Las dos caras de la moneda

Oposición a la política exterior de Chávez

Simón Saba

 

Se han leído algunos artículos en la prensa de gente muy conocida y de quienes se suponía que eran más serios y más expertos en la materia utilizando argumentos tan débiles contra la política exterior del Presidente Hugo Chávez.

No decimos que ésta sea perfecta, pero el enfoque y tratamiento que utilizan es tan necio que se vuelve en contra de ellos. Parecen como una sucursal de los exiliados cubanos de Miami más extremistas (porque yo, en lo personal, los entiendo y hasta simpatizo con algunas de sus propuestas, pero todo con racionalidad y sin extremismos; por cierto, no son todos, sino los seguidores del difunto Jorge Más Canosa), y no piensan por Venezuela ni para Venezuela, y ni siquiera a favor de Estados Unidos (porque, repetimos, los seguidores de Más Canosa le hacen más daño que bien a EE.UU. y a los propios cubanos, así como Hitler, de tanto amar a Alemania, la llevó al desastre).

Alegatos

Revisemos algunos de sus argumentos:

1.- "El Departamento de Estado le está haciendo un seguimiento a la política venezolana". No se, pero es una falta de respeto al propio gobierno norteamericano, porque me supongo que ellos (y cualquier gobierno medianamente serio y organizado del mundo) siempre le hacen un seguimiento a la política exterior e interior de los otros países, y para eso existen las embajadas (no sólo para asistir a brindis), y esa labor de vigilancia la cumplen bajo cualquier circunstancia, buena o mala, normal o anormal, y espero que también lo haga nuestra Cancillería respecto al resto del mundo.

2.- "El posible incremento de las relaciones comerciales de Venezuela con Europa, el Mercosur, los países andinos, árabes y asiáticos, incluyendo a la China, irritará a EE.UU.". Aquí el insulto no es solamente contra EE.UU. (a quien indirectamente califican como "ogro" y con agresívisimas pretensiones de viejo colonialismo) sino también a Venezuela, porque nos quieren retrotraer a la época colonial, cuando cada una de las colonias sólo mantenía relaciones comerciales con un determinado puerto de la metrópoli, y ni siquiera se permitía el tráfico entre dos colonias del mismo país imperial, y mucho menos con otro país. Lamentablemente, quieren hacer a Venezuela no solamente monodependiente de EE.UU., sino específicamente del puerto de Miami, porque creo que aquí no hay relaciones de ningún tipo con, por ejemplo, Montana o Idaho.

Ahora bien, cuando hace unos años el entonces Presidente Carlos Andrés Pérez inició la apertura comercial hacia Colombia, también se dijeron argumentos semejantes, e incluso otro de "clasismo barato y chabacano": "nosotros no debemos comerciar con los países pobres sino con los ricos" (pregúntenles a los dueños de Grafitti, Pepeganga, Polar, Colgate-Palmolive, etc. si ellos hicieron su fortuna vendiéndole exclusivamente a los ricos).

Complejos

Los norteamericanos no tienen ningún complejo de tener excelentes relaciones comerciales con Arabia Saudita, China, Alemania, España, Inglaterra, Indonesia, Egipto, ... e Iraq (¿acaso no vieron que las demandas de dumping al petróleo abarcan también al país de Saddam Hussein?). Unicamente tienen restricciones hacia Irán, Libia y Cuba, aunque el presidente de la Cámara de Comercio de EE.UU. visitó la isla y compartió un buen rato con el tirano Fidel Castro, y las petroleras claman al cielo para que les permitan regresar a Libia e Irán. Todos los aliados europeos (Inglaterra, Alemania, Italia,etc.), asiáticos y americanos (Canadá, Brasil, Argentina, Chile, etc.) trafican con ellos sin ningún problema

Si se le hubiera hecho caso a los críticos, hoy el comercio con la hermana República de Colombia no sería "millardario" en dólares, y muchos empresarios habrían dejado de hacer grandes negocios. Si emprendemos una política similar hacia los países árabes, por ejemplo, se ampliaría el mercado para muchos de los proveedores de la industria petrolera, para empresas siderúrgicas o de la construcción, y también las alimentarias.

El comercio redundaría en beneficio mutuo, y buena parte de los empresarios que claman por una política en que el estado los subsidie, podrían tener un mercado más amplio y serían menos dependientes que ahora, cuando se enfrentan ante un virtual monopolio de la demanda, porque la monodependencia nunca ha sido buena

Experiencia venezolana

Durante la Guerra Federal hubo un importante grupo de conservadores caraqueños que le enviaron una carta a la Reina Victoria de Inglaterra proponiéndole la entrega de toda la Guayana venezolana, -incluyendo a nuestros actuales estados Bolívar y Amazonas, y no solamente el Esequibo-, con la condición de que los ayudaran a derrotar a los federales. Más bien deberíamos "agradecerle" a los ingleses que sólo se hayan limitado a ese territorio y no se hubieran adueñado de todo lo que se les ofreció. Y la culpa de nuestros propios ancestros debe ser reestudiada a la luz de la historia, y no ocultada como hasta ahora.

Hoy día, sus descendientes consanguíneos y políticos siguen el ejemplo, queriendo ser más papistas que el Papa, entregando al país sólo para que los ayuden contra sus enemigos internos, reales o hipotéticos.

Economista.

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