¿Cuál revolución?
Eduardo Ortiz Ramírez
Con el permiso de los historiadores y de los muy conocedores de las ideas revolucionarias, tengo que decir que, a medida que más avanza el período gubernamental en curso, más me impresiono del uso que se le va dando a ciertas expresiones. En este caso, se trata de la palabra revolución.
Los grupos políticos que se encuentran actualmente en el ejercicio del gobierno, han venido difundiendo la idea de que Venezuela está en un proceso de cambio. En nuestra opinión, apartando lo que significa el propio proceso de la constituyente, es realmente bastante imperceptible ese proceso de cambio, aun con lo que señalan algunos que están muy a la expectativa del poder en la búsqueda de oportunidades o de práctica de la adulación.
Ese manoseo irreal del cambio, se ha acentuado a medida que ha llegado el momento de la elección de los miembros de la constituyente, convirtiéndose en la expresión de que nos encontramos en un proceso revolucionario.
Siempre ha sido revolucionario el pensamiento y la acción que subvierten un determinado orden existente. En tal sentido, han dicho los entendidos habitualmente, se sustituye un orden por otro o se crea, como decía Gramsci, el orden en si. Se trata, también, de un conjunto muy complejo de apreciaciones sobre lo que son cambios cuantitativos y cualitativos desde el punto de vista social. No es un secreto que, al menos en el siglo XX, fueron los seguidores del marxismo los que más gráfica y frecuentemente se ubicaron en tal papel. ¿Es ésta la revolución que hay en Venezuela?
Por otro lado, se habla hoy día en Venezuela de la necesaria fusión entre el ejército y el pueblo. Quien conozca la historia de los procesos revolucionarios sabe que la mayor parte de los ejércitos rojos, populares o de la revolución, terminaron convirtiéndose, ya en el ejercicio del poder, en fuente inagotable de ejecución de la tiranía y del origen de privilegios considerablemente distantes del pueblo que originalmente iban a defender.
¿Qué importancia tiene para la Venezuela de Hoy el conjunto de ideas de Mao Tse Tung cuando se refería a la fusión entre pueblo y ejército, en una nación que, incluida la guerra con los japoneses, invirtió 25 años para poder iniciar el proceso conocido desde 1949? ¿Qué aplicabilidad tiene en la Venezuela de hoy la idea de Camilo Cienfuegos, expresada en lo inicios de la llamada revolución cubana, de que el ejército es el pueblo uniformado? Para los ilusos quedan, sin embargo, alternativas como las de Velazco Alvarado en Perú. Ya se sabe bastante sobre los resultados de este proceso en una nación tan particular como Perú. ¿Es de ésto que se trata acaso, la idea de la revolución en Venezuela?
Los críticos le adjudican a Lenin todo el espíritu derivado de aquella idea de que discutan los de abajo y decidan los de arriba. En los ejércitos del mundo por otra parte, se ha ejecutado la idea de que tropa no decide. ¿Cual es la novedad conceptual u operativa que en estos menesteres y para un supuesto proceso revolucionario han aportado los adalides de estos planteamientos en la Venezuela de Hoy?
Que no se diga, que es la de trabajar por el país con la sinceridad y lo que se piensa, abandonado los falsos consensos o la falsa libertad o democracia. Pues, una idea similar, que de tiempo atrás me parece terrible, la han aplicado los periodistas de los medios oficiales en la isla socialista del Caribe, en el sentido de que ellos son francamente revolucionarios y partidarios del gobierno. Por supuesto que, esa es la sinceridad que termina en la cadena del autoritarismo.
Lo que se observa realmente es un posición melosa, irreal y extemporánea que ha servido de catarsis en los resultados asociados a la desatención que en este gobierno y en varios de los anteriores se ha tenido en áreas fundamentales de la economía y la sociedad. Los resultados actuales de tales posiciones van decantándose cuando se esgrimen afirmaciones como la de que se va a poner a funcionar al seguro social como las clínicas privadas.
Si es que hubiese algo de revolución, en cualquiera de las acepciones que la humanidad ha aplicado a tal término, puede evidenciarse que está teñida de voluntarismo e ignorancia. Lo primero que han tenido la mayoría de los personajes que en la historia han recibido el calificativo de revolucionarios es una cultura notable.
Por último, es conocido que en la llamada postmodernidad actual existen planos de discusión sobre la definición y papel de los sujetos históricos, así como lo que concierne a la política y antipolítica. Pero, ¿son éstos, campos de interés para los mentores y ejecutores de las ideas y procesos que hemos referido para la Venezuela que entrará al siglo XXI?