Petróleo, integración y comercio: omisiones fundamentales

Eduardo Ortiz Ramírez

Los pronunciamientos del ejecutivo en lo que atañe a la dimensión sectorial de la economía, están muy influenciados por la crítica a la dependencia petrolera, sin haberse logrado abordar, en el plano económico, la más interesante relación y contraposición entre PDVSA y el resto de la economía.

Parte importante del proceso económico venezolano todavía comienza y termina con el petróleo. En el caso de este bien, hay que reconocer que Venezuela mantiene una competitividad que podríamos ubicar como natural. La internacionalización y la apertura en tal sector, indudablemente que están asociados a esto último.

En nuestra opinión, para que la economía pueda crecer hacia afuera de manera activa, deberán compaginarse su área petrolera y no petrolera. Los logros en estos terrenos, son incompatibles conque un país mantenga una economía dual. El desarrollo de canales de comunicación entre las dos partes de la economía, no puede decirse que se haya alcanzado. De darse, podrían encontrarse grandes vetas de provecho para el desarrollo de las exportaciones no tradicionales y de la competitividad. Las grandes empresas electrónicas de Japón o Corea, han proporcionado lecciones y apoyo al resto de la economía de esos países.

Se trata, entonces, de aprovechar y articular toda la experiencia de conjunto que tiene PDVSA con la estrategia de crecimiento hacia afuera que debería plantearse Venezuela. De no sucederse esa articulación y comunicación entre PDVSA y el resto de la economía, los resultados nunca serán tan exitosos como esperan algunos y se seguirá reproduciendo la economía dual. Cada área además seguirá repitiendo sus propias verdades.

Por otra parte, puede decirse que en general, los representantes gubernamentales mantienen una crítica de contingencia a la "globalización salvaje". Esto se manifiesta, también, en su posición variable y ambivalente sobre la importancia del capital extranjero. Lo que, ingenuamente, algunos señalan como adecuarse a los nuevos tiempos, para percibir bondades automáticas en la globalización, en el ejecutivo lo han convertido, en nuestra opinión, en una crítica desde los viejos tiempos.

El caso específico de la integración latinoamericana es aún más llamativo. El nuevo gobierno, pareciera creer que ha descubierto la importancia de la integración latinoamericana. Cuando, en realidad, la misma tiene ya casi tres lustros de haber ingresado en su etapa más reciente, que se asocia a: la existencia de bloques económicos, desarrollo de áreas como servicios y propiedad intelectual, acuerdos de nuevas generaciones, desarrollo exagerado del bilateralismo, discursos y buenas intenciones que no terminan de convertirse en experiencias concretas de impulso al comercio según los casos, violaciones y acomodos como los de México en ALADI para poder atender sus necesidades en cuanto al TLCAN o los de Venezuela en su relación con Colombia, asimetrías y compensaciones en las experiencias particulares de integración como son los casos de la Comunidad Andina y Mercosur (como lo demuestran las recientes discrepancias entre Paraguay y Argentina sobre zonas francas).

La integración tiene sus reglas. Los acuerdos tienen sus reglas. No puede la intemperancia, la imprevisión o la ignorancia siempre jugar a ganador. Mas aún, en un escenario como el latinoamericano, donde los "hermanos latinoamericanos" en el campo del comercio y la integración, en algunos casos terminan dándose la espalda o importándoles más el gran vecino del norte. Los embajadores venezolanos de preparación, experiencia o relación con el campo comercial, saben que varias naciones de la región utilizan una especie de pragmatismo de sangre fría a la hora de negociar, a la hora de ofrecer.

En el caso de las exportaciones, las complicaciones y confusiones son igualmente importantes. No pareciera existir acuerdo en los representantes gubernamentales sobre que Venezuela necesita desarrollar nuevas y más exportaciones. Por otra parte, algunos mecanismos de útil aplicación como el Draw Back no se han dinamizado y, para ello, es obvio, no es necesario que transcurra un período largo de tiempo.

Claro, siempre es fácil decir que así son los procesos. Pero, en realidad, Tienen mucho que aprender. Esto lo demuestra, la equivocada propuesta de fusionar el particular MIC con el tradicional MAC.