¿Larga vida a la revolución?
Sammy Eppel
En el año 38AD durante el reino del emperador romano 'Gaius César' fue nombrado sacerdote y luego cónsul, el célebre 'incitato', éste fue colmado de honores y se le rindieron todas las deferencias inherentes a su altísima investidura, vestía la toga blanca con ribetes dorados que lo acreditaba como uno de los pocos ungidos por el emperador para discutir en el foro las leyes y ordenanzas del imperio. Entre sus prerrogativas, podía comer todo lo que quisiera y hasta hacer sus necesidades en plena vía pública, sin que nadie osase criticarlo. Muchos pensaron que sus modales no eran los apropiados y que su formación académica e intelectual no estaba a la altura, pero nadie jamás se atrevió a molestarlo, pues su nombramiento provenía del propio emperador, el cual para ese momento mostraba signos de degeneración mental combinado con pretensiones de divinidad. Tres años después 'Gaius César', mejor conocido como Calígula fue asesinado por un tribuno de la Guardia Real como parte de una conspiración. ¿Y qué pasó con Incitato?, pues lo enviaron a pastar al campo, ¡Incitato era un caballo!
Pero bueno, eso fue hace mucho tiempo. Mientras tanto en nuestra querida y sufrida Venezuela, estamos comenzando el reinado de Chávez con poderes prácticamente imperiales y prueba de ello es el nombramiento a dedo de un grupo de asambleístas que le deben total y absoluta lealtad al comandante. Porque vamos a estar claros, la mayoría de ellos no hubiesen ganado a no ser porque se encontraban ungidos por el manto del jefe de Estado. Porque el pueblo no votó por ellos, prácticamente ninguno hizo esfuerzo alguno por dar a conocer sus ideas, es más, si le preguntásemos hoy, la mayoría de los votantes del DF no se recordarían por quién votaron. Esto se los puedo garantizar después de dos meses de 'patear' la calle y subir cerro en mi quijotesca cruzada por ser digno de participar en la ANC, el pueblo votó por Chávez y punto. Y sin ánimo de faltarle el respeto a nadie, sería capaz de apostar que si el comandante hubiese postulado a su perro, este sería hoy miembro de la ANC. Bueno, esto pudiese ser algo exagerado, pero ustedes me entienden.
Por lo antes dicho es que pongo en duda si tendremos una 'Asamblea de hombres libres o de esclavos', bajo esta premisa sólo nos queda esperar por el proyecto de Consntitución que ya debe estar 'cocinada'. Pero en el ínterin ¿cómo funciona el país? ¿Quién maneja la administración pública y la justicia? ¿y con qué autoridad? mientras tanto. El país se desliza hacia un futuro incierto con un gobierno mezcla de nasserismo, peronismo y fidelismo, matizado con alegorías revolucionarias mesiánicas. Posibles confrontaciones con Colombia y el 'gran satán' del Norte, búsqueda de chivos expiatorios y aplastamiento de cualquier vestigio de disidencia. Queridos lectores. Estamos en presencia de una revolución y sólo nos quedan dos opciones: o nos sumamos o nos vamos, porque la tercera opción, la de hacer oposición es muy peligrosa, tomando en cuenta que el Estado de derecho está vulnerado y que la anarquía está a la vuelta de la esquina. Como nota curiosa, el Presidente en su arenga de victoria dio las gracias a la empresa Indra, qué raro, ¿será que lo traicionó el subconsciente?
' A veces son los hombres, no los principios, los que forman los gobiernos, los códigos, los sistemas, los estatutos por sabios que estos sean, son obras muertas que poco influyen sobre las sociedades: ¡hombres virtuosos, hombres patriotas, hombres ilustrados constituyen las repúblicas¡'. (Simón Bolívar, Angostura 1819). Será.
El Universal Digital, 29 de julio de 1999