Yo nací en esta ribera

Carolina Jaimes Branger

Soy hermana de la espuma, de las garzas, de las rosas, y del sol'. He amado, llorado, cantado, reído y soñado en Venezuela y por Venezuela.

Y por eso no quiero que los vientos electorales nos dejen el paradigma del 'único venezolano de verdad'.

La división del país no puede ser entre 'buenos' y 'malos', ni entre 'venezolanos de verdad' y venezolanos...¿de mentira? me pregunto yo. Todos los que nacimos en Venezuela, o los que escogieron Venezuela como patria, somos tan venezolanos unos como los otros. Y si no que lo diga el constituyentista indio, legalmente venezolano por nacimiento, habiendo nacido en Colombia.

Ustedes, amigos lectores, alguna vez se han preguntado ¿qué es ser venezolano? Yo recuerdo, aunque era muy pequeña, el muñequito que representaba al pueblo en las propagandas de Acción Democrática: un 'Juan Bimba', con sombrero de cogollo, un trajecito que parecía un modesto liquilique y unas alpargatas. Esa era la concepción del pueblo venezolano, porque así era la mayoría del pueblo venezolano entonces. Pero ahora somos distintos: Juan Bimba desapareció, y no debe volver más nunca. Nuestro pueblo palúdico, analfabeto y de alpargatas no existe ya, y no podemos permitir que regrese bajo ningún concepto. Ahora tenemos más universidades y más escuelas que nunca. Tenemos televisión por satélite y cable, y tenemos Internet. ¡Qué nadie insista en resucitar a Juan Bimba! ¡La Historia de Venezuela tiene que seguir hacia adelante!

Hablar de los 'venezolanos de verdad' es una forma demasiado trivial de generalizarnos. Un andino, un maracucho, un oriental, un guayanés, un aragüeño, un larense, un falconiano, un carabobeño, un llanero y un caraqueño somos tan venezolanos unos como los otros, con nuestras costumbres e idiosincrasias particulares.

¡Eso para no tocar el tema de los nacionalizados, tan venezolanos como los que nacimos aquí! Un inmigrante sabe exactamente por qué eligió este país y no otro, lo que le da más valor a su escogencia.

Mucho se habla de identidad nacional. ¿Qué es la identidad nacional? A mí me preocupa enormemente el que nuestros niños no sepan ni de nuestra historia, ni de nuestra geografía, y mucho menos de nuestro folclore. Pero no creo que eso se inculque con arengas patrioteras. Para mí, ser venezolano es mucho más que oír joropos, en vez de Beethoven o las Spice Girls, o vestirse de liquilique y usar sombreros de pelo e'guama. Quedarnos en lo primero es agregar otras circunstancias a la historia de nuestras debilidades y mitografías. No se trata de oír joropo en vez de Beethoven o las Spice Girls. Es oír joropo y Beethoven y las Spice Girls. Integrar cultura e historia. Adentrarnos en los demás pueblos y que los demás pueblos se adentren en nosotros. ¿Acaso no nos caracteriza el mestizaje?

Ser venezolano es una actitud de compromiso ante nuestros hijos de responder por lo que tenemos. De dar el ejemplo, no de copiar mediocridades. Tampoco es de cerrarnos al mundo, sino de abrirnos a él con la frente en alto. De aprender lo bueno que otros tienen para ofrecernos, y de ofrecerles a ellos lo bueno que nosotros tenemos.

Una de las mayores virtudes del venezolano es la de ser abierto y generoso. De ser nobles y alegres a pesar de las adversidades. Lo que más me emociona de la música venezolana es la vida que transmite, lo ingenuo y lo bello de sus letras, en donde se celebra la vida, la naturaleza, el amor.

Por estas fortalezas es que tenemos que luchar para vencer nuestras debilidades. Se lo debemos a nuestros hijos, todos aquellos que tenemos como patria a esta ribera del Arauca vibrador.

tunas@telcel.net.ve