Domingo con Allan Brewer Carías

La Constitución de Chávez no es ningún riesgo para el sistema democrático El proyecto presentado por el jefe del Estado "tiene una profunda vocación democrática", dijo el experto en Derecho Constitucional Es imposible montar un Estado paralelo, eso no tendría ningún sentido, sería algo irracional. La Asamblea va a provocar que las transformaciones se hagan, pero no tiene sentido lógico que comience a montar una administración paralela de justicia

Milagros Duran

Si la Asamblea se dedica a gobernar, no va a poder con su objetivo de redactar una Constitución en 180 días

Allan Brewer Carías sostiene que no existe riesgo alguno para el sistema democrático si la Asamblea acoge mayoritariamente el proyecto de Carta Magna que presentó el presidente Hugo Chávez.

La razón es simple, según explicó Brewer Carías: "En ese proyecto de Constitución se recogen todos los aspectos de reforma constitucional que se habían planteado en el país durante los últimos veinte años, de manera que no hay nada novedoso en él. Creo que este proyecto de Constitución, presentado por Hugo Chávez, tiene una profunda vocación democrática".

El experto en Derecho Constitucional conversó en El Nacional con Lucy Gómez, jefa de Información Política, y los reporteros Cenovia Casas, Hernán Lugo Galicia, Edgar López y quien suscribe.

Si bien se lo ha catalogado como uno de los cuatro constituyentes de la oposición, pues no fue postulado por el MVR ni por otro partido del Polo Patriótico, Brewer Carías se apresura a aclarar que "yo no seré oposición dentro de la Constituyente". Durante la conversación, más bien se notó una ligera cercanía ideológica con el Presidente de la República.

Confiesa que se sorprendió con el proyecto de Constitución del mandatario, pues durante la campaña electoral hubo voces aisladas que plantearon "eliminar estados, eliminar las asambleas legislativas, o sustituir el federalismo de Estado por un supuesto federalismo municipal, todo lo que se podía englobar en un discurso centralista y de concentración de poder".

Agregó que, "al contrario, nos encontramos con un proyecto de Constitución que va hacia el reforzamiento del federalismo: se mantienen las asambleas legislativas, pero se las llama Consejo Regional Legislativo; se distribuyen competencias entre el nivel nacional de los estados y el nivel municipal; se regulan las competencias concurrentes entre los tres niveles; se prevé la continuación del proceso de descentralización a través de convenios de transferencias de competencias; y se regula la función del gobernador y la necesidad de que su elección sea por mayoría absoluta (la doble vuelta). Es decir, se reafirma la estructura federal del Estado venezolano, de manera que todas las dudas que al inicio teníamos ya no tienen razón de ser".

Por si a alguno le quedara alguna duda sobre la posición de Brewer Carías, precisa: "Yo no tengo materialmente ninguna objeción que hacerle a ese Proyecto". Admite, sin embargo, que se debe efectuar una serie de correcciones muy puntuales.

La reelección

-Con respecto al período de gobierno, se plantea que sean seis años, con reelección, ¿qué opina?

-Yo creo que si se va incluir la reelección hay que acortar el período presidencial a cuatro años, de manera que el período quede en ocho años, es decir, que se estaría alargando el período en tres años. Yo agregaría la posibilidad de un referéndum revocatorio en la mitad de cada período.

-¿Usted cree ese proyecto de Constitución será el principal papel de trabajo sobre el cual laborará la Asamblea?

-Perfectamente puede ser en materias como el federalismo, la forma de Estado, del municipalismo; perfectamente puede ser, porque recoge todas las ideas que hemos venido exponiendo durante los últimos lustros en esta materia.

-Vemos que usted no tiene ningún problema en reconocer los méritos del proyecto bolivariano.

-En las dos decisiones que se han tomado hasta ahora (en la Asamblea), yo he dejado muy clara mi posición. En la aprobación del artículo 1 del reglamento, que establece la potestad de la Asamblea de decidir sobre la cesación de actividades de los órganos del Poder Público, que subordina a los órganos del Poder Público; es la decisión más importante que se ha tomado hasta ahora. Esto significa que la Asamblea no es ya una Asamblea de derecho, como la definió la Corte, sino que ella definió su propio derecho. Por eso yo planteé que si esto es así, a los efectos de ordenar el proceso, debía tomarse en cuenta lo que hizo la Constituyente de 1946, que declaró en vigencia el ordenamiento constitucional anterior.

