El alto costo del proteccionismo
Bruce Bartlett
WASHINGTON (AIPE).- Una de las ironías de la actual expansión económica en Estados Unidos es que la presión política a favor del proteccionismo ha crecido a medida que cae el desempleo. Uno pensaría que la presión proteccionista alcanzaría un pico en tiempos de alto desempleo y se reduciría a medida que cae la tasa de desempleo. De hecho, lo que ocurre es lo contrario. La infame ley arancelaria Smoot-Hawley, por ejemplo, fue promulgada en tiempos de una prosperidad sin precedentes. Por eso no nos debe sorprender el actual apoyo político a la protección contra las importaciones de acero y otros productos.
No se sabe por qué sucede así. Puede ser que cuando las cosas marchan bien, la gente piensa que se puede dar el lujo de un poco de protección. Algunos cuantos estarían dispuestos a pagar unos dólares adicionales en la compra de un carro si piensan que con ello le van a preservar el empleo a un trabajador del acero. Pero si estuviéramos en una recesión y la inflación fuese un problema, pensarían diferente. Otra razón es que los economistas no hemos hecho un buen trabajo en explicar los beneficios del libre comercio ni los altos costos del proteccionismo.
Una reciente investigación del Banco de la Reserva Federal de St. Louis estima el costo del proteccionismo para Estados Unidos. El economista Howard Wall calcula que las exportaciones hubieran sido 26,2% más altas en 1996 si el resto del mundo practicara el libre comercio. Nuestro propio proteccionismo también hace daño, costándole a los consumidores estadounidenses más de 100.000 millones de dólares al año. En un reciente discurso en Dallas, el presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, dijo que el costo de la protección es aún mayor si impide el flujo de las tecnologías y de nuevas ideas que son el sistema sanguíneo del progreso económico.
De igual manera, los beneficios del libre comercio pueden no ser tan aparentes como su costo en términos de desplazamiento de mano de obra. Según un nuevo estudio del Departamento de Asuntos Extranjeros y Comercio Exterior de Australia, una reducción del 50% de los aranceles en todo el mundo aumentaría la economía mundial en más de 400.000 millones de dólares al año. La total eliminación de los aranceles aumentaría en 750.000 millones de dólares anualmente el tamaño de la economía mundial. El estudio australiano se puede ver en <www.dfat.gov.au/trade/negotiations/gtr_2000.pdf y el estudio de la Reserva Federal de St. Louis en <www.stls.fbr.org/docs/publications/review/99/01/9901hw.pdf ©
Economista y académico del National Center for Policy Analysis (NCPA).