Del 4F al 25J: Toma y retoma del poder (I)

Jesus Sanola Hernandez

A finales de 1991, pese a las crecientes críticas en torno a sus viajes excesivos al exterior para arreglar lo que no se podía arreglar en Venezuela; no obstante las contradicciones en que el presidente Carlos Andrés Pérez cayó con motivo de su discurso sobre el Puerto de Venezuela; y por encima de sus afirmaciones, compartidas por el ministro Ochoa Antich, de que no había malestar en las FAN, el golpe se produjo y resultó tan sorpresivo para él, que por un milagro no resultó apresado en Maiquetía.

LA MANCHA NEGRA DE 1991

No es mi intención, por ahora, enfocar la controversia alrededor del Golfo de Venezuela y su influencia en nuestras Fuerzas Armadas, ni tampoco examinar la tesis del "carrusel militar'', ni en el contexto latinoamericano de los años 90. En el recuento de esta "larga marcha hacia el golpe'' me ceñiré a recordar lo acaecido durante 1991 como consecuencia próxima del "incidente del caldas'' y el 27F. Aquel año, efectivamente, estuvo signado por tres características: las sistemáticas denuncias acerca de la corrupción militar ("perros de la guerra'', contratos irregulares); la polémica abierta entre la DIM y los "periodistas de denuncia'' (Rangel, Peña, Poleo) y la implicación del "entorno íntimo de Miraflores''; y finalmente, los insistentes rumores acerca de un golpe en marcha que, para los voceros oficiales, tenía conexión con la "ultra'' y los rezagos de los años 60.

DESPUES DEL INCIDENTE DEL CALDAS

Obviaré remontarme al surgimiento del Grupo Comacate, muy anterior a 1988, para más bien recordar cómo muchos de los problemas de las Fuerzas Armadas, cuyo estallido se extendió a lo largo de 1991 y primeras semanas de 1992, se generaron a raíz del incidente del Caldas, 1987, y tomaron fuerza con el Plan Global de Adquisiciones, iniciado bajo la presidencia de Lusinchi y el ministerio de Guerrero Gómez.

En octubre de 1988 se produjo, además, "la noche de las tanquetas'', extrañísimo movimiento militar cuya explicación aún permanece en la sombra, y por el cual fue enjuiciado el mayor Soler Zambrano. Se dijo que éste había recibido órdenes (falsas o verdaderas, tampoco se sabe) del general Bastardo Velázquez, entonces jefe del Estado Mayor del Ejército. En la investigación intervino el general Heinz Azpúrua, director más tarde, 1992, de la Disip, ese organismo tan mal visto por las FAN a raíz del 4F.

LAS FAN: ESTRUCTURALMENTE DEMOCRATICAS

Contra Guerrero Gómez formularon reiteradas denuncias José Vicente Rangel, Reporte Privado y El Nacional, principalmente en las "Conversaciones'' de Alfredo Peña. Al dejar el cargo, su reemplazante fue Italo del Valle Alliegro, quien, rebosante de simpatía, pasó por dos tragos amargos, el de "las noches de las tanquetas'' y el de los sucesos de El Amparo. El ministerio de Alliegro continuó con CAP y de ese modo Venezuela entera lo vio, en momentos de inesperada confusión, decir por TV que las FAN eran "estructuralmente democráticas''.

Creció la popularidad de Alliegro, pero a él le tenía reservado el destino firmar algunos contratos del Plan Global de Adquisiciones. Lo mismo sucedería con el ministerio de Filmo López Uzcátegui. Sin embargo, los cuestionamientos de los contratos de las FAN, el descubrimiento de "perros de la guerra'' como la sociedad Gardenia-García, la repotenciación de los AMX-30, el affaire de la DIM y el choque en la designación del nuevo ministro de Defensa fueron enojosos asuntos que reventaron a lo largo de 1991.

LOS AVANCES DEL MBR-200 Y OTROS ASUNTOS

Ya había avanzado la estructuración de lo que se conoció como Movimiento Bolivariano o MBR-200; y es indudable que aquellos sucesos pusieron en tela de juicio la honorabilidad de las FAN o de su cúpula y quebraron la autoridad de las jerarquías, influyendo profundamente en la creación del clima golpista y de la fuerte corriente militar en los niveles medios, situados entre tenientes y tenientes coroneles.

