Alfredo Peña

A las mafias sindicales no se las puede combatir con arbitrariedad

Jesús Valente

El Constituyente, Alfredo Peña, advirtió que las mafias sindicales no se las puede atacar utilizando los mismos criterios arbitrarios que ellos han utilizado durante años, siendo a su juicio, la democratización sindical la salida idónea a su parecer.

Recordó que durante la campaña electoral este fue uno de sus principales ofrecimientos, proponiendo que la Asamblea Nacional Constituyente se pronuncie por la apertura de un proceso sindical " amplio, abierto y limpio".

Plantea, por ejemplo, que en el caso de los empleados público, en lugar de utilizarse el registro que de ellos se tiene para la realización de las elecciones de las autoridades sindicales, se debe recurrir al de la Oficina Central de Personal, Ocepe. " Para que no haya dudas, por que algunos de esos registros de las organizaciones sindicales no están depurados, todos esos registros están manipulados".

Advierte que la elección debe ser abierta a todos los trabajadores y no solamente a aquellos que estén adscritos a estos sindicatos. " Hay que abrir la elección a todos los trabajadores que pertenecen al gremio, se trata de rescatar la democracia sindical, de ir de abajo hacia arriba".

Peña propone que estas elecciones se hagan por la base y forma transparente y sin ventajismos. Sin embargo, afirmó que deben los trabajadores quienes elijan sus cuadros directivos y no la ANC como algunos proponen. " Eso me parece absurdo".

Esta proposición Peña la extiende a los partidos políticos, expresando que debe dársele rango constitucional a la democracia en las organizaciones políticas, tal como sucedió en Uruguay hace poco más de un año. " Pueden participar en esa elección, de acuerdo a esa Constitución, todos los ciudadanos electores, votando una sola vez para convertir a los precandidatos en candidatos (...) En lo que respecta a las autoridades de los partidos participan sus afiliados únicamente, eso si es distinto".

Negó que sé este conformando un " cogollo" en la ANC que pretende imponer sus criterios con la aspiración de que el resto de los Constituyente sólo tenga que levantar la mano para aprobar.