-Pero el parágrafo que establece la vigencia de la Constitución de 1961 lo propuso Ricardo Combellas.

-Lo propuso Combellas, pero el razonamiento que llevó a eso fue el que yo planteé.

-Pero usted planteaba que la Asamblea no era originaria.

-Y lo sigo planteando: publiqué un libro destinado a demostrar que no tiene carácter originario, mientras se siguiese el proceso de Constituyente de derecho que hasta ahora tenía. Con esa decisión, la Asamblea rompió el proceso constituyente de derecho de jure y asumió el poder constituyente. En ese momento ya la Asamblea lo decidió; mi criterio quedó expuesto. Pero eso significó una ruptura constitucional, que no ha sido producto de una guerra, ni de una revolución, sino de la decisión de una Asamblea.

-¿Cómo ve la decisión de declarar una emergencia nacional?

-A mi me parece que el país está en emergencia desde hace cinco u ocho años; ratificar la emergencia me parece muy bien. Ahora, cómo se va a hacer; ese es el asunto. Para poder tomar decisiones en materia judicial, hay que suspender al menos una garantía constitucional, que es la relacionada con la estabilidad para los jueces contenida en la Constitución. Eso, para poder hacer caída y mesa limpia. La Asamblea parece que va decidir esto, y por lo tanto algunos jueces podrán ser removidos. Creo que tendrán que encargar a los órganos de administración de justicia para que ejecuten la emergencia, porque la Asamblea no puede montar un parapeto para inspección de tribunales. Esto tiene que hacerlo el Consejo de la Judicatura y la Corte Suprema de Justicia.

-Se ha dicho que se nombrará una alta comisión de justicia para que se encargue de gerenciar la emergencia.

-Sí, pero esa comisión de justicia estará integrada por la gente del Consejo de la Judicatura y de la Corte. Es imposible montar un Estado paralelo, eso no tendría ningún sentido, sería algo irracional. La Asamblea va a provocar que las transformaciones se hagan, pero no tiene sentido lógico que comience a montar una administración paralela de justicia.

-¿En qué consistiría la emergencia del Ejecutivo?

-Pero, por Dios, ¿cuál emergencia del Poder Ejecutivo?, si el Presidente tiene en sus manos una Ley Habilitante, como nadie nunca ha tenido en la historia en el ámbito presidencial, que le permite dictar la nueva Ley Orgánica de la Administración Central y desaparecer institutos autónomos o fundaciones. Entonces la emergencia ya está declarada, el Presidente tiene el instrumento para hacerlo.

-¿No hay peligro de que la Asamblea se ponga a dictar actos de gobierno y descuide su tarea de redactar la Constitución en 180 días?

-El único soberano es el pueblo, no hay asambleas soberanas que asuman el poder constituyente originario, salvo que sea producto de una situación fáctica. El pueblo fijó unos límites. Yo creo que no va a redactar la Constitución si se dedica a gobernar y no va a resolver el problema central que es la redacción de la Constitución.

-¿Se siente aludido cuando Miquilena se refiere a las vacas sagradas?

-Yo no me siento aludido. El hecho de haber escrito y formado opinión durante 35 años me coloca en una posición que es privilegiada, a título personal, porque he tenido la oportunidad de influir en la vida jurídica del país, y pienso seguir influyendo.

-¿Pero cómo va a influir si el Polo Patriótico tiene una mayoría aplastante?

-Sin ninguna ruptura de relaciones. En la comisión en la que he tenido participación he asumido el papel de ayudar en la redacción del reglamento, y en las plenarias dejaré sentado mi criterio sobre los asuntos que se debatan.

-¿Qué le pareció el acto de relegitimación del Presidente de la República?

-El Presidente de la República tiene legitimidad y no necesita ser ratificado por ningún órgano del Estado, y menos por un órgano que no es titular de la soberanía, de modo que no hay ningún órgano que pueda ni aceptar su renuncia ni ratificarlo.

