Soberanísima = moribunda
Oscar García Mendoza
Una de las principales razones de la crisis que vivimos ha sido lo liberal y dadivosa de la Constitución de 1961. Se otorgaron muchos privilegios, que fue posible pagar gracias a los altos precios del petróleo sin demasiada contribución de la productividad de los ciudadanos. Al pasar el tiempo aumentó la población y sus necesidades, pero los precios del petróleo no hicieron lo mismo. Resultado: la crisis actual.
Los constituyentistas del 61 no estimaron el costo de sus decisiones. Ni tampoco lo hicieron los legisladores de los últimos 40 años. Solo recientemente vino a tener el Congreso una oficina técnica de asesoría económica y financiera, que les permite cuantificar los gastos en que incurre la Nación al aprobarse una Ley. Existe una norma inmutable: los recursos son limitados, mientras que las necesidades son ilimitadas. Conjugar esos dos elementos se llama administración, que consiste en la sabia y justa asignación de recursos a necesidades perentorias. Los "soberanisimos asambleístas" deberían consultar con la oficina asesora cada vez que consideraran artículos con consecuencias económicas, tales como los siguientes:
"Derecho al debido proceso
"Numeral 10. "Toda persona natural o jurídica que resulte afectada por error judicial o por retardo u omisión injustificados podrá solicitar del Estado el restablecimiento de la situación jurídica lesionada y el pago de los daños y perjuicios conforme a la ley. Queda a salvo el derecho del particular de exigir la responsabilidad personal del magistrado o juez y del Estado de repetir contra estos".
"Derecho a la salud
"Artículo.- El Estado garantizará una red nacional de salud donde se prestará atención en todos los niveles de alta calidad y adecuado con los avances de la ciencia y la tecnología".
"Derecho a la educación
"Artículo.-"Todas las personas tienen derecho en igualdad de oportunidades a la educación en todos sus ciclos. La educación pre-escolar, básica, media y diversificada tendrán carácter obligatorio. El Estado creará y sostendrá escuelas, instituciones y servicios suficientemente dotados para asegurar el acceso a la educación y la cultura sin más limitaciones que las derivadas de la vocación y de las aptitudes".
Es lógico tener el derecho a la restitución, a la salud, o a la educación, pero ello tiene un costo que puede y debe cuantificarse. No hacerlo (como probabilísimamente no se haga) será una irresponsabilidad. Como vamos viendo, la soberanisima no será otra cosa que una potenciación de "la moribunda" (y de las leyes que quieren echar al pipote de la basura), con la conclusión lógica de que resultará impracticable la nueva Constitución.
E-Mail: OGARCIAM@VENEZOLANO.COM