Se exige ser persona
(carta abierta al Sr. Presidente)

Iván R. Méndez

Excelentísimo Presidente,

Ante todo, le recomiendo que sus asesores le compren el disco "Nashville", del guitarrista americano Bill Frisell, dígales que le coloquen el tema "We’re no from around here" , el cual es un condimento necesario para alcanzar los buenos oficios de esta misiva.

La maldad, Presidente, se extiende por el mundo: Usted tiene razón. Hay personajes reales y novelados que atestiguan esa Verdad: "Salí del útero sin la menor moral y nadie desde entonces ha podido inculcarme ninguna" (Poppy Z. Brite :"El arte más íntimo"). El cine ("Natural born killers" de Oliver Stone), la música ("Outside" de David Bowie) y la INTERNET, tal vez avalen la heroicidad oculta en los asesinos en serie, y otras subespecies de la raza humana. Entonces le repito: Usted tiene razón. Debo agregar que su reedificación minuciosa del país, que no comparto, porta también un toque de realismo artístico, una suerte de inspiración final que quizá será valorada en unas décadas futuras: la oreja de Van Goth y la nota dejada por Kurt Cobain son actos gemelos al suyo, Sr. Presidente. Hasta la filósofo María Zambrano se pregunta (y dígame si Usted y su juguete revolucionario no podrían hospedarse en esta interrogante): "¿Cómo quedaría el Universo que conocemos sin los sueños que lo han sacudido a veces con pasión insondable?".

Un país adecuado para nosotros

"el mundo en llamas
eso es lo mejor
para mí"
Charles Bukowski

Su afición por la cultura del eslogan, Sr. Presidente, es un remolino donde entran por igual sus más olfativos admiradores y sus sagaces detractores, pues es innegable que la fuerza o la poesía de algunas de las citas importadas por Usted, le activan la fibra sensible al más desprevenido. De esta manera, ante el admirable arte del "Cut & Paste" presidencial, me permito donarle esta poderosa definición de Democracia, acuñada hace unas décadas por María Zambrano: "…es la sociedad en la cual no sólo es permitido, sino exigido, el ser persona". Partiendo de esa premisa, Usted sabrá como desplegar y acuñar sus artilugios y severas preferencias, pero sin atenuar (quién diría lastimar) la condición de persona a la cual todos los venezolanos tenemos Derecho o, como bien remata la filósofo: "Se trata pues, de que la sociedad sea adecuada a la persona humana, su espacio adecuado y no su lugar de tortura".

Los abismos atraen

Nunca le ofendería, Señor, recordándole el refrán que asegura que una manzana dañada corrompe el paquete de seis, bellamente exhibido en el refrigerador. No, no llegaría a tan básica reducción de su camaradería con el cortejo multicolor que lo sigue. Es más, si me permite seguir por el derrotero de lo popular, le confieso que de ser un KINO la Constituyente, yo no descansaría hasta comprarme un ticket con los siguientes numeritos ganadores: 03, 37 y 61. Pero como siempre, nuestras creencias (usted lo sabe, ¿verdad?) son provisionales e inciertas, así que abandono mi lado lúdico y le digo, Presidente, que aquí no se juega (a pesar de su tranca en "Originaria"), sino que se decide el destino de más de veinte millones de personas, torpemente encaramado (y disculpe lo folclórico) sobre el lomo de la nueva Constitución 2000. Por esa razón, no votaré por su llave imbatible formada por el señor del Verbo Rocoso y su respetadísima Esposa Clairol, menos aún por el poeta maldito rotulado con el 88. A sabiendas de lo baladí de mi selección, yo votaré por el jurista y promotor de la figura del Ombudsman en Venezuela, Román Duque Corredor (86); le daré el chance que le negó Alfaro Ucero a la inteligencia y buena voluntad de Claudio Fermín (23); no dejaré de apoyar al único especialista en economía, pues otro mérito no le veo: Maxim Ross (62) y, por supuesto, respaldaré a un teórico preocupado por la depuración del nuevo instrumento como lo es el Dr. Allan Brewer Carías (01), así como a un sincero y eficaz cascarrabias interpretado por el señor Alberto Franceschi (02).

Agradeciéndole la atención prestada, y seguro de no exceder el monto de palabras que Usted generosamente me obsequia a través de las cadenas televisivas y radiales, sólo me resta recordarle que "…la búsqueda de la paz y la seguridad de los habitantes, parece ser un bien tan apreciado, y quizás más urgente, que la búsqueda de la verdad" (Leiser Madanes, 1996)

Un cordial saludo

Email: x7mendez@cantv.net