-¿Cómo ve el asunto de la dedicación exclusiva de los constituyentes?

-Yo estoy retirado de la oficina, porque esto es un servicio civil. Creo que saliera electo o no, de todos modos iba a estar dedicado a esto.

-Pero hay gente que dice que va a perder dinero mientras dure la Asamblea, porque no puede ejercer ninguna otra actividad económica, como Reina Lucero, Angela Zago y David de Lima, entre otros.

-No puede haber un destino público o privado. Destino es un empleo, eso es lo que lo hace incompatible, pero si por ejemplo Aristóbulo Istúriz tiene un programa de TV a las 11:00 pm, eso no es un destino privado, él puede perfectamente recibir una remuneración por ese concepto.

-¿Cómo ve el establecimiento del Poder Moral?

-¿Qué es lo distinto? Ahora hay una Contraloría, una Fiscalía, y un defensor de los derechos humanos y del pueblo. Esta última figura existe en constituciones estadales, como la de Mérida. Ahora que todo eso se va a poner junto y se le va a llamar Poder Moral, y al Congreso se le va a llamar Asamblea Nacional, ¿cuál es el problema, igual va a tener dos cámaras.

-¿Usted cree que la concepción democrática de esta Constitución impedirá que el Gobierno sucumba a una tentación autocrática?

-Podría ser, si se implementa adecuadamente. Desde mi punto de vista, nosotros tenemos que ir hacia un sistema político que permita la constitución de gobiernos de mayorías. Aquí ha habido presidentes que han sido electos con apenas 30% del electorado, y es un sistema que afecta la gobernabilidad democrática; hay que ir al sistema de mayorías, como en Inglaterra o Francia.

El Presidente coincide conmigo

Allan Brewer Carías es un personaje muy particular en el ámbito judicial del país. Entrar a su oficina de Bello Monte es sentir la amenaza de que en cualquier momento cientos de libros caerán sobre la cabeza del visitante. En su escritorio, de estilo rústico, una pipa de aromática picadura espera con paciencia para acompañar a su dueño en sus profundas cavilaciones.

A los periodistas de la fuente judicial les consta que Allan Brewer Carías no se retrata en grupos, le gusta figurar con nombre propio. Si un reportero lo busca para entrevistarlo, primero que todo aclara: "Si me vas a colocar al lado de un poco de gente, en una cosa tipo encuesta que ustedes hacen, mejor no me entrevistes".

Entre sus atributos están su estricta puntualidad y la seguridad de que su palabra empeñada es prácticamente un hecho. Cuentan sus amigos, a quienes no les gusta hablar de sus defectos, que si se le pudiera contar alguno no se puede obviar una cierta actitud de inmodestia. Seguramente eso tiene que ver con la profunda exigencia que ha tenido consigo mismo desde la infancia. En sus 35 años como abogado, Brewer Carías ha publicado 95 libros y tiene un postgrado en Derecho Administrativo en la Universidad de París. Actualmente es profesor de Derecho Administrativo de la Universidad París II, vicepresidente de la Academia Internacional de Derecho Comparado en La Haya y miembro de la Corte Española de Arbitraje.

-Pero usted coincide con Chávez en todo...

-No, yo no soy chavista, es Chávez quien está de acuerdo con todas las cosas que yo propuse hace 35 años, de modo que yo puedo decir con propiedad que es él quien coincide conmigo.

-¿Por qué cree que salió electo constituyente?

-Bueno, te puedo decir que yo no hice propaganda, ni una cuña de radio ni una valla. Yo no me veía pintado en una valla. Yo he venido haciendo lo que he hecho toda mi vida: acudí a foros, seminarios, y allí siempre había oportunidad de hablar con los medios.

-¿Cuánto gastó en la campaña electoral?

-Gasté 2 millones 300 mil bolívares, y eso incluye la contratación de una periodista que me ayudaba con la agenda.

-¿Usted aceptaría un cargo en el Gobierno?

-Imagínate tú, yo no puedo responder eso... ¿Cómo se te ocurre?