Colombia: ¿Un Kosovo o Vietnam en Los Andes?

William Ratliff y María Teresa Ronderos

(AIPE).- La esposa del oficial estadounidense de más alto rango en Colombia acaba de ser acusada de enviar paquetes de cocaína desde la embajada a Nueva York. Poco antes, el zar antidrogas, general retirado Barry McCaffrey, visitó a Colombia, proclamándola como el centro de "una seria y creciente emergencia en la región". Ello y la creciente participación de Estados Unidos se notan en la pérdida reciente del avión estadounidense de reconocimiento, que volaba en la zona sur controlada por la guerrilla, y también por el ataque guerrillero en Antioquía que dejó un saldo de nueve policías y ocho civiles muertos, incluyendo cuatro niños.

Como la escena surrealista de una novela de Gabriel García Márquez, el mes pasado se llevó a cabo la visita de Richard Grasso, presidente de la Bolsa de Nueva York, a un campo guerrillero, fotografiándose abrazado a Raúl Reyes. Reyes pertenece a las FARC, grupo que asesinó a las 17 personas hace pocos días y mantiene secuestradas a más de 450 personas.

¿Se convertirá Colombia en el nuevo Kosovo o Vietnam? Indudablemente que Colombia es más importante para Estados Unidos que esas dos regiones juntas, pero la experiencia fue tan negativa que si algo se aprendió de esas guerras, no se repetirán.

Colombia cosecha y procesa la mitad de la heroína consumida en Estados Unidos y tres cuartas partes de la producción mundial de cocaína. Las guerrillas, los paramilitares antiguerrilleros y los narcotraficantes han causado 15 veces más muertes y casi el mismo número de refugiados que los serbios en Kosovo antes de que la OTAN comenzara las once semanas de bombardeos. Colombia es 75 veces más grande que Kosovo y los guerrilleros controlan un área más grande que toda Vietnam.

Nos vienen a la mente recuerdos de Vietnam porque el apoyo a la policía y a las fuerzas armadas colombianas pueden pronto intensificarse con el envío de tropas estadounidenses para combatir las guerrillas y a los narcotraficantes. Las encuestas muestran que la mayoría de los colombianos lo apoyarían y cada día crecen las protestas contra la violencia.

Toda la ayuda estadounidense de los últimos años ha sido dirigida oficialmente a apoyar la lucha contra el narcotráfico y, antes de viajar a Colombia, el general McCaffrey propuso que esta se aumente a 1.000 millones de dólares. Y durante su visita, el zar antidrogas comentó que tanto los guerrilleros como los paramilitares están haciendo fortunas con las drogas. En Colombia todavía operan varios grupos guerrilleros, pero las FARC que controlan alrededor del 40% del campo ganan mucho más que los demás, protegiendo las plantaciones de coca, los embarques y los campos de aterrizaje. Las provincias productoras de coca del sudeste están bajo su control. Los guerrilleros han tumbado muchos aviones que fumigan para acabar con las plantaciones, pero no son responsables del accidente del vuelo de reconocimiento de hace pocos días.

La mayoría de los colombianos están hartos de la mano suave del presidente Andrés Pastrana con la guerrilla, mostrada en la entrega de la zona "desmilitarizada" que abarca un área del tamaño de Suiza y que ahora está bajo el despiadado control de la guerrilla. Las conversaciones de paz fueron canceladas el mes pasado y los intentos por reiniciarlas han fracasado. El Departamento de Estado emitió una crítica poco usual diciendo que las FARC están "cínicamente manipulando" el proceso de paz. Dos ex jefes guerrilleros revelaron recientemente las exigencias básicas de las FARC, algo que no se discute abiertamente: compartir el poder con el gobierno y total libertad para disfrutar de sus fortunas. Mientras tanto, la intensificación de la violencia demuestra que los guerrilleros piensan que al continuar la presión militar mejorará su posición negociadora. Bombardeos desde las alturas sería una acción aún más irresponsable que en Yugoslavia, ya que muy pocos objetivos pueden ser identificados y el territorio controlado por la guerrilla es cuatro veces el tamaño de Yugoslavia, incluyendo a Kosovo. Por lo tanto, la opción menos mala no es retirarse sino instrumentar políticas diseñadas para impedir que los guerrilleros y narcotraficantes sigan obteniendo inmensos ingresos con las drogas, los secuestros y la extorsión.

Las políticas colombianas, con el apoyo de Estados Unidos, deben incluir la colaboración en operaciones de inteligencia y entrenamiento, además de cooperación con los países vecinos, especialmente Venezuela, los cuales se convierten en refugios de criminales escapados. Y, más importante aún, aumentar enérgicamente las medidas contra el lavado de dinero de todos los grupos armados.

La experiencia histórica debiera ser de ayuda a una potencia mundial en conseguir maneras efectivas de respaldar a sus aliados y evitar la parálisis frente a una emergencia.

William Ratliff es académico del Hoover Institution de la Universidad de Stanford y María Teresa Ronderos es directora de la revista colombiana "La Nota".