sueño de todo magallanero.
Disney World en Orlando. No deje de montarse en Splash Mountain. Agárrese bien la gorra por que esta montaña rusa se mueve. Llévese otra franelita por que se va a mojar. Se hacen colas interminables para montarse pero coléese. Ellos no le paran. Ya saben como somos los venezolanos. Sino dígale a alguien que le cuide el puesto, que Ud. Ya viene.
No pele los sitios donde le sacan la foto a uno con el cuerpo de otro tipo revista. Como Ud. Ya es locutor, pelotero, periodista y animador de TV, busque otra portada. No se preocupe hay bastantes. Hasta de Presidente hay.
FAO Schwarz en Nueva York. La juguetería mas grande del mundo. Seguro consigue algún regalo para sus hijos. Allí esta el piano que toco Tom Hanks en "Quiero ser grande". Pídalo, a lo mejor se lo regalan.
No puede dejar de ir al "Mall of América" en Minneapolis. Es un centro comercial mas grande que el mismísimo Sambil. Si, créame. Hasta tiene una montaña rusa. Compre bastante. No hay nada mas sabroso que caminar por un "mall" comiendo helado y con un paquetero en las manos. Anuncie allí el regreso del "tabarato". Se ganara el voto de la clase media para la reelección.
En Dallas vaya a la esquina donde mataron a Kennedy. Todavía no saben quien lo mato. Estrénese como detective y resuelva el misterio. Pa mi fueron las cúpulas podridas. Las de allá.
El Astrodome en Houston. Si el SHEA Stadium le pareció grande, con este quedara con la boca abierta. Tiene grama artificial, es techado y desarmable. Creo que lo están vendiendo. Cómprelo. Lo montamos en Fuerte Tiuna y cobramos un fuerte por persona en los juegos de softball suyos. Las gradas se mueven y podemos montar boxeo, basket, torneos de perinola y trompo. Equitación no. Ya sabes Rojas Pérez. No insistas.
Se me olvidada Las Vegas. Claro, aquí hay que ir con real. Las maquinitas son lo mejor. Agarre una y no la suelte. Así es que se gana. Cuando a uno le da hambre hay buffet gratis. Coma lo que quiera y regrese a seguir jugando. Si lleva un morral puede meter algunos sanguches, frutas, pal camino, ojo pelao que no lo cachen.
Vaya a los Teatros Sony en Los Angeles. Tienen 54 salas de cine. Los asientos son tipo butacas y están diseñados para que el cabezón que se le siente adelante no lo tape. Tienen muchas cornetas, y el sonido es tan fino que pareciera que uno esta en la película echando tiros. El ruido del Mirage de su compadre Reyes Reyes el 27-N, le parecerá un aullido de gato.
Por ultimo no deje de ir a cualquier supermercado Kroger. Están siempre abarrotados de productos, limpiecitos, frutas frescas y precios solidarios. Venden de todo, hasta cauchos de carro. Están abiertos las 24 horas del día. Llévese a Mari Pili para que redacte la lista de precios y se de cuenta como lo roban a uno aquí en cualquier abasto.
Me gustaría recomendarle más cosas que hacer allá, pero es mejor que no. La gente habla mucho y podrían decir que Ud. Esta viajando a conocer y no a trabajar. No crea la gente es así de maluca.