Visiones de futuro

Perú: ¿Un ejemplo para Venezuela?

Los desastres del Ejército y el conflicto de los partidos parricidas han reducido al Perú al lamentable estado de ocurrir al poder tiránico de un dictador para salvarse. El Congreso Constituyente me ha confiado esta odiosa autoridad, que no he podido rehusar por no hacer traición... Simón Bolívar, 1824

José Luis Cordeiro

Vale la pena ver la experiencia política y económica de nuestros vecinos. Brasil en 1988 promulgó su octava Constitución con 245 artículos y 73 disposiciones transitorias. Esa Constitución sustituyó la de 1967 y lo único que ha conseguido es perpetuar los déficit fiscales brasileños mediante el reparto de 'cambures' a una infinidad de grupos de poder. Colombia, en 1991, cambió su centenaria Constitución de 1886 para producir un largo adefesio de 380 artículos y 61 disposiciones transitorias. Ecuador en 1998 promulgó su 21a. Constitución con 284 artículos y 46 disposiciones transitorias: el resultado es que después de tan sólo un año los ecuatorianos ya quieren la Constitución número 21.

Perú es hoy un caso mucho más interesante para Venezuela que Brasil, Colombia o Ecuador. En 1993 se promulgó en Lima una nueva Constitución: un poco más pequeña pero bastante más inteligente. Aquí se puede decir que mientras más pequeña, mejor es una Constitución, sin tener que llegar necesariamente a los extremos de la Constitución estadounidense, con tan sólo 7 artículos, o al de la inglesa que ni siquiera existe. La actual Constitución peruana tiene 206 artículos, en los que se consagran los derechos económicos y políticos básicos de los peruanos. Cabe destacar que esa Constitución establece que 'el derecho de la propiedad es inviolable' y que 'el Estado garantiza la libre tenencia y disposición de moneda extranjera'. La Constitución también combate los monopolios, tanto públicos como privados, y centra la actividad del Estado en educación, salud, seguridad y justicia, en un régimen que garantiza las libertades individuales. Una Constitución liberal, basada en el individuo como soberano, le otorga ciertos poderes de los ciudadanos al Estado, y nunca al revés pues el Estado sólo existe en función de sus ciudadanos. Dentro de unos límites mínimos, los peruanos son libres para hacer lo que quieran con su propiedad, con su moneda, con su actividad privada.

De lo político a lo económico

El reciente éxito económico peruano está parcialmente relacionado a las nuevas libertades constitucionales, a diferencia de los actuales problemas económicos brasileños, colombianos y ecuatorianos. Desde 1993 Perú ha tenido el crecimiento económico más alto en toda Latinoamérica: 6,1% anual, a pesar del fenómeno de 'El Niño', Chile y Argentina le siguen con 5,9% y 5,1%, respectivamente. Venezuela ni siquiera ha crecido económicamente sino que más bien se ha contraído.

Desde 1993 el comercion internacional peruano se ha duplicado, y el comercio con Venezuela se ha quintuplicado en esta década. En 1998 Venezuela exportó a Perú US$ 405 MM, e importó US$ 108 MM. El resultado no sólo es el crecimiento de las transacciones internacionales sino una balanza comercial muy favorable para nuestro país. En 1999 se espera un incremento comercial de más de US$ 200 MM entre Venezuela y Perú. De hecho, ya casi no existen trabas arancelarias ni para-arancelarias entre los dos países. Prácticamente la totalidad de los bienes pueden ya pasar libremente de un país a otro, mucho antes de la fecha teórica del año 2005 para el libre comercio total.

Hace unos días llegó a Venezuela una misión comercial peruana dirigida por el mismo vicepresidente peruano y un centenar de empresarios peruanos. La presentación o 'road show' del Perú ya había estado en Argentina, Chile, Colombia y México, y se dirigía a Estados Unidos, Europa y Asia. El ímpetu y claridad de los peruanos fue contundente. ¡Ya es hora de que los venezolanos también nos pongamos las pilas! Hay que pasar de la política a la economía, y cuanto antes mejor.

www.eud.com/lecturas/cordeiro.htm

El Universal Digital, 10 de agosto de 1999