Tengo miedo
Carolina Jaimes Branger
Tengo miedo de lo que pueda pasar en Venezuela y de lo que pueda pasarle a Venezuela.
Tengo miedo porque a nombre del pueblo los venezolanos terminamos acabando con el país.
Tengo miedo porque no sé qué va a pasar con la Constituyente.
Tengo miedo de una elección que, jactándose de ser uninominal, ha terminado siendo un 'tubo', tan retrógrado, como aquellos congresos que se elegían por colores, sin conocerse siquiera el nombre de los diputados y senadores que se escogían. ¡Esta no puede ser la democracia participativa!
Tengo miedo de que disuelvan el Congreso, escogido por el mismo soberano que escogió al Presidente el 6 de diciembre.
Tengo miedo de que destituyan a la Corte Suprema de Justicia.
Tengo miedo de una Asamblea omnipotente, sin ningún control.
Tengo miedo de que remuevan al Fiscal.
Tengo miedo de que remuevan al Contralor.
Tengo miedo de que se elimine la libertad de expresión.
Tengo miedo de que se intervengan las televisoras y las radios privadas. Prefiero la peor televisión y la peor radio en manos privadas, que las mejores en manos de un gobierno todopoderoso.
Tengo miedo de perder aunque sea uno solo de los derechos que la actual Constitución me garantiza.
Tengo miedo de perder la democracia.
Tengo miedo de cuál será la tendencia del Gobierno si los candidatos del Presidente ganan la Constituyente. ¿Quién será la inspiración. Mussolini. Castro. Perón..? ¡Ojalá no sea ninguno de ellos! ¡Ojalá fuera De Gaulle!
Tengo miedo de que se deterioren aún más las relaciones con los Estados Unidos.
Tengo miedo de que nos inmiscuyamos más en el presente y el futuro de Colombia, con fatales consecuencias tanto para Colombia como para Venezuela. Y de que la situación de Colombia se traslade a Venezuela.
Tengo miedo de que se estrangulen los presupuestos de las gobernaciones.
Tengo miedo de que se revierta el proceso de descentralización, que hemos ganado en los últimos años.
Tengo miedo de que la industria petrolera deje de regirse por criterios económicos, y se elimine la meritocracia.
Tengo miedo de la politización del petróleo.
Tengo miedo del proceso acelerado de la militarización de Venezuela.
Tengo miedo de que se acreciente el desempleo, el hambre, y la miseria.
Tengo miedo de que se alejen cada vez más de Venezuela los capitales venezolanos y extranjeros que necesitamos con tanta urgencia.
Tengo miedo de la desilusión, el dolor y la ira del pueblo cuando la Constituyente no satisfaga sus esperanzas. Porque es imposible que las pueda satisfacer.
Tengo miedo de las consecuencias de las conductas radicales y explosivas que tan a menudo presenciamos hoy.
Tengo miedo del odio que se ha sembrado en el pueblo.
Tengo miedo de haber oído repetir hasta el cansancio que 'el que tenga ojos que vea, y el que tenga oídos que oiga'.
Tengo miedo porque no sé qué es lo que tendremos que ver y qué es lo que tendremos que oír.
Tengo miedo. Quiera Dios que los hechos me demuestren que no tenía ninguna razón para tener miedo.