Gente: Liliana Ortega

Cofavic: una experiencia en pro de los derechos humanos que trasciende el dolor individual

Jesús Valente

El dolor trae crecimiento. Es una frase que deja ser un lugar común cuando quien la pronuncia o la hace realidad ha debido superar el trauma y la impotencia que trae consigo el ver vulnerados sus derechos y la dignidad humana, bien en carne propia o cuando la víctima es un familiar o un ser querido.

Esto lo sabe muy bien Liliana Ortega, quien hizo suyo el dolor ajeno y asumió como meta el luchar por reivindicar el derecho de los familiares de las víctimas de los trágicos sucesos del 27 y 28 de febrero de 1989. Hechos que siguen latentes en el corazón y la mente de muchos venezolanos.

Siendo aún una estudiante de Derecho, Liliana Ortega comienza a trabajar en la investigación, no con otro interés en ese momento, que el adiestrarse en la práctica profesional. Poco a poco una realidad hasta entonces desconocida para ella la arropa y comienza a mostrarse tal cual es. Surge entonces el Comité de familiares de las víctimas de los sucesos de febrero y marzo de 1989, Cofavic, con esta caraqueña ala cabeza como directora ejecutiva.

Cofavic es una organización no gubernamental para la protección y promoción de los derechos humanos, independiente de toda doctrina o institución partidista y religiosa, con personería jurídica como asociación civil sin fines de lucro.

La labor de Liliana a sido tenaz, tanto al frente del Cofavic como en su preparación. Actualmente realiza una Especialización en Ciencia Penales y Criminológicas en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la Universidad Central de Venezuela. Al mismo tiempo, se desempeña como profesora de la cátedra Seminario Situación Política, Cuestión Social y derechos Humanos en la Escuela de Derecho de la Universidad Católica Andrés Bello.

Su trabajo al frente de Cofavic le ha válido varios reconocimientos internacionales, el más reciente, el haber sido elegida , en el área política, por la Revista Time como una de las líderes para el Nuevo Milenio en América Latina. Ha estado nominada al Premio Reebok Human Rights Award 1994. Es invitada constante a los foros internacionales sobre los derechos humanos en todo el mundo.

-¿Qué la motiva a comenzar con esta lucha en el Cofavic?

- Yo me inicio en este trabajo de una manera bastante circunstancial. Yo comencé a trabajar siendo una estudiante de la Universidad y lo hice como una experiencia de tipo más bien académico, profesional. Yo todavía en ese momento era una estudiante. Me acerco al tema con el interés que puede tener un estudiante para levantar evidencias, recoger datos, interrogar testigos, etc. Un estudiante de Derecho, digamos. Luego conozco una realidad que para mí era bastante desconocida que es la realidad de los Derechos Humanos. Es una realidad que a mí me ha conmovido tremendamente. Yo me encontré en este trabajo algo muy importante, que era un trabajo que a mí me gusta hacer, es decir, yo me siento muy privilegiada porque he estado durante 10 años haciendo algo que me gusta. Yo a través del contacto de los familiares de las víctimas, del contacto con la gente que ha motorizado lo que es hoy día Cofavic, yo pude conocer una realidad que para mí en buena medida era desconocida, que es la realidad de la impunidad, de la pobreza, de lo que significa esa parte de la historia venezolana del 27 de febrero de 1989, de lo que significó para las víctimas, de lo importante que es que esa parte de la historia no la olvidemos, pero no la olvidemos reivindicando la justicia. Yo creo que en buena medida estos diez años durante el ejercicio de trabajo en Cofavic, lo que hemos tratado de hacer es hacer llegar ese mensaje, justamente. Es decir, que la única manera de avanzar en el proceso democrático, la única manera de avanzar en el tema de Derechos Humanos es, justamente, pasándolo por el tamiz de la justicia. La justicia es indispensable para que haya olvido y para que obviamente podamos dar un mensaje, muy especialmente el Estado pueda dar un mensaje jurídico y un mensaje jurídico y político de que los hechos de violación de derechos humanos no pueden repetirse.

Del dolor se aprende

Explica que Cofavic es una propuesta articulada de la sociedad civil en dos campos fundamentales: promoción y formación de derechos humanos. Y resalta el hecho de que la mayoría de las personas que lo conforman son familiares de víctimas, lo cual no ha sido obstáculo para que la institución dedique buena parte de los esfuerzos en estos diez años al tema de formación de funcionarios públicos, especialmente funcionarios policiales y funcionarios de prisiones.

"Y yo creo que esto tiene que ver con el hecho de trascender del dolor individual, trascender del hecho individual a una opción colectiva, que sin duda alguna es el horizonte común que nos une que es el tema de derechos humanos. En eso estamos tratando de seguir trabajando y es un tema en el que creemos que hay mucho que hacer todavía por delante, mucho por hacer a futuro, pero que en eso estamos tratando de contribuir desde nuestra experiencia de trabajo".

- También desde el dolor se aprende.

