Quítate tú pa’ ponerme yo

Julia Márquez

El proyecto constituyente de Chávez marcha a todo tren pero otros aspectos han quedado subordinados a un segundo o tercer plano; quizás uno de los más afectados es la economía, que ya viene arrastrando críticas condiciones desde hace más de una década sin que se le pueda dar un impulso renovador y dinámico. La crisis económica no es culpa de Chávez y eso lo sabe él bien , pero el seguir dándole largas al asunto si será su completa responsabilidad. Venezuela atraviesa la recesión más fuerte desde 1989, según cifras oficiales en el primer trimestre del año la economía se contrajo en 9,8 %. Por su parte, Chávez habla de una revolución pacífica, pero en ella debe contemplar la reorientación del escenario económico, ya que una mejora de los principales indicadores puede crear las condiciones adecuados para que el país resurja como el Ave Fenix, de tantas equivocaciones del pasado.

Entiendo muy bien que el venezolano esté cansado de la corrupción, la burocracia, la crisis que ha proliferado en estos tiempos, por no caer en el simplismo de decir que son los cuarenta años pasados, porque creo que si estos se analizaran al detalle se vería que han habido matices y grandes diferencias entre los distintos gobiernos que han transcurrido. Pero ahí está el detalle... es fácil generalizar en un discurso que además repetido hasta el cansancio cala muy bien entre quienes están pasando necesidades por no decir miseria. Pareciera que el presidente no se cansara de prometer elevando su capacidad de ser populista a la enésima potencia pero mientras las palabras adornan un discurso repleto de citas a diestra y siniestra, la economía va hacia abajo.

Espero que más allá de las palabras queden hechos concretos y que los venezolanos podamos sentirnos aliviados de una vez por todas de la tensión que implica vivir en una situación de crisis. No me gustaría ser pesimista, pero ante un discurso tan populista, un cúmulo de poder tan impresionante y la agudización de la ya bastante difícil situación socio-económica, se me ocurre pensar que podrían conformar el escenario perfecto como para que surja un modelo autocrático bolivariano y con él una modalidad no muy distinta del nuevorriquismo que se vivió en los últimos cuarenta años y entonces se podría obeservar una especie de: "quítate tú pa' ponerme yo, ¿por qué? porque yo soy la ley, si la ley de la V República".

La verdad, preferiría creer en el discurso revolucionario del presidente. Quisiera creer que definitivamente en está nueva Venezuela ofrecerá mejores condiciones de vida para todos y que la burbujeante popularidad de nuestro Presidente no necesite esperar de otros cuarenta años para que un nuevo líder le eche en cara a Chavéz lo mismo que él tan punzantemente critica de sus predecesores. En fin...la historia lo dirá