Un ministro como Jurado T. salió del cargo tras intensas polémicas y, antes de irse, leyó un documento al Congreso considerado como "deliberante, político y parcializado''. El comandante del Ejército abandonó su cargo enfrentado a Gardenia Martínez y a los grupos militares que estaban detrás de ella. Su discurso de despedida fue altamente aleccionador (la obediencia militar tiene un límite), y a la vez indicativo de que la controversia había llegado a los cuarteles. Y el mismo ministro Ochoa Antich fue nombrado el 26 de junio, cuando se decía que el escogido iba a ser Carlos Santiago Ramírez.

Se decía que los ataques de Gardenia Martínez contra Peñalosa y Ochoa Antich formaban parte de una campaña para llevar a Carlos Santiago Ramírez a Min-Defensa, en la que había formado parte, asimismo, desde la DIM y todavía después de su destitución, el general Herminio Fuenmayor. A final de cuentas la gente que al parecer rodeada al presidente Pérez, por lo menos en el aparato de seguridad e inteligencia, fue puesta a un lado, Fuenmayor y García en primer término. La conspiración siguió su curso.

NUEVO ALTO MANDO Y NUEVAS REALIDADES

Junto con Ochoa Antich, el vicealmirante Daniels y el jefe del Estado Mayor, Iván Darío Jiménez, entraron al nuevo Alto Mando Militar los generales Rangel Rojas (Ejército), Fuguet Borregales (Aviación), Maya Cardona (Guardia Nacional) y el vicealmirante Peña Cimarro (Armada). El general Santiago Ramírez solicitó licencia de inmediato, mientras el general Antonio Roberto Delgado (a quien en una de las grabaciones divulgadas se mentaba como "El cocodrilo'', buscando sin duda mezclarlo en irregularidades) declinó su nombramiento para el Consejo Nacional de Seguridad y Defensa. Aceptó, en cambio, la representación de la Junta Interamericana de Defensa (Washington). Su aspiración había sido la Comandancia del Ejército.

Al encargarse de Defensa, Ochoa Antich aseguró que actuaría enérgicamente y sin contemplaciones contra cualquier acto que vulnerase los intereses de la República. Y como los síntomas de lo que sucedería meses después estaban a la vista, añadió que el apoliticismo, la disciplina y la subordinación debían seguir siendo la guía de las FAN. Y con más precisión: "Las FAN viven momentos trascendentales. La ética, la disciplina, la subordinación al poder civil, el compañerismo y la unidad deben ser el norte permanente de nuestras actuaciones''.

VAM DAM Y EL PROYECTO TURPIAL

Finales de noviembre y comienzos de diciembre estuvieron cargados con el contrato Vam Dam y los rumores de golpe. Más tarde se sumaría el Proyecto Turpial, con implicación de la empresa Iaeca, de Pedro Llovera. Un matutino, como para vender titulares, encabezó información el 9 de diciembre así: "La repotenciación de los tanques AMX-30. Batalla de los blindados se libra desde hoy en el Ejército, el Congreso y la calle''. La Contraloría General de las FAN solicitó entonces al presidente Pérez la apertura de la averiguación contra los generales Pedro Molero y Guerra Pérez, así como contra el coronel Santos López y el maestre técnico Teófilo Brito.

En reunión efectuada el 16 de diciembre en el Ministerio de Defensa, los generales de brigada y división, así como los almirantes y contralmirantes, oyeron lsa exposición de Ochoa Antich, quien citó los casos de irregularidades en contratos como Margold, Vam Dam, Tanques AMX-30, Proyecto Turpial y Proyecto Beta, y otros nueve correspondientes a la revisión de los 700 suscritos a tenor con el Plan Global de Adquisiciones. Y al finalizar noviembre había comentado yo una nota de García Insausti en torno a la posibilidad de un golpe.

Y el golpe...

Historiador. Periodista
Economía Hoy, 2 de julio de 1999