La informática y las administradoras de fondos de pensiones
Francisco J. Vargas
Cuando surgió el nuevo sistema previsional chileno, existió el convencimiento de que las entidades Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) que se crearían no podían funcionar sin el concurso de la tecnología informática. Procesar millones de datos correspondientes a millones de trabajadores implicaba para las AFP, desde el punto de vista de su operación, organizar una verdadera fábrica administrativa capaz de manejar ordenadamente millones de papeles. Esto sólo era posible, con la ayuda de sistemas computacionales, los que muy básicamente debían ser capaces de:
-Apoyar el proceso de incorporación o "afiliación'' de trabajadores a una AFP, así como el manejo de los respectivos contratos, llevando registros confiables en términos de la identificación de los afiliados.
-Procesar la información de la recaudación. Los dineros correspondientes a las cotizaciones previsionales de los trabajadores serían descontados mensualmente por los empleadores y enterados en la AFP a través de los bancos. Para ello se usarían planillas de pago con la individualización de los montos de cada trabajador.
-A partir de la información de recaudación, hacer los abonos correspondientes a cada trabajador en su cuenta individual.
-Llevar actualizadamente la cuenta individual, imputando los abonos mensuales y las ganancias obtenidas por el manejo financiero de los fondos.
-Apoyar el manejo de las inversiones realizadas por cada AFP con los fondos de sus afiliados, conforme a la normativa de la Superintendencia de AFP.
-Calcular el monto de las pensiones y procesar su pago, una vez que el trabajador se pensionara.
-Apoyar a los analistas financieros de la AFP en el manejo óptimo de los fondos de los afiliados.
-Generar información para la gestión y control de la cobranza a los empleadores que no cumplieran su obligación de pagar los aportes descontados a sus empleados.
-Entregar información de apoyo para la gestión comercial y manejo y control de la fuerza de venta de la AFP, y
-Disponer de la información necesaria para la buena administración y gestión de la AFP.
Errores o carencias de los sistemas de información de una AFP causan problemas enormes que redundan finalmente en la eficiencia y eficacia de esa AFP en particular y en el sistema en general. En una legislación como ésta, basada en la capitalización individual de los fondos de cada trabajador, las pensiones se calculan a partir del ahorro acumulado a lo largo de la vida laboral. Por lo tanto, el no imputar o imputar erróneamente los dineros recibidos en la cuenta de cada trabajador o el no llevar la información histórica con la precisión exigida, significará que la AFP tendrá dificultades graves con ese trabajador cuando llegue el momento de pensionarse. Estos y otros son ejemplos típicos de un apoyo computacional deficiente.
Uno de los aspectos que también es de destacar desde el punto de vista informático de las AFP, es la necesidad de mantenimiento y soporte del software construido para su funcionamiento. La labor de la Superintendencia de AFP, institución rectora encargada de velar por la buena marcha del sistema previsional, entre otros aspectos, está orientada a revisar y mejorar permanentemente la normativa, actualizándola conforme a la realidad.
El software de las AFP, que permite a éstas operar conforme a dicha normativa, debe por lo tanto adecuarse continuamente, lo cual ha originado requerimientos importantes de recursos que deben asignarse a estas tareas. Por otro lado hay necesidades específicas de cada AFP, que no provienen de la normativa general, y que también deben ser atendidas. Además de lo anterior, están los mejoramientos de orden tecnológico que sistemáticamente se deben incorporar.
Profesor de la Ucab.
Consultor gerencial (Ciedess-Ceo Consultores)
Economía Hoy, 2 de julio de 1999