Nueva generación de medicamentos brinda esperanzas para el tratamiento del Parkinson
VANCOUVER
(CNN) -- Un nuevo tipo de medicamentos podría revolucionar el tratamiento del mal de
Parkinson en pacientes que se encuentran en las primeras etapas de la enfermedad. El
medicamento ReQuip es parte de una nueva serie de drogas conocidas como agonistas de la
dopamina y los investigadores afirman que brinda esperanzas en los intentos de controlar
el mal.
Un estudio internacional realizado durante cinco años reveló que las personas tratadas con ReQuip, nombre comercial de la droga ropinirol, tienen 15 veces menos posibilidades de sufrir los efectos secundarios asociados con la droga levadopa, que se usa actualmente para el tratamiento del Parkinson.
Estos efectos colaterales incluyen movimientos compulsivos involuntarios conocidos como disquinesias.
"Este nuevo estudio revela que podemos modificar esos efectos secundarios si cambiamos el tratamiento del Parkinson en las primeras etapas de la enfermedad, vale decir en los primeros cinco años", dijo el doctor Ray Watts, del Hospital Escuela Emory, en la ciudad estadounidense de Atlanta.
El mal de Parkinson es una enfermedad neurológica que se caracteriza por la ocurrencia de temblores o rigidez. La enfermedad se origina en una deficiencia de una sustancia química llamada dopamina que se encuentra en el cerebro.
Desde hace décadas, el tratamiento más común para el mal de Parkinson se realiza con la droga levadopa, o L-dopa, que se utiliza para resolver la deficiencia de dopamina.
"Pese a que la L-dopa funciona muy bien, el problema principal que encontramos es que casi el 80 por ciento de los pacientes que reciben este tratamiento durante cinco a diez años presentan efectos secundarios que afectan su motricidad", indicó el doctor Warren Olanow, de la Facultad de Medicina Mount Sinai.
La nueva investigación, presentada en el Congreso Internacional de Mal de Parkinson en Vancouver, Canadá, demostró que luego de cinco años, la incidencia de disquinesias en pacientes que toman ReQuip es de cinco por ciento, contra el 36 por ciento para quienes son tratados con L-dopa.
El estudio también reveló que un tratamiento que combina ReQuip y L-dopa es beneficioso para los pacientes y sólo el 20 por ciento experimentó los efectos colaterales, comparado con el 46 por ciento de lo que toman únicamente L-dopa.
"Creo que es uno de los descubrimientos más importantes de los últimos diez años en el tratamiento del mal de Parkinson. Cuando usábamos L-dopa teníamos buenos resultados pero venían acompañados de efectos secundarios molestos", dijo el doctor Olanow.
Hasta ahora, los tratamientos tenían el objetivo de combatir los síntomas de la enfermedad, pero ahora los esfuerzos se concentran en impedir su avance.
"Todas las energías en las investigaciones del mal de Parkinson están puestas en encontrar agentes que impidan su avance", dijo el doctor Watts.
"Podemos tratar los síntomas con bastante eficacia pero el problema es que después de un tiempo los pacientes pierden demasiadas células cerebrales, hay que intensificar el tratamiento y es entonces cuando comienzan a aparecer los efectos secundarios", añadió.
El nuevo medicamento, producido por los laboratorios SmithKline Beecham, promete controlar esta situación, afirman los investigadores.