- Exactamente, el dolor trae crecimiento, y en alguna medida la experiencia del 27 de febrero es una fecha muy importante, no sólo para lo que significa de la justicia de las víctimas y el derecho que tienen los familiares de conocer la verdad y todo el trabajo de litigio que hemos hecho en los casos, sino también, muy importante, y es el lado positivo que yo creo que tiene, que es básicamente el fortalecimiento de las Organizaciones No Gubernamentales, ONG, en Venezuela. En Venezuela a partir de los hechos del 27 de febrero se han repotenciado las ONG, han nacido nuevas organizaciones que son una muestra de impulso promotor del tema de derechos humanos que en el país es un tema nuevo, y que esa sociedad civil pro derechos humanos es muy importante para avanzar en un tema que por demás es tema de agenda para Venezuela.

Labor que trasciende

- ¿Pero el Cofavic ya no se ocupa únicamente de las víctimas del 27 de febrero de 1989?

- No, nosotros hemos ampliado el área de trabajo, estamos trabajando ahora en el área de prisiones, estamos trabajando con mucha fuerza en el área de formación con funcionarios de policía, a escala regional, con 4 ejes regionales. Con la policía metropolitana tenemos un programa especial para ellos muy importante, y que hemos llevado a cabo durante estos últimos 2 años de manera muy provechosa. Tenemos un programa especial para prisiones, para directores de prisiones, para vigilantes de prisiones que hemos adelantado en cuatro años. Tenemos todo el programa de seguimiento de casos, tenemos un caso pendiente también ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que se refiere a los sucesos del Retén de Catia en el año ´92. Tenemos todo el área de seguimiento de casos en instancias internas, tenemos el área de discusión y de sensibilización y concientización de opinión pública a través de nuestras intervenciones ante la opinión pública, de nuestros programas de difusión y de formación en Derechos Humanos, en temas que para nosotros son fundamentales para avanzar en el tema de promoción y protección de derechos humanos.

Más allá de las palabras y la buena voluntad

- ¿En esta nueva administración que promete cambios, ustedes han tenido contactos con el gobierno o por lo menos han visto iniciarse esos cambios?

- Nosotros, en primer lugar, creemos que hay que valorar como positivo el hecho de que en una buena parte de la nueva gente que está en la administración pública, exista un discurso pro derechos humanos. Eso lo apreciamos como positivo. Pero también tenemos que decir que con este gobierno, como con cualquier gobierno, las organizaciones no gubernamentales, nuestro deber estar, como dicen los abogados, a beneficio de inventario. Es decir, para nosotros es importante el discurso pero no es suficiente. Nosotros creemos que es también muy relevante y apreciamos como un hecho fundamental para el Estado el que discurso se convierta en acción. Usted sabe que ahora los casos del 27 de febrero que Cofavic ha seguido en la Comisión Interamericana han sido remitidos a la Corte Interamericana de derechos Humanos. Nosotros apreciamos y vemos como muy positivo el discurso del propio Presidente de la República y del Canciller que ha sido el reconocimiento de la responsabilidad. Ahora, nosotros creemos que es fundamental que ese discurso se lleve a la CIDH, se traduzca en el discurso oficial del gobierno venezolano. Como venezolanos creemos que esa es la salida honorable para este país y además éste es el mensaje al mundo democrático de que hay una verdadera voluntad política y que hay una verdadera voluntad jurídica de que esos hechos no deben repetirse y de que se están tomando medidas para evitar que ocurran las violaciones de derechos humanos que estamos denunciando ante la Corte ahora, y que se han venido denunciando ahora porque son ilustrativas. Es decir, los casos del 27 de febrero no pertenecen exclusivamente al pasado, a los hechos que ocurrieron hace diez años, sino que por la impunidad que ha prevalecido son casos paradigmáticos de casos recientes, de hechos que hoy día todavía ocurren en Venezuela, y que comprometen no sólo el presente del país, sino muy seriamente el futuro en materia de derechos humanos.

El futuro

- ¿Cuáles son sus planes a futuro, cuáles son sus perspectivas?

- Bueno yo quisiera seguir trabajando, Dios mediante, en lo que me gusta hacer. Quisiera centrar mis mejores esfuerzos en el área de formación de derechos humanos, porque es un trabajo que a mí me interesa. Yo además doy clases en la Universidad Católica Andrés Bello y es una experiencia muy importante para mí y quisiera poderme dedicar al trabajo que estoy haciendo en Cofavic, específicamente en el área de formación, obviamente. Y bueno, quisiera también que los casos que están en la CIDH tengan una salida que permita sentar un precedente positivo en materia de derechos humanos, no sólo para Venezuela sino para las Américas y que en ese precedente podamos recibir una respuesta positiva por parte del Estado venezolano. Yo creo que eso es muy saludable para el tema de derechos humanos, eso oxigena el tema de derechos humanos y reafirma el compromiso internacional y la credibilidad de los ciudadanos en las instituciones. Es un mensaje que realmente es insustituible, la justicia es un mensaje insustituible para los pueblos democráticos.

Visite la página web de Cofavic
en la dirección: www.cofavic.org.ve